miércoles, 12 de julio de 2017

De Bergua a Otal por el barranco de La Glera

La restaurada iglesia de San Miguel
De nuevo por Sobrepuerto, un paisaje desprotegido que tan buenos recuerdos nos trae de andanzas pasadas. En esta ocasión vamos a visitar el despoblado de Otal, uno de los pocos núcleos que nos quedan por descubrir.

A Otal se puede llegar desde varios puntos. Si comenzamos en Yésero o Broto seguiremos íntegramente el GR-15, sendero con el que también enlazaremos si iniciamos el recorrido en el puerto de Cotefablo, en Linás de Broto o en Fragén. 

En descenso hacia las pasarelas de Bergua
Desde la Tierra de Biescas también podremos llegar por Espierre y su Val Menuta o desde Oliván pasando por los despoblados de Berbusa y Ainielle siguiendo los pasos de la famosa Lluvia Amarilla de Julio Llamazares.

Pero nosotros comenzaremos en el conocido pueblo de Bergua (1030 metros), punto neurálgico de varias de nuestras rutas por la zona. Desde aquí partimos cuando visitamos Escartín, Basarán, Sasa, Cillas y Cortillas.

Dejamos el coche en la entrada del pueblo y descenderemos a su caserío para encontrarnos con la maltrecha iglesia parroquial de la Asunción (s. XV).

Unión de los barrancos de la Glera de Otal y La Pera
Siguiendo por su calle baja pasaremos por O Güerto Pepa buscando el PR-HU-117, sendero que se inicia junto a un panel informativo de la Iglesieta de los Moros y que desciende a las pozas de Bergua rodeado de musgo y boj.

Este idílico bosque finaliza en las pasarelas ubicadas en la confluencia de los barrancos de la Glera de Otal y La Pera (930 metros), donde ambos se unen formando el barranco Forcos. Lugar muy frecuentado en verano para darse un chapuzón.

Tras cruzar la primera de las pasarelas dejaremos a la izquierda el PR-HU-3 que asciende al despoblado de Basarán. Cruzando la segunda, el camino hacia Ayerbe de Broto y la Iglesieta se va a la derecha, siguiendo nosotros el PR hacia Escartín y Otal.

Flysh del barranco de San Clemente
Entre muros de piedra comenzaremos a remontar el barranco de la Glera entre una vegetación dominada por el boj, el roble y las carrascas.

En media hora de camino, pasado el Llano de la Insola y sus verdosas pozas, llegaremos a otro cruce donde dejaremos el desvío a Escartín para continuar siguiendo las indicaciones hacia Basarán y Otal (985 metros).

En días calurosos la espesura del bosque nos facilita una agradable sombra bajo la cual ganaremos altura de forma casi inapreciable.

Barranco de los Huertos
El sendero llanea unos metros por encima del barranco de la Glera adentrándose en la frondosa vegetación. Cruzaremos el barranco de San Clemente (965 metros) en un bonito rincón rodeado de flysh antes de encontrarnos con una borda.

Tras una hora de camino cruzaremos el barranco Corvera (1035 metros) que precede a un tramo donde un muro de piedra ha caído sobre el sendero.

Minutos después llegaremos al barranco de los Huertos, que cruzaremos por la base de un salto de agua con abundante musgo (1060 metros) antes de llegar a otro cruce del PR-HU-117.

Entre carrascas y boj, la tónica del camino
A la derecha iríamos a Escartín y a la izquierda a Basarán, por lo que nuestro camino sigue recto hacia Otal. Pero antes de continuar, nos desviaremos unos metros hacia Basarán para descansar en el espectacular paraje del Puen d’as Crabas (1040 metros).

Volviendo a la bifurcación anterior seguiremos el recorrido hacia Otal. Tras un pequeño claro del bosque nos encontraremos con una borda en cuyo dintel se haya inscrito el nombre de Antonio Azón y el año 1936.

En ocasiones el sendero se desdibuja entre la hierba y el matorral pero las carrascas y los robles se encargan de abrirnos un estrecho pasillo natural almohadillado por la hojarasca.

Otal. Casa O Royo
Media hora después cruzaremos el barranco de Seretas (1100 metros) para seguir ascendiendo entre una masa de erizones en flor. 

