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lunes, 18 de julio de 2016

Circular por Panticosa: valle de La Ripera e ibones de Sabocos y Asnos

Valle de La Ripera
Hacía tiempo que no volvíamos al valle de Tena. Ya entrado el verano, apetece acercarse a alguno de los muchos ibones que hay por esta zona. Hoy vamos a caminar por la cara norte de la sierra de Tendeñera para descubrir los ibones de Sabocos y Asnos.

Nos dirigimos a la parte baja del pueblo de Panticosa. Junto al inicio de la telecabina (1140 metros) se halla el parking de la estación de esquí, donde podemos dejar el coche en una gran explanada. 

Cruzaremos por un puente el río Caldarés y nos acercaremos a las aguas del río Bolática antes de que ambos se unan aguas abajo. Sin cruzar éste último, caminaremos unos metros por su margen derecha. En la parte trasera del gran edificio del telesilla, nace el PR-HU-95 con indicaciones hacia el ibón de Sabocos, La Ripera y La Corona por el camino Os Esponales.

Puente Viejo de Panticosa. Al fondo, la Partacua
Este sendero, por el que transitaban antaño las caballerías, se adentra en un sombrío y fresco bosque. Hace mucho calor y esta zona, por donde apenas penetran los rayos de sol, se agradece. 

Vamos ganando poco a poco altura paralelos a la margen derecha del río Bolática y dejando Panticosa cada vez más abajo. Al oeste, emerge la sierra de la Partacua con la siempre imponente silueta de Peña Telera (2762 metros).

Pronto llegamos a la primera desviación de la ruta. Dejaremos a la izquierda el camino hacia La Corona por el sendero de Albarosa y continuaremos por el PR hacia La Ripera, el Rincón del Verde y puente La Zoche.

Puente La Zoche sobre el Bolática
Cuando caminamos por la base de la Peña del Saso (1418 metros) nos encontramos una nueva desviación. Esta vez, a la izquierda se queda el sendero que lleva a La Corona por el camino Os Esponales y continuaremos hasta cruzar el puente La Zoche (1280 metros – 35 minutos).

Tras unas lazadas nos alejamos del curso del río y salimos a un terreno más abierto y soleado. Primeras vistas, al norte, del macizo de Argualas y una amplia panorámica de la Partacua al oeste.

El sendero discurre entre verdes prados y nos dejamos llevar por la belleza del entorno. En esta zona, las marcas de PR escasean pero no hay posibilidad de pérdida si seguimos los hitos. Veremos los picos Catieras (2604 metros) y Ferreras (2644 metros) y el Dedo de Yenefrito y llegaremos a un pequeño refugio de pastores (1 hora).

Picos Catieras, Ferreras y Dedo de Yenefrito
Siguiendo nuestro camino, cruzaremos el barranco de Faceras, que más que un barranco es una torrentera de piedras que puede servir como referencia para ascender al pico del mismo nombre (2128 metros) por esta vertiente. El sendero se ensancha apareciendo marcas de todoterreno y, metros más adelante, se convierte en pista.

Llegaremos a una puerta metálica para ganado que volveremos a cerrar cuando hayamos pasado. A escasos metros, cuando la pista gira a la izquierda para cruzar el río por el puente de La Rata, la abandonaremos siguiendo el PR-HU-95 y guiándonos por un escondido hito (1445 metros). 

Macizo de Argualas
Nos volveremos a encontrar con otra puerta metálica y, sin darnos cuenta, nos iremos introduciendo en el valle de La Ripera, con las primeras vistas de la abrupta e imponente cara norte de la sierra de Tendeñera.

El sendero se aproxima al río Ripera y cruza a su margen derecha por una pequeña pasarela (1520 metros), momento que aprovechamos para refrescarnos en su orilla.

A pesar de que, en ocasiones, las marcas de PR escaseen, no hemos abandonado en ningún momento su trazado. Continuamos nuestro camino hasta enlazar con una pista, que nos acompañará por el valle durante varios kilómetros.

Cara norte de la sierra de Tendeñera
En este punto encontramos indicaciones hacia el ibón de Sabocos y Panticosa. Dejaremos a nuestra izquierda el refugio de La Ripera y cruzaremos a la margen izquierda del río por un pequeño puente.

