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miércoles, 23 de mayo de 2018

La Basa de la Mora, un paraíso en la Bal de Chistau

La Basa de la Mora escondida bajo la nieve
Año de nieves, año de bienes. Este año el invierno se ha resistido más de la cuenta y la primavera ha tardado en asentarse, lo que hará que tengamos grandes reservas de nieve y un deshielo continuo hasta bien entrada la época estival.

Sin saber hasta dónde seríamos capaces de llegar con el coche, nos adentramos por la pista que asciende desde Saravillo para volver a visitar el ibón de Plan.

La antesala de nuestro objetivo
Recorridos unos 9 kilómetros por ella y, poco después de cruzar el barranco de Gallinés, un nevero y un pino caído cortan la pista (1560 metros). Allí aparcamos el coche y comenzamos a caminar por el firme rodado.

Pronto veremos aparecer entre los pinos las siluetas de los Mobisones y el Monticiello, el cual esconde el idílico y solitario valle de Lavasar.

Rodeando sus aguas hallamos indicios primaverales
Alternando tramos con y sin raquetas dejaremos a la derecha el desvío hacia los Abetos Centenarios (1620 metros), continuando por la pista hasta enlazar con el GR-15 procedente de Saravillo (1715 metros) en unos 45 minutos de camino.

Escasos metros después, dejaremos la pista para ganar altura con más decisión por el interior del pinar, atajando varias lazadas de la misma y cruzándola en varias ocasiones, hasta llegar al refugio de Lavasar (1930 metros) en una hora y media. 

Peña de la Una y Puntons Royos
Por su parte trasera el GR desciende levemente por un sendero que se aproxima a la margen izquierda del barranco del Ibón hasta llegar al punto en el que hemos de vadearlo (1890 metros).

Metros después enlazamos con el PR-HU-87 que asciende desde el núcleo de Plan remontando el curso de este barranco.

Una mirada hacia atrás
Contagiados por la belleza del lugar, rodearemos por la izquierda la planicie bajo la que se oculta el pequeño ibón que antecede a nuestro objetivo (1905 metros), dejando el desvío del GR-15 en dirección al refugio de Armeña y Seira.

Y tras 2 horas de agradable camino llegamos al ibón, que nos recibe con su traje blanco invernal, en absoluto silencio y soledad, alejado del bullicio y la masificación que suele sufrir gran parte del año.

Sus aguas se esconden entre nieve y hielo

Este es uno de los rincones más bonitos y fotografiados, no sólo del Sobrarbe y de la Bal de Chistau, sino de todo el Pirineo Aragonés. No es para menos, es uno de los lugares con encanto que enamoran a cualquier amante de la naturaleza.

Sus todavía ocultas aguas comenzaban a desperezarse tras varios meses escondidas bajo el hielo y la nieve, las mismas aguas que esconden a la mora que sobre ellas emerge cuando el cielo arde de estrellas por San Juan, según cuenta la leyenda…

La colladeta del Ibón, paso del GR-15 hacia Barbaruens
Se dice que una mujer musulmana llegó aquí huyendo de las luchas entre moros y cristianos. Según parece se perdió, quedando su alma atrapada para siempre en las aguas del ibón.

En la noche de San Juan aflora sobre sus aguas la figura de la mora, que inicia una danza mágica y armoniosa. 

Pero todo el mundo no la puede ver, sólo aquellas personas buenas que tengan el espíritu honrado, sin pecados y la mirada limpia.

Bajo la Peña de la Una se abre el valle de la Ribereta
Aquellos que la han visto dicen que va vestida con serpientes de todos los colores enroscadas por todo su cuerpo, adornado con brillantes joyas.

Momento para contemplar la grandeza del lugar y disfrutar de un silencio abrumador, en ocasiones perturbado por pequeñas coladas de nieve caer por alguna lejana ladera.  

Desde su orilla divisamos la Punta Es Litás, el macizo de Lierga, la cresta de las peñas de Las Diez, Las Once y Mediodía, antaño usadas como reloj solar, la colladeta del ibón y el circo que encierra sus aguas con la Punta Alta, Picollosa, la Peña de la Una, los Puntons Royos y la cresta de Armeña.