El sendero enlaza con una pista procedente de Escartín por la que seguiremos en dirección norte (izquierda) hasta llegar a una valla y cruzar por primera vez el barranco de la Glera en el paraje conocido como Planaglera (1170 metros).

En este punto dejaremos la pista, que continúa hacia la Cruz de Basarán, para continuar en dirección Otal. Superaremos un cercado para el ganado y, siguiendo el PR, remontaremos el barranco por su margen derecha superando un pequeño paso de tablillas de madera.

Otal. Casa Francho
Irán apareciendo pequeñas masas de pino y haya en una vegetación que seguirá dominada por el boj. El sendero nos volverá a acercar al barranco para cruzarlo nuevamente (1200 metros) tras dos horas y cuarto de camino.

De vuelta en la margen izquierda el pino se acentúa y el sendero gana altura de forma más decidida. Cruzaremos el barranco de l’Artosa (1320 metros) y ascenderemos la solana ladera que nos acercará al pueblo. 

Ascenderemos con mayor pendiente al mismo tiempo que veremos la arteria que forma el barranco de la Glera por el corazón de Sobrepuerto. 

Otal. Iglesia de San Miguel
Podemos intuir al sur las ruinas de Basarán, la Peña Canciás, el Pueyo de Cortillas y el Tozal de Santa Marina y, al oeste, la ermita de San Benito de Erata en lo alto del cordal.

Conforme nos acercamos comienzan a aparecer vestigios de un pasado habitado. Los esbeltos muros que flanquean el camino se rinden al paso del tiempo y se van desplomando en un sendero cada vez más desolador.

Tras 3 horas de camino llegamos al despoblado de Otal. Lo primero que observamos es una conservada borda y el bonito pozo de Casa Calderero.

Otal. Campanario y escuela
Seguidamente daremos con Casa O Royo, la única que se mantiene en buen estado de las 15 casas que llegó a tener el pueblo, portando con orgullo sus tres alturas.

Si entramos en su interior y nos asomamos por alguna de sus balconadas retrocederemos a tiempos en los que Otal tenía vida y alegría. 

Podemos imaginarnos a los pequeños correteando por las calles y a los mayores sentados a la sombra de los nogales o dentro de las casas pegados al fogaril en los largos días de invierno.

Iglesia de San Miguel. Al fondo, el cordal de Erata
Esta recóndita aldea se ubica en el fondo del circo custodiado por los picos Erata y Pelopín, en la cabecera del barranco de su mismo nombre, y es el núcleo situado a mayor altitud de Sobrepuerto (1465 metros).

Como en toda esta zona las duras condiciones climatológicas, su difícil acceso y su aislamiento fueron los principales motivos para su definitivo abandono a finales de la década de los 60.

Casa Orós fue la última que cerró la puerta en 1969, aunque dos hermanos de Casa O Royo regresaban todos los veranos con el ganado hasta el año 2000.

Otal, Casa Sanromán. Al fondo, el cordal de Pelopín
La maleza esconde los singulares bancales aterrazados visibles desde las cumbres cercanas. El vacío y la soledad que se respira paseando por sus calles contrasta con la cantidad de historias vividas tras esas paredes que hoy luchan por no espaldarse.

El silencio sólo es cortado por el sonido de los cencerros de las vacas, únicas guardianas del pueblo. También destaca la chaminera de Casa Sanromán, otro de los iconos que resisten al abandono en Otal.

Otal. Chaminera de Casa Francho
En la parte alta del pueblo se encuentra la iglesia románica de San Miguel (s. XI), de la que sólo queda de su planta original el ábside. 

De estilo serrablés, sufrió diferentes reformas y ampliaciones en los siglos posteriores, siendo declarada Bien de Interés Cultural en 1982 tras ser de nuevo restaurada por la Asociación Amigos del Serrablo.

Su techumbre hundida en la primavera de 2012 fue restaurada por el Gobierno de Aragón entre finales de 2014 y principios de 2015 evitando así que otra valiosa joya patrimonial cayera en el olvido. 

