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jueves, 23 de noviembre de 2017

Faja de la Pardina, Malpasé y Mallata Candón desde Nerín

Barranco de la Pardina, Tres Marías y Punta de las Olas
Esta semana descubrimos una de las rutas más desconocidas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Vamos a conocer las fajas de la Pardina y Malpasé, ambas colgadas sobre el profundo barranco de la Pardina, afluente del río Bellós al que regala sus aguas a la altura de la Ripareta, en el fondo del Cañón de Añisclo.

Se trata de un recorrido poco frecuentado pero realmente espectacular, donde disfrutaremos en solitario de la belleza natural que atesora este salvaje rincón pirenaico.

Fanlo y Buisán. Al fondo, el Pueyo de Ballarín y Gábalo
El recorrido se inicia junto a la caseta y la barrera (1355 metros) que nos impide circular por la pista restringida que asciende a los miradores de Ordesa y Cuello Gordo desde el núcleo de Nerín.

Allí comienza un sendero con indicaciones hacia Mondoto y Cuello Arenas que gana altura en dirección NW por una ladera repleta de erizón y boj. El trazado está bien hitado y también encontramos marcas de pintura azul.

Barranco de Calderuelo. Al fondo, Cuello Arenas
Refugio de Cuello Arenas, Treserols y Tres Marías
Ascendemos dejando abajo Nerín y oteando los núcleos de Buisán y Fanlo, así como el Pueyo de Ballarín, el bosque de la Pardina del Señor y la sierra de Metils

Si volvemos la vista atrás, hacia el E destaca el Tozal de San Miguel, Bramapán, los Sestrales y la Peña Montañesa con la fovana sierra de Campanué al fondo.

En 15 minutos llegaremos a un cruce (1430 metros) que deja el camino hacia el Mondoto a la derecha, siguiendo nosotros en dirección a Cuello Arenas.

Caminamos por la Estiva de Nerín y poco a poco irán apareciendo pequeñas masas de pino junto a un sendero que cruza varios barrancos, como los de Ciercol (1490 metros) y Serrato Gordo (1580 metros).

Al ganar altura iremos descubriendo las sierras de Bolave y Coronas, el cordal Gábalo-Manchoya, Oturia, Nabaín, Comiello y el mirador de la Rayuala

Barranco de la Pardina, Tobacor y sierra Custodia
A medida que giramos al N comenzamos a ver la sierra de las Cutas, Punta Acuta y Mondicieto además de la sierra de Tendeñera, que sobresale por encima del cordal del Tozal de la Caña.

Media hora después, el sendero enlaza con la pista restringida (1635 metros), la cual seguiremos unos metros hasta encontrar a la izquierda otra senda (1650 metros), bien marcada con hitos y pintura azul, que evita caminar por la monótona pista.

Cascada del barranco de la Pardina
Entre erizón y boj, cruzaremos el barranco de la Fueba y conectaremos, en las proximidades de la Fuente de la Sarteneta, con un sendero procedente de Fanlo y Buisán (1715 metros).

De nuevo nos uniremos con la pista (1750 metros) y la seguiremos hasta cruzar el barranco Caldaruelo por un pequeño puente. Tras ello, acortaremos una amplia lazada de la misma siguiendo los hitos por la pradera y superando un resalte rocoso.

Barranco de la Pardina, Cotiella y Castillo Mayor
Alcanzada nuevamente la pista rodada (1870 metros) veremos la Peña Canciás y la sierra de Guara al S y, caminando unos metros por la misma aparecerán las Treserols y las Tres Marías frente a nosotros.

Dejaremos a la izquierda la pista de las Cutas y el desvío hacia Cuello Gordo y Góriz (1890 metros) antes de llegar al refugio de Cuello Arenas en hora y media de camino. Cerca del mismo se encuentra una sima protegida por una valla de madera.

