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miércoles, 19 de agosto de 2020

Ibones y pico Mener (2452 m.) por el valle de Trigoniero

Ibones de Mener y los picos Negro y de la Espada
Escondido en un recóndito rincón del valle de Trigoniero se localiza un solitario circo cerrado por una agreste cresta que alberga los pequeños ibones de Mener.

Cuando pisamos la cima del pico Negro o d’Arriouère hace ya unos años, los vimos desde la distancia y los apuntamos en nuestra lista para hacerles una futura visita.

Remontamos el barranco de Trigoniero
Como aquel día, nos dirigimos a la antigua aduana hispano-francesa (1290 metros) situada a mitad de camino entre Parzán y la boca sur del túnel de Bielsa-Aragnouet

Allí encontramos un panel informativo y el inicio del conocido PR-HU-180 hacia el puerto de Trigoniero o de Moudang.

Cruzando el río Barrosa por un pequeño puente comenzamos a ganar altura con decisión por un camino de herradura que asciende con lazadas por el interior de un húmedo y frondoso bosque mixto de abetos, pinos, musgo y boj.

Barranco de Trigoniero y sierra de Liena
El sendero discurre entre antiguos bancales de cultivo y se encuentra con una canal de aguas (1395 metros) a los pocos minutos de camino.

Poco a poco nos iremos adentrando en el estético barranco de Trigoniero, cuyas aguas han horadado un estrecho y profundo valle de gran belleza y valor natural.

Remontando su margen derecha orográfica pasaremos junto a la borda Ruela (1445 metros), desde la que divisaremos a nuestra espalda las estribaciones de la sierra de Liena.

Plana del Cabo y refugio de Trigoniero
El camino cruza un canchal de rocas (1520 metros) mientras nos va mostrando los recovecos y cascadas de este barranco, muy frecuentado por los amantes de este deporte.

A la altura de los prados del Puyuel (1610 metros) veremos los efectos de un enorme alud que se llevó por delante numerosos árboles y que cruzó a la ladera opuesta del barranco.

Tras una hora y media de marcha llegaremos a una pasarela sobre el barranco de Trigoniero donde se precipita formando una bonita cascada (1860 metros).

La Munia y Robiñera
Tras cruzarla, el PR-HU-180 remonta por campas herbosas la margen izquierda del barranco en su camino hacia el cercano refugio de Trigoniero

Pero antes de entrar en la Plana del Cabo, saldremos del PR por la derecha y cruzaremos una barranquera seca (1925 metros), ganando altura fuera de sendero por una fuerte ladera herbosa en dirección E-SE.

Pronto encontraremos unos hitos y una difusa traza de senda procedente del ibón de Trigoniero (2030 metros). La seguiremos hacia el S (derecha) y nos adentraremos en un pequeño bosque de pino negro y rododendro por encima de un escarpe rocoso.

Nos vamos acercando al circo de Mener
La senda se torna clara y contornea de forma cómoda la falda del pico de la Espada, con la mirada puesta en el circo glaciar de Mener. Fuera del bosque domina la extensa tasca alpina y el matorral bajo. Unos sarrios se sorprenden de nuestra presencia. 

El sendero, agradecido en pendiente y panorámica, nos va acercando al vallecito colgado que encierra los ibones, culminado por la cresta que une los dos picos de Mener, llegando a sus aguas en poco menos de 3 horas.

El primero de los ibones de Mener
Estos ibones no son más que dos pequeñas charcas rodeadas de pastos (2265 metros) pero lo que llama la atención es su tranquila y pacífica ubicación. Si por sí sólo Trigoniero es un valle solitario y poco transitado, el de Mener lo es aún más. Y eso es lo que lo hace especial.

El acceso hasta la cima occidental es bastante lento y penoso. Inicialmente se gana altura por una pendiente herbosa sin una clara dirección para posteriormente realizar trepadas por terreno poco estable, blando y descompuesto.