Otal. Pozo de Casa Calderero
Una vez recorridas sus calles regresaremos a Bergua por el mismo camino de ida.

Ruta lineal de 18 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de 650 metros realizada en 6 horas sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.

jueves, 29 de junio de 2017

Castillo d'Acher desde la Selva de Oza

Lenito, Peña Forca y Rincón de Alano
El Castillo d'Acher (2384 metros) es una de esas montañas que llaman la atención a cualquiera que se acerque al valle de Hecho por su aspecto de fortaleza amurallada y sus atractivas laderas de color rojizo.

Mítica, solitaria, estética y con carácter, es una cumbre que teníamos pendiente desde hace tiempo que destaca por sus contrastes geológicos y el sorprendente sinclinal colgado que encontramos en su interior.

Dejamos el GR hacia el Castillo
Nos adentramos en el Parque Natural de los Valles Occidentales dejando atrás las poblaciones de Hecho y Siresa y, pasada la garganta de la Boca del Infierno, llegaremos a la Selva de Oza.

El recorrido se inicia en el pequeño puente sobre el Aragón-Subordán (1120 metros), junto al Campamento Ramiro el Monje y el abandonado refugio de Oza.

Ya desde el puente podemos observar la silueta inconfundible de nuestro objetivo frente a la proa de Chipeta Alto y la rocosa cresta de Lenito.

El refugio de Acher entre extensos prados
Nada más cruzarlo encontramos un panel informativo de las rutas senderistas que podemos realizar por esta zona del valle y, junto a él, señales que nos indican la dirección hacia el Castillo, el puente Sil y la Selva de Oza.

Los primeros metros los daremos bajo un pinar donde se ubica una zona de tirolinas, siguiendo las estacas de madera del GR-11.1 que, en este tramo, coincide con el GR-65.3.3.

La fortaleza amurallada del Castillo
Caminaremos por una ancha pista hasta encontrar a la izquierda el desvío al Castillo d'Acher (1180 metros), dejando el doble GR en dirección a la Palanca de Espata y al refugio de Lizara.

Nos adentraremos entonces en un espeso bosque mixto de hayas y abetos, por donde ganaremos altura de forma continua y moderada por un bonito sendero cubierto de hojarasca. 

Un par de paneles interpretativos nos hablan del piquituerto y del trepador azul, dos pequeñas aves que podemos avistar o escuchar. 

El Agüerri sobresaliendo por detrás de la Costatiza
En 15 minutos enlazaremos con la pista forestal de Espata que comienza al norte del Campamento Ramiro el Monje. También hubiésemos podido iniciar nuestra ruta caminando por ella pero habríamos dado un mayor rodeo.

No caminaremos por la pista, sino que la atravesaremos siguiendo el sendero marcado hacia el Castillo d'Acher por la margen derecha del barranco de Espata.

Canchal para acceder al interior del Castillo
La agradable sombra que nos proporciona el bosque hace que nos olvidemos del desnivel y centremos toda nuestra atención en disfrutar de cada detalle de este paisaje natural.

Cruzaremos el barranco de Espata en el punto donde se unen los tres pequeños cursos superiores que lo conforman (1440 metros) y, minutos después de la hora de camino, en la linde del bosque, haremos una pequeña parada antes de salir a terreno abierto y soleado (1580 metros).

Chipeta, Petraficha, Acherito, Petrechema, Mesa, Anie...
A partir de aquí la sombra desaparece y ascenderemos por medio de lazadas por la falda sur del Castillo d'Acher, rodeados de extensas campas herbosas donde en verano es frecuente ver animales pastando.

Conforme vamos ganando altura veremos el refugio libre de Acher (1740 metros) al que no llegaremos, pues el sendero lo deja unos metros a la derecha, así como las afiladas murallas de la Costatiza. 

Sinclinal colgado de Acher
Al oeste el valle se abre y nos deja observar los barrancos de Aguas y Estriviella, el Puntal de Lenito, Peña Forca, el Rincón de Alano y los picos Estriviellas, Tortiellas, Sayéstico y Chipeta Alto.