Colores de otoño en el fondo del barranco
Detrás del refugio encontramos una marcada bifurcación donde tomaremos la dirección hacia la faja de la Pardina y la mallata Candón, obviando el sendero que desciende a la Ripareta por el fondo del barranco de la Pardina.

El sendero va contorneando la cabecera de este barranco con un cómodo llaneo por una ancha repisa y lo cruza antes de que se precipite formando una bonita cascada.

Iremos viendo el macizo de Cotiella, el Castillo Mayor, la sierra d’as Zucas y Peña Altura, así como el Tozal d’O Basón y la pista de Plana Canal en la vertiente oriental del Cañón de Añisclo.

Cascada sobre la faja de la Pardina
También el Tobacor y los picos de Marboré, que sobresalen por encima de Cuello Gordo, a cuya derecha queda la solitaria sierra Custodia.

En media hora desde el refugio comenzaremos la parte circular de la ruta. Encontraremos el desvío (1920 metros) que nos adentra en la faja de la Pardina, dejando a la izquierda la faja Malpasé que es por la que volveremos.

Descendemos hasta el escalón inferior en el que se encuentra la faja de la Pardina. Inicialmente es ancha, herbosa, plagada de ortigas y pasa junto a unos abrigos en la roca utilizados antiguamente por pastores.

Barranco de la Pardina
A medida que vamos avanzando pegados a sus verticales paredones se va a ir estrechando y volviéndose más aérea, manteniendo el firme herboso y una caída vertiginosa hacia el barranco de la Pardina.

Recorrer la faja nos cuesta hora y media de disfrute y tranquilo caminar, contorneando sus entrantes y salientes con un suave descenso, pasando bajo un par de cascadas que se desploman de la cornisa superior.

Llegados al espolón de la Peña O Candón, en la confluencia del barranco de la Pardina con el Cañón de Añisclo podremos ver el hayedo de la Ripareta, el río Bellós, los Sestrales y el refugio, el barranco y el Tozal de San Vicenda.

La Ripareta en el fondo del Cañón de Añisclo
Finalizada la faja (1720 metros) accederemos por una canal equipada con breves y sencillos tramos de cadenas, sirgas y grapas que nos elevarán a un rellano superior, por donde avanzaremos hasta llegar a la restaurada mallata Candón (1810 metros) tras casi 4 horas de camino.

Un lugar mágico. Cara a cara con las Treserols y las Tres Marías, empequeñecidos ante su poderío y belleza. Lugares que recuerdas durante mucho tiempo y donde te sientes parte del paisaje. El silencio se hace respetar.

Mallata Candón
Con pena, continuamos nuestro camino siguiendo las indicaciones hacia la faja Malpasé. El difuso sendero recorre extensos pastizales en suave ascenso y se va acercando de nuevo a los cortados del barranco de la Pardina.

En menos de media hora entraremos en esta nueva faja (1870 metros), un escalón por encima de la ya transitada y visible faja de la Pardina.

Refugio y barranco de San Vicenda
Mucho más ancha que la anterior, sólo presenta un paso comprometido, equipado con sirga. Se trata del Paso Malpasé, llamado así por los pastores debido a la exposición y el riesgo de caída que tenía para el ganado. 

Casi sin darnos cuenta llegaremos al cruce con la faja de la Pardina donde nos habíamos desviado para caminar por ella. En este punto finalizaremos la parte circular de la ruta, debiendo de regresar a Nerín por el mismo camino de ida.

Volveremos a rodear la cabecera del barranco de la Pardina hasta llegar al refugio de Cuello Arenas, desde donde iremos alternando sendero con pequeños tramos de pista hasta llegar al coche.

Barranco de la Pardina
Ruta parte lineal y parte circular de 18 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de unos 800 metros realizada en 6 horas y media sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

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martes, 31 de mayo de 2016

La Fuenblanca, el corazón de Añisclo

Surgencia de Fuenblanca
Cualquier época es buena, pero la primavera es un momento ideal para admirar el despertar de la naturaleza tras el periodo invernal. 