El segundo y más grande
No hay hitos que guíen nuestro ascenso así que ganaremos la cumbre, tanteando los mejores y menos incómodos pasos, en una hora desde los ibones.

El Mener Occidental (2452 metros) es el punto más elevado de la cresta que separa los valles de Trigoniero y Urdiceto. Desde su modesta cima se contempla una buena panorámica.

Por detrás del cercano Mener Oriental podemos divisar el pico y el valle de Urdiceto y las imponentes puntas Suelza y Fulsa.

Mener Oriental y puntas Suelza y Fulsa
También divisamos los ibones de Mener, el puerto de Plan o de Rioumajou, la Tuca de Montarruego y la Peña Blanca o Tuquet de Cauarère, con el macizo del Posets y los Eristes como telón de fondo.

Entre las sierras de Liena y Pelada se encuentra el valle de Barrosa cerrado por el Robiñera y el macizo de La Munia, al que le sigue la muralla de Barroude con la característica silueta del Gerbats y la zona del Campbieil, Estaragne y Cap Long en la lejanía.

Robiñera, La Munia, Barrosa y sierras de Liena y Pelada
El histórico puerto Biello en el valle de Pinarra, el pico del Puerto Biello, el pic de l’Aiguillette, la Forqueta y su puerto, el Marioules y el Bataillence.

El Salcorz y el Marcatiecho, el puerto de Trigoniero o de Moudang, la Plana del Cabo, los picos del Cabo, de la Espada, Castet y Negro o d’Arriouère y la cubeta del ibón de Trigoniero.

Los solitarios ibones de Mener

En la sierra d’as Zucas podemos reconocer el Puntal de BachacoPeña Altura, el Portillón de Tella, la Pala de MontinierPuntas VerdesMonesma, las Tres Marías y La Suca. Al otro lado del collado de Añisclo destacan la Punta de las Olas y las Treserols.

Entre nubes y brumas, las sierras de Espierba y d'as Zucas
Y más al sur destacan la Peña Montañesa y los macizos de Lierga y Cotiella. Con vista, también se reconocen los modestos Pegueras y Bacibosa.

El regreso se realiza por el mismo camino.

Poco conocidos y desapercibidos para el gran público, estos ibones se emplazan en un terreno virgen y apartado de todo. Tan sólo es necesario tener ganas de descubrir nuevos lugares.

Picos Negro y de la Espada
Ruta lineal de 13’5 kilómetros de distancia con un desnivel positivo de unos 1180 metros realizada en 7 horas y sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

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jueves, 6 de agosto de 2020

Ibones de Barbarisa desde el puerto de Sahún

Macizo de Cotiella desde el puerto de Sahún
Vamos reduciendo poco a poco el listado de ibones accesibles desde la vertiente chistabina del Parque Natural Posets-Maladeta.

En esta ocasión nuestros pasos regresan al puerto de Sahún para conocer el valle y los ibones de Barbarisa, situados en un solitario circo glaciar a los pies del macizo de los Eristes.

La Estiveta, El Yerri, Eristes, Bocs y Lleras de Cecilia
Este puerto se encuentra en la divisoria de las comarcas del Sobrarbe y la Ribagorza, comunicadas por una pista de 25 kilómetros que une los núcleos de Plan y Chía.

Su asfaltado es un viejo anhelo de estos territorios y, más si cabe, de los vecinos de los valles de Chistau y Benás que, de esta manera, verían mejorada su comunicación y se abrirían nuevas posibilidades de negocio entre ambos.

Panorámica hacia a Bal de Chistau y el Sobrarbe
Por esta pista caminamos cuando vinimos al puerto con raquetas desde Plan. Esta vez la recorremos en coche hasta llegar al pequeño parking junto a unos paneles y una mesa de madera, desde donde las vistas son amplias y abrumadoras.

Hacia el macizo de Cotiella veremos la cara norte de las peñas del reloj, Picollosa, Cotiella, el macizo de Lierga y el mirador de la Truesa.