A nuestra derecha aparecen las laderas herbosas del pico Faceras y a nuestra izquierda las fajas y la Punta de las Escuellas (2349 metros). Detrás de nosotros queda la Cochata del Pano y el macizo de Argualas. Como telón de fondo, la impresionante cara norte de la sierra de Tendeñera.

Salto de Tendeñera
Vamos recorriendo el largo valle admirando su belleza, a medida que nos acercamos a la Fuente de La Ripera y al refugio del Cantal (1550 metros – 2 horas), donde paramos para reponer fuerzas. 

Escondido en el fondo del valle se ubica el Rincón del Verde y el Salto de Tendeñera, una cascada que desciende del collado del mismo nombre (2351 metros) y que vierte sus aguas al río Ripera. Divisamos lo que parece una traza de sendero bajo el llamado Fajón de las Flores de Nieve, por donde se salva el resalte de la cascada para llegar a los cercanos valles de Otal, Ordiso y Bujaruelo.

Rincón del Verde
Tras esta cascada son visibles la Punta Chornaleras o Punta del Puerto de Ordiso (2616 metros) y el pico Mallarruego (2684 metros) con el Puerto de Ordiso (2557 metros) entre ambos.

La pista gana desnivel por medio de lazadas hasta llegar al refugio del Verde (1900 metros) en una hora desde el refugio del Cantal. Extraordinario rincón donde llama poderosamente la atención la verticalidad de las murallas norte de la sierra de Tendeñera. Un gran lugar para finalizar una excursión.

Puerto de Ordiso y collado de Tendeñera
Desde este refugio observamos nuestro siguiente punto de referencia, el collado de La Paúl (2039 metros) ubicado al oeste junto con el pico del Verde (2295 metros). Continuamos la pista hasta que ésta desaparece en sus proximidades. Tras este collado y en leve ascenso rodeados de verdes praderas, llegaremos a un segundo collado, la Collada del Verde (2088 metros – 30 minutos).

Desde aquí, la vista es absolutamente espectacular. Contemplamos los tresmiles de Argualas, Garmo Negro, la Aguja de Pondiellos y los picos de los Infiernos con su característica marmolera.

Argualas, Garmo Negro, Pondiellos e Infiernos
Hacia el noroeste, aparecen cimas como la Pala de Ip (2779 metros), Punta Escarra (2751 metros), el Anayet (2574 metros), Arroyeras (2556 metros), Culivillas (2509 metros), el pico Pacino (1965 metros) y la Punta Cochata (1911 metros), la Peña Foratata (2341 metros), el Midi d’Ossau (2884 metros), el Peyreget (2483 metros) y el macizo de Soques, así como los núcleos de Sallent de Gállego, a orillas del embalse de Lanuza, Formigal y Escarrilla.

Al este, dejamos atrás los picos de Escuellas, Mallarruego y Chornaleras, el Puerto de Ordiso y el collado de Tendeñera. El Vignemale o Comachibosa (3299 metros) aparece por detrás del Salto de Tendeñera. Estamos solos, en silencio, rodeados de colosales montañas. Puro Pirineo.

Cabecera del valle de Tena
Caminaremos hacia los paredones de la sierra de Tendeñera para ir acercándonos a la base de la Peña Sabocos (2757 metros) y rodeando el circo que cae al ibón del mismo nombre. Nos encontramos un poste indicativo que no hace más que confirmar que vamos en el buen camino hacia el ibón.

Poco tardamos en ver sus azules aguas, bastantes metros por debajo de nosotros. En su orilla norte se halla el refugio de Sabocos (1900 metros) y una pista que, más adelante, acabaremos tomando. El PR-HU-95 desciende hacia el refugio para comenzar a cerrar la circular camino a Panticosa, pero nosotros queremos alargar más la ruta.

Ibón de Sabocos
Dejamos el PR y continuamos por un sendero de piedra suelta bien marcado con hitos que rodea el circo de Sabocos para dirigirnos hacia el ibón de los Asnos. Un único nevero en una empinada canal nos hace perder algo de tiempo. Caminamos por encima de un imponente cortado que finaliza en las aguas del ibón de Sabocos.

Pasada la canal de nieve y un corto tramo de ascenso por piedra suelta, enlazamos con una pista que nos llevará, en descenso, al ibón de Asnos (2060 metros – 4 horas y 30 minutos). Esta pista se unirá más adelante a la pista que comenzaba en las proximidades del ibón de Sabocos.