Es Litás, el Monticiello y el valle de Lavasar
De regreso por el mismo camino observamos la cresta de Bachimala, la Punta Ixabre, el Montó, los picos del Turmo y Barbarisa, las Agujas y el ibón del Sen, el Posets, los Eristes, el Pegueras, Maristás, la sierra de Fubillons y las puntas Suelza y Fulsa.

Hacia el NW y entre infinidad de cumbres destacan en la distancia las Treserols, la sierra d’as Zucas, Robiñera y La Munia, y al S de todas ellas, el Castillo Mayor, los Sestrales y la sierra de Bolave con su pico Comiello.

La cresta de Bachimala, ya de regreso
La tímida transición hacia la primavera se abría paso lentamente. En esta ocasión las sensaciones que nos llevamos son bien diferentes a las anteriores visitas. La Basa nos ha recibido con sus mejores galas y en la intimidad más absoluta.

Ruta lineal de 10’5 kilómetros de distancia con un desnivel positivo de 420 metros realizada en 4 horas sin contar paradas.

Las nubes acarician el Mobisón Gran 
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jueves, 1 de febrero de 2018

Peña Montañesa (2291 m.) desde San Victorián

Peña del Solano, Lierga, Fulsa, Suelza...
Entre los ríos Cinca y Ésera se levanta la majestuosa sierra Ferrera que alcanza su punto culminante en la atractiva Peña Montañesa o Picón d’o Libro (2291 metros).

De gran interés natural y paisajístico, este macizo montañoso nos muestra un interesante ecosistema mediterráneo en el que la roca caliza ejerce de protagonista.

El ascenso es bastante intuitivo
Proponemos la clásica y popular ascensión a este emblema sobrarbense partiendo desde el Monasterio de San Victorián, uno de los monumentos más relevantes de la historia de Aragón declarado Bien de Interés Cultural.

Desde Aínsa nos dirigimos hacia Campo hasta llegar al núcleo de Arro, donde nos desviaremos siguiendo una carretera de unos 10 kilómetros que nos deja en el Monasterio pasando por Los Molinos, El Plano y Oncins.

Los Molinos y El Plano. Al fondo, el embalse de Mediano
El recorrido comienza en un aparcamiento situado unos 500 metros antes de llegar al complejo (1090 metros). Allí encontraremos dos paneles informativos acerca del Monasterio y de lo importante que fue antaño la Peña para los habitantes de los pueblos situados a sus pies.

Frente a los mismos, al otro lado de la carretera, una señal de madera indica el camino que vamos a seguir hacia nuestro objetivo. 

As Gotelleras, resalte que superaremos más adelante
La estrecha senda se introduce en un húmedo bosque mixto de boj, roble y pino, comenzando a ascender con un firme pedregoso en dirección NW, acercándose a las imponentes paredes calcáreas de la sierra.

Pronto comenzaremos a ganar panorámica hacia el S, divisando el valle de La Fueva y la sierra de Campanué, el embalse de Mediano, la villa de Aínsa, el Castillo de Samitier y San Victorián.

La senda discurre por la pradera bajo el escalón rocoso
Al finalizar el bosque ganaremos altura con cortas lazadas por una empinada ladera tapizada de erizón y boj. La senda nos conduce hacia un escalón rocoso que más adelante tendremos que superar.

Tras poco más de una hora de camino nos encontraremos el desvío hacia la aérea Faja del Toro (1560 metros), rotulado con pintura roja en una roca, siguiendo nosotros por la derecha en dirección a la Peña.

Os Plans. Afiladas paredes de la sierra Ferrera
Continuaremos ganando altura por la ladera hasta llegar a un pequeño prado en la base del mencionado escarpe (1750 metros), conocido como As Gotelleras, donde se nos abren dos posibilidades. 

Si continuamos por el sendero rodearemos la pared por el sur (izquierda) pero, si tomamos el atajo señalizado con hitos y una flecha hecha con piedras, la superaremos realizando una sencilla trepada por escalones rocosos. 

Os Plans. En el valle se aprecian Araguás y San Lorién
Las dos opciones se juntan en el mar de erizones del rellano superior, donde nos iremos encontrando una escondida cabaña de pastores, un pluviómetro y un abrevadero a la derecha y un cercado de ganado a la izquierda.

La pendiente se modera mientras llaneamos por Os Plans, una zona de prados herbosos con masas de erizón situada a unos 1900 metros de altura.