Luces matutinas hacia el Aneto y las Maladetas
Hacia la Bal de Chistau las peñas Artiés, San Martín, Sin, Cuezo y Parda, los picos Pegueras, Bacibosa, Maristás y l’Orbar, el collado de Cruz de Guardia, Punta Suelza, la sierra de Fubillons y el Tozal d’Igüerra, las bordas de La Poma y el núcleo de Chistén.

Siluetas sobrarbenses como las del Castillo Mayor, los Sestrales, sierra Custodia, la Pala de Montinier y el Puntal de Bachaco, las Tres Marías y la sierra d’as Zucas, las Treserols, Chinipro, La Munia y Robiñera.

Entrada al valle de Barbarisa
Hacia la Bal de Benás oteamos el núcleo y el pico de Cerler, las sierras Negra y del Portiello, la Punta Cogulla, el Gallinero, los picos Castanesa y Vallibierna y la cara sur del Aneto y las Maladetas con los Coronas, Tempestades, Margalida, Rusell y compañía.

Y el valle de Barbarisa protegido por la cresta de la Estibeta, El Yerri, los Eristes, los picos de Bagüeña, el Tusal de Bocs y el de las Lleras de Cecilia.

Cascada del barranco Surri o Aigüeta de Llisat
Comenzamos la marcha tomando la pista, cerrada al tráfico, que sale del mismo puerto (2005 metros) y desciende hasta la cabaña d’Es Prats. Esta es una zona ganadera por excelencia donde se localizan varias cabañas pastoriles.

Atajamos por zonas de pasto las lazadas que hace la pista y, en una media hora de agradable caminar, estaremos junto a la cascada del barranco Surri o Aigüeta de Llisat (1825 metros), cuyas aguas proceden de los ibones de Barbarisa y llegan hasta el río Ésera.

A los pies de la cascada, cruzamos el barranco Surri
Una pasarela de madera cruza su cauce y acorta unos metros la pista hasta la cabaña, junto a la que veremos un panel informativo sobre nuestra ruta y un poste direccional.

Vamos a seguir el sendero S-6 del Parque Natural Posets-Maladeta y el PR-HU-51, que asciende a esta cabaña desde Sahún. Estos senderos también se comparten si nuestra opción es ascender al Tusal del Bocs o a los Eristes.

Ibón Chicot de Barbarisa
El valle de Barbarisa nace en los picos de Bagüeña, como la vecina Aigüeta de la Bal, y separa la sierra de Chía del macizo del Posets.

Entramos por tanto en este valle herboso e iremos remontando el curso del barranco por su margen izquierda orográfica. La senda asciende con decisión y gira a la derecha para superar el escalón rocoso que salva la cascada (1870 metros). 

Macizo de los Eristes desde el ibón Chicot
En su parte superior dominan los pastos alpinos, por los que iremos ganando altura alternando zonas con mayor pendiente con otras de relieve más suave y cómodo.

A nuestra derecha quedan el Tusal de Bocs y el de las Lleras de Cecilia mientras que al otro lado del barranco se alza la cresta de la Estibeta, El Yerri, La Montañeta y el pico Barbarisa.

Superada la hora de camino veremos al barranco formar una cascada. Es a los pies de la misma donde hemos de cruzarlo para continuar ascendiendo por su margen derecha (2100 metros).

Ibón Gran de Barbarisa
Poco a poco iremos ganando terreno al valle avistando los paredones que lo encierran. Son los Eristes y los picos de Bagüeña los que imponen su poderío con sus paredes graníticas.

Tras ganar altura sobre el barranco, la senda se vuelve a acercar al mismo para superar una estrechez de su cauce y llegar al ibón Chicot (2265 metros), situado en una amplia llanura herbosa bajo el Cabo de Montarruego.

La estrecha cubeta del Gran Barbarisa
Siguiendo el camino con un leve ascenso por terreno rocoso, en unos minutos llegaremos a un pequeño collado tras el que se esconde la alargada y estrecha cubeta del ibón Gran de Barbarisa (2310 metros), donde finaliza el PR-HU-51.