Ibón de Asnos y pico Mandilar
Ubicado en las faldas de la Punta Narronal o pico Mandilar (2212 metros), el ibón de Asnos es un rincón muy frecuentado en verano. La posibilidad de subir en telesilla hasta sus proximidades (tarifas 2016 ida y vuelta: 15'50€ adultos y 6'50€ niños) hace que sea un lugar muy masificado. Entre semana, como es nuestro caso, es totalmente diferente. Nadie por estos lares y, lógicamente, su tranquilidad es un verdadero placer.

Tras una larga parada, iniciamos el descenso por la monótona pista del complejo de la estación de esquí, enlazando en ocasiones con el PR-HU-95. Un largo camino, acortado al máximo campo a través, nos dirige a las inmediaciones del telecabina, ubicado en el Cerro Cuartalé o Puntal de Petrosos (1858 metros).

Descendiendo por las pistas de esquí
Ya despiertas de su letargo invernal, numerosas marmotas se asoman curiosas para controlar nuestros pasos. El descenso se hace pesado pero las vistas son espectaculares. Sin duda, es un gran mirador del valle de Tena y de los tresmiles de Panticosa.

Disfrutamos de la cálida luz de la tarde sobre la cabecera del valle y la sierra de la Partacua. Distinguimos nuevos núcleos urbanos, como los de Piedrafita de Jaca, Tramacastilla de Tena, Sandiniés, Búbal y El Pueyo de Jaca. Intuímos la ubicación del Parque Faunístico de La Cuniacha, del ibón de Piedrafita y del ibón de Las Paúles y vemos las aguas del embalse de Búbal.

Embalse y pueblo de Búbal, Piedrafita y El Pueyo de Jaca
Seguimos por la pista y encontraremos un sendero por la umbría del bosque que la acorta varios cientos de metros (1420 metros – 5 horas y 45 minutos). No dudamos en cogerlo, el calor es sofocante y el frescor de este corto y pronunciado sendero nos viene genial.

En las proximidades de Panticosa, la pista pasa a ser de cemento. Muy cerca del final, dejaremos a la izquierda dos senderos, el PR-HU-92 que se dirige a Hoz de Jaca y el PR-HU-106 hacia El Pueyo de Jaca.

Panticosa, Foratata, Midi, Peyreget y Pacino
Poco después, finalizaremos la ruta cruzando el Puente Viejo (1135 metros – 6 horas y 15 minutos), construido en 1556 sobre las aguas del río Caldarés, y llegaremos al parking donde hemos dejado el coche horas antes.

Ruta circular muy recomendable y variada con una distancia de 21 kilómetros y un desnivel positivo de poco más de 1000 metros realizada en 6 horas y cuarto sin contar paradas, y 8 horas contando los descansos. 

Marmota por los remontes

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viernes, 14 de febrero de 2014

El Pazino de Sallent

Sallent de Gállego
Esta semana nos dirigimos al Valle de Tena, un valle que se extiende desde la Tierra de Biescas hasta el Portalet, paso fronterizo a Francia. Su entrada es a través del Congosto de Santa Elena, lugar donde se encuentran un fuerte militar, un dolmen y la ermita de Santa Elena, patrona de la Tierra de Biescas y del Valle de Tena.

En su cabecera se halla la villa de Sallent de Gállego, capital del valle y situado a 1305 metros de altitud a orillas del embalse de Lanuza, que fue construido en 1976 y que acabó ahogando bajo sus aguas el pueblo que lleva su nombre.

Lanuza y escenario de 'Pirineo Sur'
En la actualidad, Lanuza se está recuperando y poco a poco vuelve a tener vida, en parte al trabajo de sus antiguos habitantes. Cada verano, en julio, se lleva a cabo el Festival musical Internacional de las Culturas ‘Pirineo Sur’, gran reclamo turístico para el valle y cuyo escenario se encuentra encima de las aguas del embalse.

Pasado el pueblo de Sallent en dirección a Formigal, nos encontramos una gran tubería verde y, a pocos metros, un desvío a la izquierda que nos marca nuestro punto de partida, el Pacino (o Pazino, 1965 metros). Un pico muy accesible y un espectacular mirador de todo el valle. 