Canal Mayor y Peña Montañesa
Estamos en la zona más espectacular del recorrido, desde donde podemos contemplar la cumbre de la Peña Montañesa y los afilados y verticales cortados que conforman esta sierra.

Tras dos horas y media de camino nos encontraremos con varios hitos grandes (1970 metros), indicando un nuevo cruce de direcciones.
Atacando la cima por la ladera caliza

Por el ramal de la derecha es posible acceder a las cimas de la Peña y de La Tuca, su hermana gemela, por una variante de ambiente más rocoso y alpino.

Siguiendo por la izquierda perderemos unos metros de altura por un camino rocoso hasta alcanzar una repisa que contornea el barranco de la Faixa. Tomamos esta segunda opción, algo más larga pero menos expuesta.

Macizo de Cotiella desde la Peña
Mientras descendemos, veremos una nueva señalización de pintura roja que indica el acceso a la Faixaneta y, más adelante, nuestro sendero se junta con el camino que sale de la Faja del Toro ascendiendo por la Canal Mayor.

Rodeados de multitud de erizones y de ejemplares aislados de pino negro, seguiremos ascendiendo hasta llegar a la herbosa falda de la Peña (2140 metros), donde la vegetación da paso a la pedregosa y descompuesta ladera que nos separa de la cima.

Castillo Mayor, Sestrales, Treserols, Tres Marías...
Sin perder de vista los hitos, trazaremos una diagonal en dirección ENE por la cara sur de la cresta, remontando con fuerte pendiente y alguna lazada hasta coronar la Peña tras 3 horas y media de camino.

A pesar de que la bruma reducía de forma considerable la panorámica, pudimos divisar el valle de la Fueva y su sierra de Campanué, el Tozal de Palo, el Castillo de Samitier, la Partara, el Cerro Cotón y los embalses de Mediano y El Grado.

Sierra Ferrera, barranco de Garona, La Tuca y el Turbón
Numerosos núcleos como Aínsa, Plampalacios, El Pueyo de Aragüás, San Lorién, Aragüás, Labuerda, San Vicente, Escalona, Muro de Bellós, Morillo de SampietroLaspuña, Tella, Puértolas, Santa María, Bestué, Puyarruego, Belsierre, Socastiello, Torrelisa y Gerbe.

Mirando hacia Ordesa divisamos las Treserols, la Punta de las Olas, los picos de Marboré, el Casco, el Taillón, la Brecha de Rolando, Bazillac, Mondarruego, Punta Acuta, sierra Custodia y el Tobacor.

Valle del Cinca, Aínsa, y embalse de Mediano
Veremos la cara sur de la sierra d’as Zucas con las Tres Marías, la Pala de Montinier, el Portillón de Tella, la Peña Altura y el Puntal de Bachaco, así como los tresmiles de Robiñera y La Munia destacando por detrás.


De regreso, vista de La Tuca
Más lejos se reconocen el Turbón, la sierra de Guara y su Tozal, la Peña Canciás, la sierra Coronas, el cordal de Manchoya y Pelopín, el Oturia y la Peña Oroel, sin olvidarnos de las sierras de Tendeñera y de la Partacua.

En la divisoria fronteriza distinguimos el Garlitz, los picos Negro o d’Arriouère y de la Espada, el Bataillence, Marcatiecho, Salcorz y los puertos de Trigoniero y Salcorz.

Paredes calizas de la sierra Ferrera
Además la Peña del Solano, La Tuca y el resto de la sierra Ferrera, así como el macizo de Cotiella, separado de la Peña Montañesa por el barranco de Garona, en el que destacan el Mobisón Gran, la Punta de ArmeñaCotiella.

Hacia la Bal de Chistau veremos las puntas Lierga, Fulsa y Suelza, el collado de Santa Isabel, las peñas Artiés y San Martín, La Comuna, la sierra de Fubillons, Maristás y la Punta l’Orbar, así como los macizos de los Culfredas, Bachimala, Eristes y Posets.

As Gotelleras, resalte superado a la ida y a la vuelta
El regreso hasta San Victorián se realiza por el mismo camino de ida reconociendo los núcleos de Moliniás, El Soto, Atiart, Fuendecampo, Tierrantona, Rañín, Humo de Rañín, Alueza, Solipueyo y Buetas

Recientemente se ha mejorado el acceso a esta querida cumbre del Sobrarbe. Los trabajos han consistido en balizar el sendero con marcas blancas y verdes y en la instalación de indicaciones de madera en las bifurcaciones. 