Continuando la cresta, en la cabecera del valle de Acherito, aparecen los Petraficha, Quimboa, Anzotiello, el Chinebral de Gamueta y el Mallo Acherito, el Petrechema y las Agujas de Ansabere, la cresta de Budoguía y la Mesa de los Tres Reyes.

El valle de Guarrinza a nuestros pies
Por la verticalidad de sus paredes, desde este punto el Castillo parece inexpugnable pero el acceso a su interior, como veremos más adelante, no tiene mayor dificultad que salvar el continuo desnivel.

Siguiendo la definida senda hacia el Puerto d'Acher, caminaremos por terreno rojizo similar al que nos encontramos en otras cumbres como el Anayet y su Vértice. 

El contraste del verde de las praderas, el rojo de las areniscas, el gris de la caliza y el azul del cielo da mucho juego para tomar fotografías.

Midi, Palas, Balaitous, Frondiellas, Garmo Negro...
Llegados a un cruce no señalizado a la altura de una gran roca (2020 metros), giraremos a la izquierda para acercarnos y encarar la base rocosa del Castillo. 

El firme se hace más pedregoso e incómodo. Hasta aquí el ascenso ha sido muy llevadero pero a partir de ahora nos exigirá un mayor esfuerzo por una ladera cubierta de canchales.

El Bisaurín y la sierra de Secús
Comenzaremos a divisar el punto débil de esta escarpada fortaleza, una estrecha brecha caliza que franquearemos para acceder a su parte alta, necesitando en algunos puntos apoyar ligeramente las manos por lo inestable del firme. 

Superada esta entrada (2260 metros – 2 horas y 45 minutos) aparecerá un impresionante valle kárstico colgado y una cresta ondulada con entrantes y salientes como si de olas se tratasen.

La Mina y los valles de Acherito y Guarrinza
Sólo nos quedará seguir el sendero que, a media ladera, rodea la fisura longitudinal que corta la meseta inclinada del valle hasta llegar a la cima tras 3 horas de camino sin contar paradas.

Además de lo mencionado hasta ahora, desde la cima divisamos el Agüerri, el Bisaurín, el Puntal y la sierra de Secús, el macizo de la Bernera, el Aspe, Collarada y la Peña Oroel.

Paredones verticales que caen hacia Guarrinza
El Mallo Añarón y el barranco de las Foyas se divisan en la entrada del valle de Guarrinza, ubicado a los pies del cordal fronterizo que se extiende desde del pico Lariste hasta el Acué, pasando por los puertos de Palo y de la Cunarda. 

Ya en la vertiente francesa, en el circo de Lescún, reconocemos el Anie, Le Billare, las crestas d’Escoueste y Peneblanque y el Pic y el Dec de Lhurs.

Por delante del Acué destacan las rojizas peñas de Marcantón y Netera, por cuyas faldas oeste discurre el barranco de Lo Barcal. Incluso se ve el refugio del Achar de Aguas Tuertas al final de Guarrinza.

Valle kárstico y cumbre del Castillo
Mirando al valle de Tena se reconocen entre otros muchos el Balaitous, las Frondiellas, el Palas, la Gran Facha y los picos del circo de Respomuso, los Infiernos, el Garmo Negro, los Argualas, el Anayet y su Vértice. Al fondo, se aprecia el macizo de las Treserols y el Vignemale.

En la vertiente francesa del Portalet destacan el Lurien, el Peyreget y el Midi d’Ossau y en el circo de Astún distinguimos La Raca, el Malacara y el pico de los Monjes.

Olas en la cresta del valle colgado
Tras un buen rato disfrutando de la concurrida cima comenzamos el regreso por el mismo camino de ida que nos devolverá a la Selva de Oza en otras 3 horas.

Ruta lineal de 12’4 kilómetros de distancia con un desnivel positivo de 1270 metros realizada en 6 horas sin contar paradas.

Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Castillo d'Acher desde la Selva de Oza
Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.

Track de Wikiloc aquí.

jueves, 22 de junio de 2017

De Torla a Ordesa por los Turietos Alto y Bajo

Primavera en Turieto Alto
Hace tres años os hablamos del camino de Turieto Bajo, antigua vía de comunicación entre la población de Torla y la pradera de Ordesa y única existente hasta la construcción de la carretera que actualmente da acceso al valle.