El deshielo hace que mane agua por todos los rincones formando cascadas rebosantes y estruendosas que, junto con el verde eléctrico de los árboles dejan el paisaje espectacular. 

Nos vamos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido para recorrer el Cañón de Añisclo. Hace tiempo os detallamos la ruta hasta la zona de La Ripareta. Esta vez vamos más allá y nos adentramos en las entrañas de este corte rocoso para llegar hasta la surgencia conocida como Fuenblanca.

El Bellós desde el puente de San Úrbez
Tras aparcar el coche y siguiendo las indicaciones, comenzamos el largo trayecto hacia la Fuenblanca descendiendo hasta el puente románico de San Úrbez (900 metros), sobre el profundo y vertiginoso desfiladero del río Bellós, bajo la atenta mirada del pico Mondoto (1962 metros) y los Sestrales. Junto a él se encuentra otro puente mucho más moderno que facilita el paso de vehículos.

Ermita de San Úrbez
Continuamos por el GR-15 en dirección a Sercué y Nerín dejando a la derecha el desvío hacia Bestué y los Sestrales, para llegar a una de las joyas de Añisclo, la preciosa ermita de San Úrbez (930 metros), durante siglos centro de devoción de los habitantes de Ballibió.

Veremos la unión de los ríos Aso y Bellós conforme avanzamos. Dejaremos a la izquierda la 'Ruta del agua' que nos acerca a la cascada y molino de Aso, para comenzar a remontar poco a poco el cañón.

Puente Sangons
Disfrutamos del paisaje paralelos a las cristalinas aguas del Bellós hasta llegar al puente Sangons (945 metros), donde cruzamos a la margen derecha del río para introducirnos en la frondosidad del bosque. 

Acompañados por el sonido del agua, seguimos disfrutando de cualquier rincón cuando la espesura del bosque nos lo permite. A los 40 minutos de comenzar, el GR-15 se desvía a la izquierda hacia Sercué, Nerín y Mallarguero, continuando nosotros en dirección a Cumaz y La Ripareta para, poco después, cruzar una pasarela que salva el barranco de la Escaliella (990 metros).

Remansos de agua cristalina
El río es un auténtico espectáculo. Pozas, cascadas, aguas remansadas… escondidos senderos nos acercan a su orilla para contemplar rincones de belleza superlativa.

En hora y media llegamos a la Fuente d’o Cumaz (1050 metros). Un buen lugar para finalizar un paseo con niños y donde podemos coger agua para encarar el tramo más exigente de la ruta. 

El Bellós a su paso por Cumaz
Poco a poco nos iremos alejando de la orilla del río. Cruzaremos los barrancos de Ficharol (1130 metros) y Las Espluquetas (éste último tres veces) salvando el fuerte desnivel que nos llevará a la zona conocida como Selba Plana (1365 metros) en una hora desde Cumaz. 

El mirador ubicado unos metros más adelante es un buen lugar para reponer fuerzas y contemplar la cascada que forma el barranco Mallo Sasé y los paredones más orientales del cañón.

El Bellós a su paso por La Ripareta
Desde la Selba Plana llegaremos a La Ripareta (1420 metros) en media hora. Un lugar bellísimo y muy fotogénico donde el barranco de la Pardina se une al Bellós. Merece la pena descansar en silencio escuchando el poderío del agua.

En este punto finalizamos la ruta la última vez que vinimos y esta vez no iba a ser así. ¿Qué había a partir de este punto? Un territorio inexplorado que pronto íbamos a descubrir a pesar de la lluvia, que comenzaba a hacer acto de presencia.

El imponente y estrecho cañón
Minutos después de volver a ponernos en marcha, dejamos a la izquierda el desvío hacia el Llano Tripals por el barranco de la Pardina y continuamos hacia la Fuenblanca. Nos esperaban un sinfín de cascadas y un magnífico hayedo vestido de verde primaveral.