La Fueva, el Tozal del Castellar y San Victorián
Ruta lineal de 10 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de 1250 metros realizada en 6 horas sin contar paradas. No recomendada en época estival por lo soleado del recorrido y la ausencia de agua.

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jueves, 25 de enero de 2018

Punta Lierga (2267 m.) desde el collado de Santa Isabel

Bal de Chistau en el ascenso al macizo de Lierga
Esta semana traemos una ruta que realizamos el pasado verano en la que descubrimos el desconocido y solitario macizo de Lierga y sus modestas puntas Boltorín, Lierga, Palomera y Betrín.

Se trata de un recorrido que combina una parte lineal de aproximación con una pequeña circular por la parte alta de este escarpado e imponente macizo, bien visible desde la carretera que remonta el valle del Cinca.

Macizo de Lierga desde el collado de Santa Isabel
Nos desplazamos hasta Saravillo, primer núcleo que encontramos al adentrarnos en la Bal de Chistau, para coger la conocida pista forestal que asciende a la Basa la Mora, previo pago de 3€ en máquina expendedora.

Tras unos 3’5 kilómetros de pista llegaremos a un cruce señalizado, donde dejaremos la rodada principal para continuar por el ramal de la derecha que nos deja en el collado de Santa Isabel en otros 4 kilómetros.

Refugio de Santa Isabel y macizo de Cotiella
Este collado se ubica entre los macizos de Cotiella y Lierga, al E y W respectivamente, destacando en el primero de ellos las moles calizas del Mobisón Gran, del Gradiello y de la Punta de la Cues.

En él encontramos el refugio libre de Santa Isabel (1530 metros), en buen estado, junto al que dejaremos el coche para iniciar el recorrido. En los primeros metros llanearemos en dirección W por una zona herbosa rodeada de pinos, boj y erizón.

La Peña Montañesa asoma desde el collado
Los hitos nos dirigen hacia el interior de un pinar por el que comenzaremos a ganar altura en dirección NW, bordeando la base de las imponentes paredes calizas de este macizo por la zona conocida como El Cantón.

Al salir del bosque, el cómodo sendero da paso a una inestable pedrera (1675 metros) que hemos de atravesar trazando una diagonal ascendente con la que nos vamos a ir separando de las abruptas paredes bajo las que nos encontramos.

El imponente macizo de Cotiella
A medida que ganemos altura aumentaremos la panorámica sobre la Bal de Chistau y sus elevadas cumbres, entre las que destacan los macizos de Bachimala y Posets.

Tras 45 minutos de camino cruzaremos el seco barranco de la Canal de la Litera (1790 metros) y, entre erizón y boj, saldremos a un terreno abierto de pastos por donde la senda se va difuminando hasta desaparecer.

Castillo Mayor, Tella, Treserols, Robiñera, La Munia...
Siguiendo los hitos continuaremos ascendiendo con fuerte pendiente hasta alcanzar un hombro (1920 metros) desde el que se descubre una gran panorámica hacia el N.

Ganando altura por una ancha línea de cresta llegaremos, en otros 45 minutos, a la meseta herbosa donde asienta la Balsa de Lierga (2120 metros) que se encuentra completamente seca. Este será el punto donde comencemos el recorrido circular.

En nuestra vertical se halla Saravillo
Tomando como referencia los escasos hitos y las difusas sendas de ganado, continuaremos en dirección W por el agradable praderío herboso hasta llegar la falda de nuestros objetivos.

Se trata de una sucesión de pequeñas cimas sin dificultad que se desploman de forma vertiginosa hacia el valle del Cinca y que comenzaremos a coronar por el N, siendo la primera de ellas la Punta Boltorín (2255 metros).

Pegueras, Maristás, Fulsa, Suelza, Culfredas, Bachimala...
Siguiendo el suave cordal hacia el SW descenderemos unos metros para remontar hasta el cercano vértice geodésico de la Punta Lierga o Bocolón (2267 metros), que marca la cota más elevada de este macizo, a la que llegamos tras 2 horas de camino.