Se trata de un sendero poco frecuentado por la comodidad del acceso rodado a la pradera y una buena alternativa para el periodo estival, cuando sólo es posible visitar Ordesa utilizando el servicio de autobuses.

La apertura en 2015 de su hermano mayor, el Turieto Alto, nos permite realizar una sencilla ruta circular sin aglomeraciones, disfrutando de un terreno olvidado hasta la fecha por ser considerado zona de reserva integral.

Pliegue acostado y Mondarruego
Junto la boca norte del túnel de Torla (1030 metros) veremos un panel de madera indicado como Ordesa por senda peatonal. 

Podemos iniciar el recorrido en este punto o bien unos metros más adelante, junto a un complejo hotelero, donde encontraremos la misma señal direccional.

Nos ponemos a caminar tomando la segunda opción siguiendo el GR-15.2 y el PR-HU-129 en dirección al puente de los Navarros y a los miradores de Ordesa, descendiendo entre muros de piedra por una calzada empedrada hacia el puente de la Glera (s. XIII). 

Atrás queda Torla, Gábalo y la Peña Canciás
Los dos puntos mencionados confluyen antes de llegar a este puente sobre el río Ara (965 metros). Hacemos una pequeña parada sobre el mismo para contemplar el pliegue acostado, Mondarruego y la Peña Duáscaro.

Tras cruzarlo, dejaremos el PR-HU-129 hacia los miradores del Molar y la ermita de Santa Ana y seguiremos el GR-15.2 en dirección al puente de los Navarros y Bujaruelo.

Paralelos al Ara remontaremos por su margen izquierda la pista que asciende a la sierra de las Cutas. Tras 20 minutos de camino, la pista gira a la derecha y comienza a ascender, momento en el que la abandonamos para continuar por el camino de Laña Luenga (995 metros).

Entrada al valle de Bujaruelo y Punta Siarra Casas
Caminamos ahora por un ancho sendero que se adentra en el Parque Nacional y veremos señales que nos recuerdan la prohibición de paso de cualquier vehículo, monturas y bicicletas.

Pasaremos junto a unos verdes prados donde encontramos algunas bordas, divisando la ermita de San Antón bajo las paredes del pliegue acostado. A nuestra espalda queda Torla, el pico Gábalo y la Peña Canciás.

Turieto Alto
Dejaremos a la izquierda un estrecho sendero que cruza el Ara y comunica con la carretera de acceso a Ordesa justo antes de llegar a una bifurcación (1030 metros), donde seguiremos hacia el valle de Ordesa por Turieto obviando las indicaciones hacia el puente de los Navarros.

Poco a poco el sendero se aleja del río y comienza a ganar altura de forma suave entre pinos y boj, pegados a la base de la pared caliza de la Peña Duáscaro.

Turieto Alto
Llegaremos a un nuevo cruce donde finaliza el GR-15.2 y donde enlazaremos con el GR-11 en dirección al refugio de Góriz (1120 metros), dejando a la izquierda el sendero procedente de Bujaruelo y el puente de los Navarros. 

El sendero vira al este abandonando el curso del Ara para adentrarse en el del Arazas y poner rumbo a la pradera de Ordesa.

Tras 45 minutos de marcha, llegaremos al desvío donde tendremos que decidir si coger el Turieto Bajo o el Alto. Como hemos venido a conocer el Alto, ascenderemos por él y regresaremos por el Bajo siguiendo el GR-11.

Tozal del Mallo junto al puente de las Fuentes
Un corto pero fuerte ascenso nos eleva hasta los 1340 metros, cota en la que nos vamos a ir manteniendo caminando por el interior de un bosque virgen donde el silencio sólo es perturbado por el auténtico sonido de la naturaleza.

Este bello y solitario camino discurre unos metros por encima del Bajo entre la espesura de rectos y altivos ejemplares de pino y abeto salpicados por zonas de musgo por donde apenas penetra la luz.

Mientras nos vamos adentrando en el valle de Ordesa iremos observando las paredes del Tozal del Mallo, las murallas de Mondarruego y el circo de Carriata. 