Este ibón se caracteriza porque su salida de aguas se realiza mediante filtración a través de un sistema kárstico.

Por encima de la cola del ibón veremos una pedrera que da acceso al collado d’el Cabo la Bal o de la Ribereta, que comunica este valle con el de la Aigüeta de la Bal y la localidad de Eriste. Además desde este collado ascenderíamos al Tusal del Bocs, siendo también una posibilidad de acceso a los Eristes.

Basas de Barbarisa, ibón Gran y collado d'el Cabo la Bal
Ya sin la referencia de las marcas del PR, seguiremos los hitos bordeando el ibón por la izquierda hasta llegar, en 2 horas de marcha, a las pequeñas basas de Barbarisa (2350 metros).

Enclave de alta montaña, salvaje y escarpado desde donde también podríamos acceder a los Eristes por el ibón Chelau o al collado de Barbarisa para comunicar con el vecino ibón del Sen.


Cascada del barranco Surri en el descenso
El regreso lo realizamos por el mismo camino hasta la cascada donde hemos cruzado el barranco (2100 metros). Ahora no lo vamos a cruzar, sino que iremos por su margen derecha contorneando a media ladera El Yerri y la cresta de la Estibeta siguiendo difusas trazas de senda.

De esta manera nos evitamos el tramo de pista que asciende al puerto de Sahún desde la cabaña d’Es Prats. Veremos dispersos hitos y alternaremos zonas herbosas, matorral y rocas con algunos sube y bajas, sin apenas perder altura.

Sierra de Chía y valle de Benasque
Con vistas a la sierra de Chía y al Turbón, la desdibujada senda se convierte en un buen camino que nos dirige a las proximidades de la cabaña del Puerto y al collado de Sahún, donde finalizamos la ruta.

Este recorrido no se recomienda realizar en época invernal por riesgo de aludes.

Valle de Barbarisa con los Eristes entre nubes
Ruta parte lineal y parte circular de 11’5 kilómetros de distancia con un desnivel positivo de unos 600 metros realizada en 4 horas y cuarto sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

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martes, 17 de marzo de 2020

De Lafortunada a Salinas y senda de Silván de Tella

Macizos de Lierga y Cotiella
Regresamos al Sobrarbe con la finalidad de conocer la senda de Silván, recientemente acondicionada en el pintoresco caserío de Tella.

El plan de ruta es ascender a Tella desde Lafortunada por el tramo compartido entre los GR-15 y 19 para terminar descendiendo a Salinas por el GR-19. Para ello vamos a necesitar combinación de vehículos, uno lo dejaremos en Lafortunada y el otro en Salinas. 

Valle del Cinca, Nabaín, Puértolas, Guara...
A unos pasos del Centro de Salud de Lafortunada encontraremos el inicio de nuestro camino, marcado con un poste direccional (700 metros).

Sin tregua, ganamos altura con lazadas por un camino tradicional entre pinos, robles, boj y aliagas, paralelos a la tubería que desciende desde el depósito de agua del Cinca hasta la central eléctrica de Lafortunada. 

Castillo Mayor y Sestrales
En estos primeros compases veremos el pequeño núcleo de Badaín, la desembocadura del río Irués en el Cinca, el imponente macizo de Lierga y las peñas Montañesa y del Solano.

Tras media hora de camino la senda finaliza en una pista (920 metros), por la que seguiremos y desde la que reconoceremos punta Fulsa y la zona de Bachaco

Peñas Montañesa y del Solano
Llegados a un cruce de pistas sin señalizar (1020 metros) se continúa por la que asciende por la izquierda. La pista de la derecha se dirige a la ruinosa ermita de San Sebastián de Tella.

Minutos después, las marcas del GR dejan momentáneamente la pista para llegar a una bifurcación (1085 metros), donde enlazamos con el PR-HU-138 que viene de Lafortunada por sierra Campo y que finaliza en Tella.