Hacia el macizo de Cotiella se reconocen las puntas Calva y de la Cues, el Mobisón Gran, el barranco de Gradiello, Cotiella, las puntas de Armeña y de las Neiss, la cresta de Bacarizal, la Punta Es Litás y la Peña la Una, la cresta de las peñas del reloj, la Punta Alta y Picollosa.

Puntas Lierga y Boltorín
En la Bal de Chistau destacan los núcleos de Saravillo, Plan y Chistén, el embalse de Plandescún y el Cinqueta, las peñas de Sin, Artiés, San Martín y Cuezo, el Tozal de Igüerra y la sierra de Fubillons

Además las puntas Suelza y Fulsa, el Pegueras y Bacibosa, la cresta de Maristás y Punta l’Orbar y el pequeño valle de La Comuna.

Tella y sus ermitas, Revilla y la Garganta de Escuaín
Más lejos oteamos las siluetas de los macizos de Bachimala y Posets, la cresta de las Espadas, los Culfredas, el pico del Turmo, el Barbarisa, los Eristes, el barranco del Sen y El Yerri. Divisaremos también, al fondo, los macizos del Aneto y la Maladeta.

Mirando hacia Francia se distinguen el Garlitz, el Bataillence, el puerto y el pico de Salcorz, Marcatiecho, el puerto de Trigoniero, los picos Negro o d’Arriouère y de la Espada y la cresta del puerto Viejo de Bielsa.

Cortados de vértigo hacia el valle del Cinca
En la sierra d’as Zucas destacan el Puntal de Bachaco, la Peña Altura, el Portillón de Tella, la Pala de Motinier y las Tres Marías

También los tresmiles de Robiñera y La Munia, Peña Blanca, Chinipro, el collado de las Puertas, la muralla de Barroude y la sierra de Liena.

Hacia el valle de Ordesa oteamos los Astazous, las Treserols, la Punta de las Olas, el Casco, el Taillón, Bazillac, el Tobacorsierra Custodia, Mondicieto y el barranco de la Pardina

Sierra Ferrera, Peña Montañesa y barranco de Garona
En el valle del Cinca divisamos el Bramapán, Nabaín, Comiello y la sierra de Bolave, el embalse y el núcleo de Laspuña, Escalona, Puyarruego y Muro de Bellós. También la sierra Ferrera, las peñas Montañesa y del Solano y el barranco de Garona.

Veremos Tella y sus ermitas, el Castillo Mayor, Cuello Viceto, el Tozal de San Vicenda, Puértolas y Cortalaviña, Escuaín y su Garganta, Revilla y los Sestrales.

Balsa de Lierga completamente seca
Sin olvidarnos de la Peña Canciás, las sierras de Guara y Coronas, el Oturia, el cordal de Manchoya y Pelopín, e, incluso, la sierras de Tendeñera y de la Partacua.

Tras una pequeña parada iremos contorneando la cresta descendiendo en dirección SE hasta el espolón sur de este macizo, la Punta Palomera o del Solán (2174 metros), disfrutando del macizo de Cotiella frente a nosotros.

El macizo de Cotiella de regreso a Santa Isabel
Ya de regreso a la Balsa de Lierga, ganaremos unos metros hacia el N pasando por la Punta Betrín (2233 metros) para cerrar esta circular por las alturas de este macizo enlazando con el camino de ida, que seguiremos hasta llegar al collado de Santa Isabel.

Ruta parte lineal y parte circular de 8 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de 870 metros realizada en 4 horas y media sin contar paradas.

Pedrera por la que tendremos que ascender y descender
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jueves, 4 de mayo de 2017

De Laspuña a Badaín por El Casal, Ceresa y el río Cinca

Curso del río Cinca y Punta Lierga
Esta semana os hablamos de una interesante circular en la que visitaremos los pueblos de Laspuña, El Casal, Ceresa y Badaín, localizados en la izquierda orográfica del río Cinca a los pies de las peñas Montañesadel Solano y de Punta Lierga.

Larga en distancia pero sencilla en dificultad, es una ruta en la que disfrutaremos de amplias panorámicas sobrarbenses que engloban una buena parte de los emblemas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Laspuña. Ermita de San Andrés
Dos senderos componen este itinerario. En la primera parte del recorrido, seguiremos el PR-HU-138 pasando por los mencionados caseríos y, en la segunda, seguiremos el GR-19 junto a la margen izquierda del Cinca hasta regresar al lugar de partida.