Cascada de los Abetos
El Turieto Alto desciende levemente hasta las proximidades de la pradera de Ordesa, donde enlaza con el Turieto Bajo a la altura del puente de las Fuentes (1320 metros). Sin cruzarlo, seguiremos el GR-11 hacia el cercano puente de los Cazadores.

Entre verdes planicies y grandes vistas de las murallas del Gallinero y de la Fraucata llegaremos al inicio del sendero adaptado para personas con movilidad reducida, punto donde podríamos enlazar con la senda de los Cazadores y la Faja de Pelay o continuar el GR-11 por el fondo del valle hasta la cascada de la Cola de Caballo.

Cascada de Tamborrotera
Nosotros giraremos a la izquierda para cruzar el Arazas por el puente de los Cazadores y llegar al parking de la pradera (1320 metros) tras 2 horas de camino desde Torla.

El camino de vuelta comienza siguiendo la carretera hacia Torla unos 500 metros hasta encontrar un sendero que sale por la izquierda de la misma que se dirige a la pequeña pasarela de las Fuentes.

Desde este puente tenemos visión de los picos Otal, Fenés, Mondiniero, del Tozal de las Comas, de la Punta Siarra Casas y del Cebollar, así como a la proa del mirador de Calcilarruego.

Turieto Bajo
Tras cruzar el puente se vuelve a enlazar con el GR-11 para comenzar el agradable, fresco y conocido camino de Turieto Bajo. En 20 minutos desde la pradera llegaremos al puente de Ordesa, donde se ubica el monumento al pirineísta francés Lucien Briet (1310 metros).

Avanzaremos unos minutos por el interior del bosque desviándonos al mirador de la estruendosa cascada de los Abetos (1280 metros). La primavera y el deshielo aumentan la fuerza y el rugir del Arazas desplegando todo su poderío.

Turieto Bajo
Volviendo al sendero principal caminaremos engullidos por las hayas, los abetos y los pinos por una alfombra natural hasta descender al mirador de la cascada de Tamborrotera (1260 metros) y su transparente poza.

Pocos minutos después llegaremos a una cabaña de madera (1240 metros), un salvavidas donde te puedes refugiar en caso de lluvia, bajo la atenta mirada del Tozal de Mallo que adopta diferentes siluetas según vamos avanzando.

Poco a poco el bosque se va abriendo, aumentando la panorámica hacia la entrada del valle de Bujaruelo y la sierra del Turbón y hacia los murallones de Ordesa y el cañón del Arazas.

Puente de la Ereta o de la Canaleta
Veremos la cascada de Molinieto (1160 metros) desde su mirador, divisando además el antiguo Parador Nacional, antes de llegar a la bifurcación donde nos hemos desviado hacia el Turieto Alto (1130 metros).

Tras ello tomaremos el desvío hacia el puente de los Navarros que, en moderado descenso, nos acerca al puente de la Ereta o de la Canaleta (1020 metros), donde el Arazas se encajona antes de unirse al Ara formando un rincón idílico y poco visitado que será el colofón a nuestro recorrido.

Últimos metros del Arazas antes de unirse al Ara
Sólo nos quedará poner tumbo a Torla por un sendero rodeado de boj hasta enlazar con el GR-15.2 que nos devolverá al puente de la Glera y a su casco urbano, al que llegamos tras 2 horas y media desde la pradera.

Ruta parte lineal y parte circular de 16 kilómetros con un desnivel positivo de unos 470 metros realizada en 4 horas y media sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

Río Ara desde el puente de la Glera
Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.


jueves, 15 de junio de 2017

Despoblados del Alto Alcanadre: Miz, Bibán y Binueste

Binueste. Casa Alta
Esta semana nos adentramos en las profundidades del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara para descubrir su sendero S-12 y conocer los despoblados de Bibán y Binueste.

En este itinerario retrocederemos en el tiempo para situarnos en la piel de los antiguos habitantes de estos pueblos deshabitados en la década de los 60, que tenían este camino como única vía de acceso para abastecerse de las materias primas que el medio no les podía proporcionar y para comunicarse con el vecino núcleo de Bara, aún habitado todo el año.