Ermitas de Fajanillas y de la Virgen de la Peña de Tella
De vuelta en la pista, seguiremos por ella hasta el visible depósito del Cinca. Irán apareciendo el Castillo Mayor, los Sestrales, Bramapán, Nabaín, las sierras de Bolave, Guara y Ferrera y los núcleos de Santa Justa, Santa María y Puértolas.

Antes de llegar al depósito nos desviaremos por una senda (1120 metros) que pasa por su parte trasera y, entre un pasillo de carrascas, pinos y boj, va acercándose a Tella

Montinier, Portiello de Tella y Peña Altura
La panorámica se despeja hacia la Bal de Chistau divisando las puntas Suelza, Pegueras, Bacibosa, Maristás, l’Orbar y la cresta formada por El Yerri, Barbarisa y las Agujas del Sen, así como parte del macizo del Posets.

Hacia el macizo de Cotiella sobresalen las peñas del reloj, la punta Es Litás y los Mobisones por encima de la collada Mataire.

Descenso por el pinar de la Suert
La senda llega a la colladeta Luelo (1250 metros) donde encontramos multitud de lajas de piedra y los restos de una borda, desde donde ya veremos la sierra d’as Zucas con la Pala de Montinier, las puntas de Monesma y el Portillón de Tella.

Próximos a Tella, rodearemos el modesto Tozal de San Pelaire y reconoceremos dos de sus ermitas, la de Fajanillas y la de la Virgen de la Peña

Valle del Cinca, Suelza, Maristás, Bacibosa y Pegueras
Junto a una nave (1315 metros) la senda enlaza brevemente con una pista hasta encontrar de nuevo el sendero. A esta nave regresaremos más adelante después de realizar la senda de Silván.

De momento seguiremos por los GR-PR pero, cuando volvamos a conectar con la pista escasos metros después, los dejaremos para seguir la misma en dirección opuesta (derecha) hacia la marcada senda, cuando llevamos una hora y 45 minutos de marcha.

Valle del Cinca desde el saliente rocoso
Esta ruta es una inmersión en el terreno abrupto, salvaje y peligroso en el que las gentes de Tella tenían que buscar su sustento.

Guiados por marcas de pintura roja, iremos descendiendo por el pinar de la Suert para sobrevolar el congosto de las Devotas, viendo desde lo alto el curso del Cinca y el camino del Canal procedentes de Bielsa.

También veremos el núcleo de San Marcial, así como Peña Altura y el Puntal de Bachaco, límites más orientales de la sierra d’as Zucas.

Cornisas aéreas en la senda de Silván
La senda recorre a media ladera y en dirección S, con continuos sube y bajas, una repisa boscosa denominada las Faixas. Tras media hora pasaremos junto a un saliente rocoso que hace de mirador (1130 metros). Buen lugar para un descanso.

Poco después comienza el tramo más bonito del recorrido, con pasos estrechos y aéreos junto a los vertiginosos cortados que se desploman hacia el fondo del valle. Varios pasamanos hacen que vayamos más seguros. Zonas expuestas no recomendadas para personas con vértigo.

Cuevas junto a la senda de Silván
Hasta los años 70, estas Faixas eran utilizadas para los aprovechamientos de madera, pastos para las cabras, para caza y como acceso al congosto de las Devotas.

Entre boj y carrascas iremos contorneando estas agrestes paredes hasta llegar a unos carteles de madera junto a la cueva de la Tosca (1030 metros) en poco más de 45 minutos desde el mirador.

Esta cueva es un abrigo rocoso natural antaño utilizado para trabajar y almacenar la madera con el fin de acarrear hasta el pueblo menos volumen y peso. Inscripciones talladas en sus paredes atestiguan la frecuencia humana.

A unos metros de la senda, la cueva de la Tosca
En este punto, el camino gira bruscamente hacia el N para cambiar a una repisa conocida como Lo Silbán, que se extiende desde esta cueva hasta el paso de Silván, situado más arriba.