Tras una hora desde La Ripareta, llegamos a la zona conocida como El Estrecho, donde el río se encajona y las paredes del cañón se juntan. Por una pasarela, cruzaremos a la margen izquierda del Bellós (1540 metros). En este lugar hay una nueva desviación hacia el Llano Tripals y el barranco de Capradiza con unas clavijas un tanto comprometidas.

Barranco de Capradiza
Cruzada la pasarela, el sendero gana altura rápidamente, mejorando la panorámica. Las paredes del cañón nos empequeñecen. El ambiente de alta montaña comenzaba a notarse y algún que otro sarrio nos miraba preguntándose qué estábamos haciendo por allí...

En 15 minutos dejaremos a la derecha el desvío que asciende hacia Cuello Viceto, Montaña de Sesa y San Vicenda y continuaremos hacia nuestro destino. Tendremos imponentes vistas de la cascada que forma el barranco de Capradiza intuyendo el empinado camino que asciende al Llano Tripals.

Primeras vistas del collado de Añisclo
Dos muy sencillos pasos con cadenas nos facilitarán el avance. Poco a poco el cañón se va abriendo, la lluvia amainaba y el sol comenzaba a salir tímidamente. Ya teníamos las primeras vistas del collado de Añisclo (2453 metros), rodeado por las cornisas de la Punta de las Olas (3002 metros) y por La Suca (2802 metros).

Y, tras 5 horas, llegamos a la Fuenblanca (1680 metros). Si quisiésemos continuar la travesía, tenemos dos opciones: tomar el GR-11 en dirección al Refugio de Góriz por el collado Superior de Góriz o Collata de Arrablo (2343 metros) o seguirlo en dirección al collado de Añisclo y descender los 1200 metros de desnivel que lo separan del Refugio de Pineta.

Barranco de Arrablo
La Fuenblanca es el lugar de nacimiento del río Bellós. Una surgencia que emerge de la pared del Mallo Oscuro de la Punta de las Olas y que forma una preciosa cascada. Es sorprendente observar cómo, de la nada, aparece semejante cantidad de agua subterránea. En sus proximidades se halla un pequeño refugio de pastores.

El lugar, en las entrañas del cañón de Añisclo, es asombroso y espectacular. Junto a la surgencia, el rugir estruendoso del barranco de Arrablo pone la guinda a un paisaje mágico. Estamos solos en la zona menos transitada del cañón y hay que disfrutar el momento.

Atardecer sobre las paredes del cañón
El regreso se realiza por el mismo camino en 4 horas. Nos limitamos a captar momentos y detalles que antes no habíamos percibido. Disfrutando del poder del agua, de la primavera y de las luces del atardecer en los impresionantes cortados que forma el cañón. Por algo Añisclo fue declarado Parque Nacional.

Ruta lineal de 24 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de unos 850 metros realizada en 9 horas. La ida en 5 horas y la vuelta en 4, contando paradas.


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sábado, 22 de febrero de 2014

El Cañón de Añisclo

Fuente de los Baños
El Cañón de Añisclo es uno de los sectores en los que se divide el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Se extiende en dirección sur a lo largo de unos diez kilómetros, desde las faldas del macizo de Monte Perdido hasta unirse al río Aso en las proximidades de San Úrbez.

Su acceso es a través de la carretera HU-631 que se puede tomar desde las localidades de Sarvisé o Escalona, en los valles de Broto y del Cinca, respectivamente.

Si partimos desde Escalona, esta bonita carretera discurre rodeada de vegetación y paralela al río Bellós por el llamado desfiladero o ‘Congosto de las Cambras’, donde sus aguas bajan encajonadas y embravecidas entre las rocas.

En este lugar es donde se encuentra la Fuente de los Suspiros (700 metros), también llamada Fuente de los Baños, muy conocida por sus aguas medicinales y a la que se llega tras descender 278 escalones. Eso sí, para que las aguas hagan efecto, hay que hacer una ‘novena’, es decir, beberla durante nueve días consecutivos directamente desde la fuente. 