Bara. Iglesia de San Pedro
Es en este pueblo donde nos pondremos a caminar (940 metros). Para llegar hasta aquí tenemos que coger en Arguis una sinuosa e interminable carretera de casi 40 kilómetros que se adentra en el Parque Natural por el valle de Nocito pasando por el túnel de la Manzanera y Belsué. 

En la entrada de Bara encontramos indicaciones del GR-1 hacia Nasarre y Otín, despoblados que ya visitamos teniendo como punto de inicio el núcleo de Rodellar.

Caminaremos por sus calles hasta llegar a la iglesia parroquial de San Pedro (s. XI), situada en lo alto de un pequeño promontorio con visión de la cara norte de la sierra de Guara, destacando el Cabezo, el Tozal, la sierra de Lupera y el barranco de las Gorgas Negras.

Badina de Estañero
Antes de llegar a la iglesia se toma la senda que conduce al río Alcanadre, remontando sus cristalinas aguas por la margen derecha. Estacas de madera con pintura amarilla y verde y abundantes hitos nos irán guiando por un camino rodeado de muros de piedra.

En unos minutos pasaremos por la preciosa badina de Estañero (935 metros) antes desviarnos del sendero S-12 para alargar la ruta continuando hacia el despoblado de Miz. Cruzaremos el Alcanadre saltando de piedra en piedra y caminaremos por verdes prados observando el restaurado molino de Bara en la margen opuesta del río.

Molino de Bara
Nos introduciremos en un pinar y cruzaremos un pequeño barranco afluente del Alcanadre (950 metros). A partir de aquí, comenzaremos a ascender remontando el barranco de Miz por un terreno rocoso plagado de matorral y boj hasta llegar a sus restos (1080 metros) tras una hora de camino.

Miz era una pequeña aldea autosuficiente con una economía de subsistencia que quedó despoblada principalmente por la falta de servicios básicos. Tenía sólo dos casas que se rodeaban de bordas y corrales. También tenía herrería y una fuente.

Casa fuerte de Miz
A unos metros del caserío se encuentra su iglesia, del siglo XVII y reformada sobre todo a comienzos del XX (1913), con un pequeño cementerio anexo delimitado por muros.

En su única calle encontramos un poste de madera con indicaciones hacia Bibán que seguiremos atravesando una antigua zona de cultivo. Metros después llegaremos a un cruce en el que dejaremos a la derecha las indicaciones hacia Nasarre y Alastrué (1105 metros).

Iglesia de Miz
Comenzaremos a ganar altura junto a una pared rocosa pasando por las ruinas de un edificio en el que aguanta a duras penas un bonito pórtico, divisando el pico del Águila, la sierra de Gabardiella, Fragineto y Bara.

El sendero va dejando atrás el entorno agreste y silencioso de Miz superando pequeños resaltes hasta introducirse en un denso bosque de pinos. En ocasiones caminaremos por losas de roca que con hielo pueden resultar peligrosas. 

Alcanzados los 1200 metros de altura comenzaremos a descender por el interior del pinar, al que se unen el musgo y los quejigos a medida que nos vamos acercando al despoblado de Bibán.

Corral en Miz
Cruzaremos el barranco de Baivals (1090 metros) junto al que se indica una fuente no tratada y remontaremos una ladera repleta de carrascas acompañados de muros de piedra hasta llegar al pueblo (1130 metros) tras una hora y cuarto desde Miz.

Bibán se sitúa en una pequeña colina sobre las aguas del río Alcanadre, donde solo encontramos los restos de sus tres casas de las que apenas quedan en pie sus fachadas, sus balcones o algún motivo heráldico, además de unas pocas bordas derruidas.

Casa en Bibán
En lo más alto se encuentran las ruinas de la iglesia de San José (s. XVIII). Sus casas se agrupaban extendidas desde la iglesia hacia el sur y las bordas se disponían en dos barrios a ambos extremos del pueblo. 

En su entrada volveremos a enlazar con el sendero S-12 hacia el último despoblado que visitaremos, Binueste. Paseando entre la maleza veremos también una señal de madera que señala la dirección hacia Matidero.