El punto de inicio se encuentra en el pueblo de Laspuña (715 metros). Junto al parking público ubicado en su núcleo urbano, encontramos señales de madera que indican el GR-19 hacia la ermita de la Fuensanta, Araguás y Aínsa, y el PR-HU-138 hacia Ceresa y Badaín.

Ceresa. Iglesia de Santiago
Seguiremos unos metros estas indicaciones hasta encontrar el cruce que separa ambos senderos, desviándonos a la izquierda por el PR dejando a la derecha la pista por la que continúa el GR-19 y el Camino de Santiago.

El PR discurre entre casas y muros de piedra hasta que sale de Laspuña en dirección este, coincidiendo parte de su trazado con el de un pequeño barranco que apenas lleva agua.

En pocos minutos llegaremos a un abrevadero, desde donde se dejan ver las peñas Montañesa y del Solano así como el despoblado de Muro de Bellós en una atalaya sobre Escalona y el río Cinca.

Ceresa y Peña Montañesa
Este agradable sendero se rodea de boj, robles, carrascas y cuidados muros en dirección a la bonita ermita románica de San Andrés, con un ábside muy bien conservado junto al que hay una fuente donde poder coger agua.

El PR continúa entre verdes campos y enlaza con una pista (770 metros), por la que caminaremos hasta salir a la estrecha carretera que se dirige a El Casal y Ceresa (860 metros).

Poco a poco las vistas se van abriendo hacia el Castillo Mayor y la Garganta de Escuaín, los Sestrales, el Bramapán, Nabaín, las Treserols y la sierra d’as Zucas, divisando además los pueblos de Tella, Puértolas, Santa María y el despoblado de Morillo de San Pietro en la cuenca del río Yesa

Ermita de San Pelay. Al fondo, Nabaín
En media hora de camino habremos llegado a El Casal (870 metros) y, siguiendo el asfalto, en escasos minutos estaremos en Ceresa (890 metros), donde se encuentra el Centro de Interpretación de la Vida Natural y Actividades Tradicionales

Este centro cerca al visitante a descubrir los modos de vida tradicionales con utensilios recuperados de las casas y bordas de Ceresa y Laspuña.

En la entrada del pueblo encontramos una pista de acceso restringido que se dirige al Tozal de los Pozos y a La Collada que coincide con la ruta 10 de la BTT Sobrarbe.

Castillo Mayor, Treserols y Tres Marías
En este caserío destaca la pequeña iglesia de Santiago (s. XVI), con muros de piedra y tejado de losa. Data, según la fecha que aparece en la puerta, de 1603. En su patio delantero se encuentra el cementerio y su interior está decorado con pinturas murales del siglo XIX. 

Metros después de pasar la iglesia, junto a una mesa de piedra, el PR callejea para salir del pueblo y dirigirse a Badaín por el antiguo camino del Trestallo. Estaremos atentos a sus marcas amarillas y blancas para enlazar con una pista al norte del núcleo.

Sestrales, Bramapán y Puértolas
Seguiremos esta pista unos metros hasta comenzar a ascender por una zona de conglomerados bien balizada con estacas de madera hacia los restos de la ermita de San Pelay (970 metros), a la que llegamos en una hora.

Enclavada sobre un tozal dominando gran parte del Sobrarbe, se trata de un edificio religioso-militar de estilo románico lombardo que realizaba funciones de vigilancia del camino real hacia el Monasterio de San Victorián. Parte de sus piedras fueron utilizadas para construir la escuela de Ceresa en 1930.

Puntas Fulsa y Suelza
Siguiendo el PR, ahora por pista, van apareciendo las Tres Marías y las puntas Suelza y Fulsa al norte y la sierra de Guara con el Tozal y el Cabezo al sur. 

La pista cruza una pequeña barranquera antes de encontrarnos una estaca de madera que indica un sendero que desciende de forma momentánea por una zona de afiladas lajas de pizarra (935 metros).

Tella, el Portillón, el Mallo Gran y Peña Altura
Apenas 400 metros después, el sendero desemboca en otra pista a la altura de un comedero de buitres (920 metros) donde seguiremos las indicaciones hacia Badaín y Lafortunada.

