Mostrando entradas con la etiqueta San Úrbez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Úrbez. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de agosto de 2017

Sestrales Bajo (2075 m.) y Alto (2101 m.) desde San Úrbez

Sestral Bajo y su Fraile
Hace unos días regresamos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en su sector Añisclo, para ascender a los Sestrales.

A estas dos aplanadas cimas se puede acceder desde Plana Canal o desde San Úrbez. La primera de ellas es una ruta sencilla al tener que superar unos 400 metros desnivel por un relieve alomado.

Sin embargo, desde San Úrbez el recorrido es más complejo por discurrir por zonas expuestas y tener que realizar algunas trepadas que con meteorología estable no presentan dificultad pero que, con terreno mojado o nieve, pueden complicarnos la actividad.

Una pedrera con el puente de San Úrbez
Se trata de una ruta exigente en cuanto a desnivel pero de una belleza paisajística de primer orden, dada la proximidad a los enormes cortados que se desploman al Cañón de Añisclo.

Comenzamos en el parking de La Tella (1050 metros), en el cruce Fanlo-Buerba, debido al cierre de la carretera de acceso a San Úrbez por el desfiladero de las Cambras y la prohibición de estacionamiento en el parking de la Ereta de Biés.

Verticales murallas de los Sestrales
Desde este parking ya veremos los Sestrales, esos inmensos paredones verticales que cierran el gran tajo de Añisclo por el este. Frente a ellos el Mondoto, de menor altura y entidad al que se asciende desde el pueblo de Nerín.

Descendemos por la carretera unos 600 metros en dirección San Úrbez hasta encontrar un sendero que, mediante lazadas, nos lleva directamente al parking de la Ereta de Biés (950 metros).

Seguiremos en descenso hacia la ermita y el puente románico de San Úrbez, dejando el camino hacia las cascadas y el molino de Aso a la izquierda. 

Desfiladero de las Cambras
Estamos dentro del Parque Nacional y un cartel nos recuerda la obligación de cumplir su normativa. Un corto sendero rodeado de boj nos deja en el mencionado puente (900 metros), junto al cual se indican muchos de los recorridos que podemos realizar por el Cañón.

Una vez cruzado el puente sobre el río Bellós enlazaremos con el GR-15, sendero que seguiremos hacia Bestué y los Sestrales, obviando las indicaciones hacia los núcleos de Sercué, Nerín, Vió y Buerba.

Faja superior hacia los Sestrales
A partir de este punto empezaremos a ganar altura de forma decidida rodeados de antiguos bancales y de una solana vegetación dominada por el boj, las carrascas y los robles.

Inicialmente caminaremos por un sendero, a tramos empedrado, paralelos a los muros de piedra de las bordas de Aso para, poco a poco, pasar a un firme más rocoso e incómodo por las numerosas canales y pedreras que se desprenden de las paredes de los Sestrales.

El sendero está perfectamente marcado con las marcas rojas y blancas del GR y se adentra en un frondoso bosque mixto, por cuyos claros podremos ver el puente de San Úrbez colgado sobre el río Bellós.

Pedrera que precede al collado de las Puertas
Tras 45 minutos de camino nos adentraremos en la umbría de un pequeño hayedo con ejemplares de gran porte y abundante musgo, donde el firme se almohadilla por la hojarasca.

A medida que ascendemos iremos viendo Ballibió y los picos Bramapán, Nabaín, el Tozal de San Miguel, Comiello y la sierra de Bolave, así como el embalse de Mediano y el Castillo de Samitier

El sendero discurre siempre contorneando los entrantes y salientes que realizan las escarpadas paredes de los Sestrales. Conforme ganamos altura irá apareciendo el pino en un camino rodeado de boj y coscoja.

Trepadas antes del collado de las Puertas
Una hora después, en un pequeño llano herboso tendremos una visión más abierta de Ballibió y los pueblos de Sercué, Nerín, Buisán y Fanlo, además del surco que el río Bellós ha horadado en la roca caliza durante años para abrirse paso hacia el río Cinca.

Ganada la cota de 1500 metros alcanzaremos una cornisa abalconada por donde llanearemos durante un kilómetro en dirección SE hasta llegar a una bifurcación. Tras 2 horas de camino dejaremos el GR-15 hacia Bestué y continuaremos en fuerte ascenso hacia los Sestrales.

Faja horizontal sencilla pero expuesta
En este tramo el sendero se estrecha y llega a una sencilla y corta chimenea por donde tendremos que progresar apoyando las manos.

Un cuarto de hora después, pasaremos por una pequeña zona de helechos y lirios antes de llegar al collado de los Pueyos (1595 metros), donde cambiaremos bruscamente de dirección a la izquierda (NO) siguiendo un sendero más abierto rodeado de boj, pino y erizón en flor. 

Llanearemos una media hora por una nueva cornisa horizontal situada por encima de la anterior, que volverá a darnos una pequeña tregua antes de atacar una larga y empinada pedrera (1690 metros). Parte de la pedrera es posible evitarla siguiendo la linde del bosque por la derecha.

Punta de las Puertas y Garrot del Diablo
Finalizado este duro tramo y tras algún apoyo de manos estaremos en el collado de las Puertas (1940 metros), donde se abre ante nosotros gran parte del Sobrarbe. Llevamos 3 horas y media de camino.