Sierra de la Partacua y Embalse de Escarra
La primera parte del camino discurre por una pista paralela a la tubería pero pronto cogemos una senda señalizada hacia el collado del Pacino que nos introduce en un bonito hayedo, la llamada Selva de Sallent, y comenzaremos a ascender mediante lazadas.

Tras salir de este bosque nos encontraremos ante un claro en el que se sitúa una torre de descompresión hidráulica (1603 metros), visible también desde el aparcamiento desde donde hemos comenzado a andar.

Seguiremos la senda, siempre bien marcada, hasta llegar al collado del Pacino (1826 metros). En este punto, el camino desaparece hasta la cima, bien visible ante nosotros, a la que llegamos tras salvar un duro desnivel.

Peña Foratata y Sallent
Las vistas de 360 grados desde la cima son espectaculares. Al norte, El Midi d’Ossau nos señala el territorio francés, Formigal y Sallent de Gállego a los pies de la Peña Foratata. Al este, el pueblo de Lanuza se ve diminuto en la orilla del embalse. Al oeste, la sierra de la Partacua y el embalse de Escarra. Al sur, el embalse de Búbal y la Sierra de Tendeñera. Toda una maravilla para la vista.

Tras disfrutar del entorno y del silencio, bajamos de nuevo al collado. Seguimos el sendero que rodea el pico, bien marcado, hasta llegar a un panel identificativo que nos ofrece dos posibilidades. A la derecha, descender hacia el Embalse de Escarra y hacia la izquierda tomar el llamado ‘Camino de los Forzados’ hacia Sallent y Escarrilla. 

Tomamos el desvío de la izquierda y continuamos la marcha hasta llegar a un segundo poste indicativo que nos vuelve a ofrecer dos posibilidades. A la derecha, sendero hasta el pueblo de Escarrilla. A la izquierda, el camino a Sallent, rodeando el Pacino por la Selva de Lanuza.

Panorámica desde el collado del Pacino
Tomamos el ramal de Sallent por el camino de ‘As Crampas’ y nos adentramos en las sombras de la Selva de Lanuza siguiendo las marcas azules y blancas hasta divisar, de nuevo, la torre de descompresión y la tubería verde que hemos de saltar para finalizar nuestra ruta en unas cuatro horas. La tubería transporta el agua desde el embalse de Escarra hasta la central hidroeléctrica situada a la entrada del pueblo de Sallent.

Puente del Paco
Este embalse recoge las aguas del río Escarra, que nace en la Sierra de la Partacua y que desemboca en el Gállego cerca de la localidad de Escarrilla, a la que debe su nombre. En su recorrido, forma varias cascadas y saltos de agua. El más famoso es el llamado ‘O Saldo’, próximo a Escarrilla.

Atravesado por los ríos Gállego y Aguas Limpias, Sallent se encuentra a los pies de la Peña Foratata (2341 metros), emblema natural de la villa. Su iglesia de la Asunción es de estilo gótico y fue declarada Bien de Interés Cultural en 2001. A la entrada del pueblo destaca su puente medieval, llamado ‘Puente del Paco’ del siglo XVI.

El Mirador de San Mamés es otro de sus puntos de interés. Situado en el ‘Barrio del Paco’, desde él se tienen unas bonitas vistas del embalse y el pueblo de Lanuza, así como del Pacino, Tendeñera y Peña Foratata. 

Iglesia de la Asunción
Paralelo al embalse por su margen derecho, se encuentra el Camino Natural del embalse de Lanuza, un bonito y sencillo sendero cargado de vegetación que une Sallent con la presa del embalse y que tiene una duración de unas dos horas. Si se desea, se puede seguir, cruzar la presa y visitar a pie Lanuza haciendo del paseo una excursión circular sencilla y apta para todas las edades.

El valle de Tena cuenta con dos estaciones de esquí, Formigal y Panticosa, ambas del grupo Aramón, que con sus más de 170 kilómetros esquiables son uno de los lugares de referencia en invierno para los amantes de este deporte blanco.

Muchos rincones nos quedan por descubrir en el valle de Tena, hoy os hemos descubierto unos cuantos. Espero que os hayan gustado y que os animéis a conocerlos. Merecen la pena. Sallent es uno de esos lugares con encanto que tienen nuestras montañas y, seguro, que a nadie le dejará indiferente.

Más fotografías en http://www.pinterest.com/huellaenlanieve