Saldremos de Bibán y comenzaremos a descender hacia el Alcanadre por la zona conocida como Campo Luengo entre boj, erizón y conglomerados. Seguiremos los hitos hasta llegar al río que cruzaremos por donde podamos (1055 metros).

Bordas ruinosas de Bibán
Una vez en la margen derecha, comenzaremos a ganar altura por la cara oeste de la Peña Gorda por un bosque de carrasca y boj. Cruzaremos una barranquera con un pequeño salto de agua y seguiremos ganando altura hasta llegar a la Pardineta de Bibán (1135 metros).

Ubicada en un pequeño llano, es uno de los edificios más singulares que encontramos a orillas del Alcanadre. Éste fue el lugar donde se cree que estuvo ubicado el antiguo monasterio románico de San Juan de Matidero.

Pardineta de Bibán
Se trata de una explotación ganadera compuesta por una vivienda (s. XVII) y un torreón, probablemente levantado en el siglo XII o XIII y que, tras perder su uso defensivo, pasó a ser utilizada para usos agropecuarios. 

Continuando el sendero S-12 hacia Binueste dejaremos a la derecha otro desvío hacia Matidero. Con visión de Bibán en la ladera opuesta seguiremos ascendiendo hasta llegar a un pequeño collado (1195 metros), a partir del cual comenzaremos el descenso hacia Binueste.

Casa en Binueste
Enlazaremos tramos de sendero con algún tramo sobre roca hasta llegar al pueblo (1120 metros) en menos de una hora desde Bibán. Al igual que los núcleos próximos, las malas comunicaciones y el aislamiento fueron dos razones de peso para su abandono.

Diseminadas entre la maleza se encuentran los restos de la herrería y de numerosas bordas donde se guardaba el ganado, la paja o el grano.

El S-12 atraviesa su única calle, en la que se encuentran tres casas en ruina. Casa Alta es la más destacada con sus tres plantas y una puerta de acceso con un escudo que data de 1883. También observamos otro dintel datado en 1856. En la parte baja del pueblo se encuentra la humilde iglesia parroquial de San Martín de Tours (s. XVII-XVIII).

Mirador de la Predicadera. Cabezo, Bara y Gorgas Negras
Comenzaremos a cerrar la circular en dirección Bara, paralelos a las aguas del barranco de Binueste, cuyos pequeños saltos y cascadas logran reducir el silencio y la tristeza que se respira en este paraje alejado de la civilización.

Tendremos que cruzar este barranco (1065 metros) por unas piedras tras lo que ascenderemos por un bosque de carrascas y altivos pinos hasta llegar al mirador de La Predicadera (1150 metros).

Divisaremos gran panorámica de la cara norte del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Este territorio agreste y mal comunicado tiene mayor valor natural por estar mucho menos habitado y transitado que la cara sur del Parque.

Meandro del Alcanadre y sierras de Lupera y Balced
Desde este mirador podemos ver la gran muralla que forman las sierras exteriores hacia el sur como las de Balced, Sevil, Lupera y Guara, así como el pico Baivals, el Tozal de Cubilás, la Punta de Vallemona y el meandro que dibuja el Alcanadre.

Tras una pequeña parada, iniciaremos el pronunciado descenso hacia el río Alcanadre por el interior de un bosque dominado por el pino hasta llegar a un cruce direccional (950 metros), donde dejaremos el desvío hacia Bibán para seguir hacia Bara.

Bara. Cordal del Cabezo hasta el Tozal de Guara
Cruzaremos el barranco Pallaruelo en las proximidades del molino medieval de Bara (940 metros), un molino de cereales movido por el agua mediante una rueda horizontal, con una cuadra al lado donde se guardaban los animales mientras esperaban a que moliera el trigo.

Dejaremos el desvío a Miz, por el que nos hemos desviado horas antes, e iremos acompañando al Alcanadre hacia el final de nuestro recorrido, refrescándonos en la badina de Estañero antes de regresar a Bara.

Bara. Al fondo, el Baivals
Zona ideal para darse un baño en sus numerosas badinas o pozas en época estival. En época de lluvias el caudal puede variar dificultando el vadeo del río.

Ruta circular de 15’5 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de 650 metros realizada en menos de 5 horas sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

Calles de Bara
Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.