Antes de llegar a las 2 horas de camino encontraremos una bifurcación de pistas (980 metros) siguiendo por la de la derecha, la cual vira al este bordeando el Tozal de la Cruz para comenzar a divisar la Punta Lierga y parte del macizo de Cotiella.

Badaín y Punta Lierga
El PR-HU-138 dejará la pista para comenzar a descender hacia Badaín por un sendero que se adentra en un espeso y fresco pinar. Poco a poco iremos perdiendo altura con mayor rapidez, pasando por debajo de la línea de alta tensión de la central eléctrica de Lafortunada.

Ya con visión del pueblo, enlazaremos brevemente con otra pista (780 metros) que acortaremos en un par de ocasiones por atajos bien balizados hasta llegar al puente sobre el río Irués, cuyas aguas emergen del macizo de Cotiella por la surgencia del Chorro Fornos.

Lafortunada y río Cinca
En este punto el PR-HU-138 enlaza con el GR-19 (685 metros), que seguiremos hacia Badaín. Cruzaremos el puente y llegaremos a la carretera, donde el GR continúa hacia Lafortunada y Tella. 

Nosotros ascenderemos al pequeño caserío (725 metros) y repondremos fuerzas junto a la iglesia de Santa María tras poco más de 2 horas y media de camino.

Esta iglesia de origen románico sufrió una profunda remodelación en el siglo XVI que incluyó la torre que destaca sobre el resto del conjunto. Podemos acceder al interior ya que la puerta siempre se encuentra abierta.

Badaín. Iglesia de Santa María
Tras ello, comenzaremos el regreso a Laspuña. Hemos de descender de nuevo al puente y seguir el GR-19 por la margen izquierda del Irués siguiendo la ruta 8 de la BTT Zona Zero, con buenas vistas de Badaín y de Punta Lierga.

En pocos minutos llegaremos al mirador de Badaín (690 metros), donde el río Irués vierte sus cristalinas aguas al amansado Cinca junto al pequeño embalse de Laspuña.

El sendero va alternando pequeñas subidas y bajadas a medida que vamos recorriendo la margen izquierda del Cinca entre un bosque mixto de pinos, hayas, robles y boj, salpicados por algún ejemplar de arce.

El GR-19 por el embalse de Laspuña
Las turquesas aguas del Cinca y la frondosidad del bosque hacen muy agradable el caminar llegando a la presa del embalse (680 metros) en menos de media hora desde Badaín.

A medida que vamos contorneando la orilla del Cinca aparecen de nuevo el Castillo Mayor y Puértolas, la sierra d’as Zucas, el Puntón de las Brujas y el Portillón de Tella, así como numerosas y accesibles pozas que invitan al baño. 

Por la margen derecha del río discurre la carretera Aínsa-Bielsa, observando el pequeño núcleo de Hospital de Tella antes de adentrarnos en el precioso pinar de Pallaruelo. El GR nos desvía levemente para contemplar las azuladas aguas del río y tener visión del Mesón de Puértolas en la vertiente opuesta.

Río Cinca
El sendero se va ensanchando hasta convertirse en una pista que ya no abandonaremos hasta llegar al puente de Laspuña. Al vadear los barrancos de Biembro y Paliecho encontraremos los restos de un puente de piedra (620 metros) y comenzaremos de nuevo a contemplar las Treserols y los Sestrales.

Llegados al puente de Laspuña (615 metros), seguiremos por carretera el GR-19 hasta entrar en el pueblo por los antiguos lavaderos, dejando las indicaciones de la BTT Sobrarbe hacia el Cajón de Araguás y el PR-HU-40 hacia Escalona.

Río Cinca, Sestrales, Treserols y Castillo Mayor
Pasaremos por la iglesia de la Virgen de los Dolores (s. XVI) ubicada en la Plaza Mayor y llegaremos al parking desde donde habíamos comenzado a caminar tras algo más de 2 horas y media desde Badaín.

En Laspuña podemos visitar el Museo de las Nabatas y la Madera, localizado en el Ayuntamiento. Se trata de una exposición permanente de herramientas utilizadas en la explotación de la madera y de maquetas del medio de transporte en el que ésta se transportaba con sufrimiento hasta tierra baja.

Laspuña y Peña Montañesa
Ruta circular de 19 kilómetros con un desnivel positivo aproximado de 550 metros realizada en menos de 5 horas y media.

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