Por firme descompuesto e incómodo iremos ganando altura divisando varias vías de escalada. A pie de senda se encuentran otras cavidades más pequeñas aprovechadas por animales y hombres.

Repisa Lo Silbán
Rodeados de boj llegaremos a un panel informativo (1120 metros) que nos cuenta la historia de este personaje tan temido en Tella y el lugar donde tenía su guarida, la cual tapaba con estacas de madera. 

En escasos minutos estaremos ante el mencionado paso de Silbán (1205 metros), un resalte rocoso equipado con cadenas y grapas que hemos de superar para alcanzar el rellano superior.

Paso de Silván
Ascendiendo por un pasillo entre erizón y boj se alcanza un campo vallado, donde enlazaremos con una pista que nos guía hasta una bifurcación (1300 metros). Seguiremos recto (derecha), dejando a la izquierda la pista que desciende hasta el depósito de aguas del Cinca.

Esta nueva pista nos devuelve a la mencionada nave en la que nos hemos desviado para coger la senda de Silván, cuya circular nos ha llevado 2 horas.

Montinier, Peña Altura y Puntal de Bachaco
Otearemos La Valle de Escuaín con las Tres Marías, puntas Verdes, sierra Custodia y el Tobacor por detrás de Cuello Viceto y parte del cordal hasta Cuello Ratón, destacando los tozales de San Vicenda y de O Basón.

Una vez en la nave, ahora sí, retomaremos el PR-HU-138 y los GR-15 y 19 hacia Tella. Al entrar en su caserío dejaremos a la izquierda el PR-HU-39 que se dirige a Cortalaviña y Hospital de Tella.

La Valle. Cuello Viceto y sierra d'as Zucas
Con un breve callejeo llegaremos a la iglesia parroquial de San Martín (s. XVI), donde comienza la siempre transitada circular a las ermitas de Tella (1340 metros).

Para poner rumbo a Salinas hemos de seguir ambos GR por la carretera de acceso al pueblo, atajando por sendero una lazada de la misma, con visión de La Valle y de las Treserols.

Macizo de Lierga y peñas Montañesa y del Solano
En las proximidades del dolmen de Tella, los GR se separan (1245 metros). El GR-15 se va hacia Arinzué y Escuaín, mientras que el GR-19 nos conducirá hacia Salinas y Bielsa por el Portiello. En este tramo también veremos indicaciones del PR-HU-137 que comunica Tella y Bielsa por el Canal del Cinca.

Pasaremos junto a un abrevadero y llanearemos unos minutos por pista. Encontraremos una bifurcación, en la que seguiremos por la derecha hasta llegar a un cruce (1250 metros), donde continuaremos por el GR-19 hacia Salinas dejando el GR-19.1 que se dirige al Portiello de Tella.

Llegando a Tella
Ya por sendero, caminaremos entre boj observando el atardecer sobre las cumbres aledañas y perdiendo altura por un bosque de pinos y robles.

Encontraremos una pequeña presa en el barranco de la Sarra (1140 metros), junto a la que enlazaremos con el PR-HU-137 que se dirige a Bielsa por el Canal. Este PR y el GR-19 comparten sendero unos instantes. 

Tella. Iglesia de San Martín
Nos toparemos con el Canal del Cinca antes de decir adiós definitivamente al PR-HU-137, que sigue en dirección Bielsa. Comenzaremos entonces el descenso a Salinas siguiendo el GR por un bosque de pinos, quejigos y boj.

Media hora después pasaremos junto un abrevadero y una construcción de la central eléctrica de San Marcial (900 metros) antes de llegar a la carretera, que cruzaremos para finalizar la ruta en el núcleo de Salinas (800 metros).

Descendiendo a Salinas con el macizo de Cotiella
Ruta parte lineal y parte circular de 15 kilómetros de distancia con un desnivel positivo de unos 1050 metros realizada en 5 horas y media sin contar paradas.