Ermita de San Úrbez
Tras haber aparcado en el parking, es obligado visitar la Ermita de San Úrbez, a la que se llega tras cruzar un precioso puente de piedra de estilo románico situado a más de 50 metros por encima de las encañonadas aguas del río Bellós.

Declarada Bien de Interés Cultural, la ermita está situada en la ‘Cueva de Sestral’, lugar donde este santo, de oficio pastor, dormía cuando marchaba con su ganado. A ella también acudían en romería los vecinos a pedir agua de lluvia para paliar la sequía.

Desde aquí, se nos abren dos opciones, ascender por el Cañón por el GR-15 o realizar la denominada ‘Ruta del Agua’, una ruta circular, corta y apta para todas las edades que nos llevará a parajes muy bonitos como las cascadas y el molino de Aso o la cueva del Moro.

Cascadas del río Aso
Nuestro objetivo era conocer el Cañón y llegar hasta la Ripareta (1420 metros), así que tras realizar la circular, comenzamos a ascender por él. El río nos acompaña en los primeros compases, para alejarse de nosotros conforme vamos ganando altura tras cruzar el puente de Sangón.

Tras aproximadamente una hora desde San Úrbez, llegamos al llano de Cumaz, donde hay una fuente para poder coger algo de agua, aunque en época estival no suele llevar mucha. A partir de aquí, comenzaremos a ganar altura de forma considerable con pendientes pronunciadas, llegando en unas dos horas a la zona boscosa de ‘Selva Plana’.

Tras un descanso, en una media hora de sendero llano llegamos a la Ripareta. Una pradera en las inmediaciones del barranco de la Pardina, que vierte sus aguas al río Bellós. Sin duda, bonito lugar, con rocas calizas que forman escalones de piedra y cascadas de agua. Lugar donde ponemos punto y final a nuestra ruta de unas tres horas de duración.
La Ripareta

El paso de los siglos ha producido una enorme erosión glaciar y, posteriormente, el río Bellós ha conseguido abrirse paso entre los gigantes paredones de roca que conforman este bello entorno, dando lugar a infinidad de cascadas y surgencias.

Una de ellas es la Fuen Blanca o Fonblanca (1700 metros), una surgencia que nace de la pared del Mallo Negro (una prominencia que se encuentra debajo de la Punta de las Olas), que se desploma verticalmente al cañón y a la que se llega en algo más de una hora desde la Ripareta. 

Cañón de Añisclo
Si el objetivo es llegar al final del Cañón de Añisclo y a su collado (2450 metros), hay que tener en cuenta que en  el Parque Nacional no se puede acampar, aunque sí está permitido pernoctar y recoger todo al amanecer. El duro descenso hasta el Refugio de Pineta (1240 metros) salva un desnivel de 1200 metros en apenas dos kilómetros.

Añisclo se encuentra rodeado de montañas muy accesibles con balcón hacia el Cañón y unas excelentes vistas de todas las cumbres de las proximidades, donde destacan las Tres Marías y las Tres Sorores (Cilindro, Monte Perdido y Soum de Ramond) por encima de las demás. El Mondoto (1962 metros) y los Sestrales (2100 metros) son los mejores miradores para contemplar una de las mejores panorámicas de la zona. Sus ascensos son sencillos y su recompensa aún mayor.

Camino a la Ripareta
Sin estar tan masificado como el valle de Ordesa, Añisclo posee una belleza que difícilmente se puede olvidar. Este estrecho Cañón hará las delicias de quien venga a visitarlo por primera vez y sigue impresionando como el primer día a quien lo haya recorrido en numerosas ocasiones. No hace falta recorrerlo en su totalidad, basta con darse una vuelta por su entorno para saber que has de volver de nuevo.

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