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miércoles, 12 de febrero de 2020

Refugio de Foratarruego desde Revilla

Refugio de Foratarruego y Tres Marías
Hacía ya mucho tiempo de nuestra última visita al sector de Escuaín, el más desconocido de los que componen el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Esta vez nuestro objetivo era llegar hasta el refugio de Foratarruego (1950 metros), ubicado en un recóndito lugar sobre la garganta del Yaga, a los pies de la sierra d’as Zucas y frente al Castillo Mayor.

Revilla. Iglesia parroquial de San Félix
Nos desplazamos hasta el pueblo de Revilla. Para llegar hasta aquí hemos de tomar en Aínsa la carretera en dirección Bielsa y, a la salida de Hospital de Tella, desviarnos a la izquierda.

Tras poco más de 10 kilómetros de curvas y habiendo dejado atrás el desvío a Tella estaremos ante este reducido núcleo.

El Castillo Mayor se alza imponente
Aparcamos en el ensanche de la curva cerrada (1210 metros) que da acceso a su única calle, junto a unos paneles informativos y el inicio del sendero hacia sus conocidos miradores.

Son varias veces las que hemos comenzado nuestras andaduras aquí y aún no nos habíamos adentrado en su caserío. Qué mejor ocasión que ésta para recorrer el pueblo en busca del marcado sendero que nos guiará hasta el refugio.

Cascada del barranco Angonés
La paz y el silencio nos contagian mientras paseamos. Casas rehabilitadas y la iglesia de San Félix (s. XVI) es lo más llamativo que encontramos. Próximo a la parroquial es donde comienza nuestra senda.

En un primer tramo, el camino coincide con el que se dirige al puente de los Mallos y va ganando altura sobre el pueblo por un pasillo rodeado de boj y erizón. Mientras, nuestros ojos son atraídos por la imponente pared norte del Castillo Mayor

Al salir del bosque ya se ve el refugio
Pronto dejaremos a la derecha el desvío hacia la parte superior del barranco Consusa (1290 metros) para caminar por un lapiaz de caliza. A nuestra espalda comenzaremos a ver el macizo de Cotiella y sus peñas del reloj, Punta Lierga, la Peña Montañesa y el Puntón de las Brujas de Tella.

Una pasarela salva el barranco Consusa antes de llegar, en media hora de camino, a una bifurcación (1375 metros), en la que seguiremos las indicaciones hacia La Valle y Foratarruego dejando a la izquierda el sendero que conduce a los miradores de Revilla, por el que regresaremos más adelante.

Circo de Gurrundué y sierra d'as Zucas
Muros de piedra delimitan antiguos campos de cultivo. Al adentrarnos en la umbría del barranco Angonés encontraremos varios carteles que nos informan de que entramos en los dominios del Parque Nacional y un abrigo rocoso. 

Poco después se cruza este barranco por otra pasarela, donde nos detendremos unos minutos para contemplar sus escarpadas paredes y escuchar el rugir de su bonita cascada.

La Valle, Tozal d'O Basón, Forqueta Sorripas y Sestrales
Nada más pasar a su margen derecha tendremos un nuevo poste indicador (1380 metros). A la izquierda se queda el sendero hacia el puente de los Mallos, La Valle, Gurrundué Medio y Escuaín, siguiendo nosotros hacia Foratarruego y el puerto de Revilla.

A partir de aquí la pendiente aumenta y nos adentraremos en un bosque de pinos y boj, con algún ejemplar de tejo y avellano. Cuando la espesura del pinar nos lo permite, divisaremos el cordal herboso que comunica los cuellos Ratón y Viceto.

Sierra Custodia y Tobacor tras Cuello Viceto
Un pequeño tramo empedrado junto a la Canal del Puerto y llegaremos, en hora y media, a otro cruce (1615 metros). En esta ocasión, dejaremos a la izquierda el camino hacia La Bocera y Gurrundué Medio.

Seguiremos ganando altura por el pinar hasta salir del bosque y alcanzar unas praderas (1840 metros). A nuestra derecha tendremos una pared rocosa en cuya parte superior se esconde el refugio de Foratarruego.

La Valle, Castillo Mayor, Peña Montañesa, Cotiella...
La senda va remontando las campas hasta llegar, tras 2 horas y cuarto, a los cortados que se precipitan vertiginosos hacia el circo de Gurrundué (1960 metros). Buen lugar para descansar y contemplar el vuelo silencioso de algún quebrantahuesos.

Las Tres Marías dominan la sierra d’as Zucas y por encima de este circo veremos la Punta Monesma y la cresta que la separa de Puntas Verdes.

Paredes del barranco Angonés
Hacia el sur el Castillo Mayor, los Sestrales, el MondotoBramapán, Escuaín, La Valle y el cordal desde Cuello Ratón a Cuello Viceto compuesto por los tozales de San Martín, Cachifolluso, O’Basón, San Vicenda y la Forqueta Sorripas.

Más alejada distinguimos la sierra de Guara y mirando hacia Ordesa se reconocen el Pueyo de Mondicieto y el Tobacor, que sobresale por detrás de sierra Custodia.

La Valle. El refugio marcado con flecha
En el macizo de Cotiella distinguimos la punta Es Litás, la Peña la Una, el Monticiello y las Agujas de Lavasar, la cresta de Armeña, los Mobisones, Cotiella, la Punta de las Neiss y la Ereta de las Brujas.

Mirando al valle del Cinca otearemos Punta Lierga, la sierra Ferrera y Peña Montañesa, la Peña del Solano y el Puntón de las Brujas.

Surgencia del Yaga desde miradores de Revilla
Nos acercaremos al refugio, bastante limpio y en buenas condiciones. En su interior vemos un cartel de no refugiarse en caso de tormenta eléctrica.

El regreso se realiza por el mismo camino hasta llegar al cruce donde nos desviaremos hacia los miradores de Revilla (1375 metros) en poco más de hora y media.

Circo y barranco de Angonés desde miradores de Revilla
Entre boj, erizón y pinos iremos perdiendo altura, facilitado además por varios tramos de escalones de madera. Disfrutaremos de los últimos rayos de sol hasta verlo desaparecer por detrás de las paredes del Castillo Mayor.

Un desvío señalizado (1250 metros) nos llevará a dos miradores, en los límites del Parque Nacional, a los que llegamos en unos 20 minutos. Desde el primero (1240 metros) veremos el circo de Angonés y la surgencia del Yaga e, incluso, el refugio de Foratarruego. 

El Yaga se abre paso por la Garganta de Escuaín
Muy cerca se encuentra el segundo (1235 metros), colgado sobre la profunda y abrupta Garganta de Escuaín, frente al pueblo y los miradores del mismo nombre.

Volviendo al desvío anterior, pondremos rumbo a Revilla pasando por un tercer mirador y por las ruinas de la ermita rupestre de San Lorién (1230 metros), ubicada en un escarpe rocoso y cuyos orígenes parecen remontarse al s. XI.

Grabados en San Lorién
Su principal particularidad es la cantidad de enigmáticos grabados que podemos encontrar tallados en la roca. Se cree que son manifestaciones populares de carácter religioso que quizá comenzaron a realizarse en el s. XVI y siguieron hasta bien entrado el XIX.

Veremos también la curiosa Peña la Feixa, tradicionalmente conocida como la Peña del Teléfono, a la que acudían los vecinos de Revilla para comunicarse a voces con los de Escuaín.

Atardecer sobre Lierga y el macizo de Cotiella
Con cálidas luces sobre el macizo de Cotiella y divisando los núcleos de Lamiana y Estaroniello, volveremos a cruzar el barranco Consusa para poner fin a un recorrido solitario y de una belleza paisajística envidiable.

Ruta parte lineal y parte circular de 13 kilómetros con un desnivel positivo de unos 800 metros realizada en 4 horas y media sin contar paradas.

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