Bonito rincón para reponer fuerzas a los pies de la Punta de las Puertas o Tozal de Cuellobana, a la que se le une una fina cresta que finaliza en el Garrot del Diablo.

Unos escalones de roca rodeados de erizón serán el próximo paso a superar, por los que deberemos de progresar mediante sencillas trepadas siguiendo los abundantes hitos de piedra.

Castillo Mayor, Peña Altura y Bal de Chistau
Superados éstos, caminaremos unos metros por una estrecha y aérea faja herbosa que discurre entre la pared caliza del Sestral Bajo y un gran cortado que cae hacia Bestué.

Esta faja finaliza bajo una formación rocosa que se asemeja a una ventana, que da paso a una amplia canal (1980 metros) por donde accederemos a la meseta superior. La faja no se recomienda recorrer con el firme mojado ni con nieve.

Mondoto y Ballibió
La canal herbosa y rocosa es posible que nos requiera apoyar las manos en alguna ocasión. Cuando salgamos de ella (2020 metros) nos relajaremos al ver la llanura que precede a nuestros ya cercanos objetivos. 

Sin senda definida y caminando cómodamente entre prados y lapiaz, alcanzaremos la cima del Sestral Bajo (2075 metros) tras 4 horas desde La Tella.

Bordeando los abismos que se desploman al fondo del Cañón perderemos unos metros de altura para seguidamente ascender hasta el Sestral Alto (2101 metros) en 20 minutos.

Sestrales Bajo y Alto
El esfuerzo se ve recompensado por la panorámica que divisamos. Estamos en lo alto del Cañón de Añisclo, frente al impresionante corte del Mondoto y las Treserols, engullidas por las nubes en un ambiente fantasmagórico.

La sierra d’as Zucas y las Tres Marías aparecían tímida y momentáneamente, al igual que el circo de Gurrundué, la zona de los miradores de Revilla, el Portillón de Tella y la Peña Altura.

Las Treserols desaparecidas
Distinguimos numerosos núcleos como Laspuña, Ceresa, Escalona, Puértolas, Bestué, BelsierreGallisué, Buerba, Puyarruego, Vió, Fanlo, Buisán, Nerín, Sercué, Yeba, San Vicente, Labuerda, Aínsa y Gerbe

También las peñas Montañesa y del Solano, el Castillo Mayor, las puntas Lierga, Maristás y l’Orbar, los picos Pegueras y Bacibosa, el Tozal de Fubillons, las peñas de Sin, Artiés y San Martín y el macizo de Cotiella.

La sierra d'as Zucas abriéndose poco a poco
Podemos apreciar la garganta de Escuaín y el cordal desde Cuello Viceto a Cuello Ratón, por cuyas faldas discurre la pista de Plana Canal hacia el refugio de San Vicenda.

También es visible la zona de La Estiva, el barranco de la Pardina, sierra Custodia, Mondicieto, el Tobacor y el cordal que va desde la Punta Trallata o Pueyo de Ballarín hasta Punta Acuta y los miradores de Ordesa.

Ventana rocosa mirando al valle del Cinca
Además del cordal de Mondiniero y el Tozal de Comas, la sierra Coronas con su techo Suerio, la sierra de Metils, la Peña Canciás, el Tozal de Guara, el Oturia y el cordal de Gábalo, Manchoya y Pelopín.

Las nubes nos impedían ver, entre otras muchas cumbres, las sierras de Tendeñera y de la Partacua, el macizo del Posets, el Turbón y las puntas Suelza y Fulsa.

Ruta lineal de 16 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de 1250 metros realizada en 8 horas y media sin contar paradas.

Sestrales desde La Tella
Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.

martes, 31 de mayo de 2016

La Fuenblanca, el corazón de Añisclo

Surgencia de Fuenblanca
Cualquier época es buena, pero la primavera es un momento ideal para admirar el despertar de la naturaleza tras el periodo invernal. 

El deshielo hace que mane agua por todos los rincones formando cascadas rebosantes y estruendosas que, junto con el verde eléctrico de los árboles dejan el paisaje espectacular. 

Nos vamos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido para recorrer el Cañón de Añisclo. Hace tiempo os detallamos la ruta hasta la zona de La Ripareta. Esta vez vamos más allá y nos adentramos en las entrañas de este corte rocoso para llegar hasta la surgencia conocida como Fuenblanca.

El Bellós desde el puente de San Úrbez
Tras aparcar el coche y siguiendo las indicaciones, comenzamos el largo trayecto hacia la Fuenblanca descendiendo hasta el puente románico de San Úrbez (900 metros), sobre el profundo y vertiginoso desfiladero del río Bellós, bajo la atenta mirada del pico Mondoto (1962 metros) y los Sestrales. Junto a él se encuentra otro puente mucho más moderno que facilita el paso de vehículos.

Ermita de San Úrbez
Continuamos por el GR-15 en dirección a Sercué y Nerín dejando a la derecha el desvío hacia Bestué y los Sestrales, para llegar a una de las joyas de Añisclo, la preciosa ermita de San Úrbez (930 metros), durante siglos centro de devoción de los habitantes de Ballibió.

Veremos la unión de los ríos Aso y Bellós conforme avanzamos. Dejaremos a la izquierda la 'Ruta del agua' que nos acerca a la cascada y molino de Aso, para comenzar a remontar poco a poco el cañón.

Puente Sangons
Disfrutamos del paisaje paralelos a las cristalinas aguas del Bellós hasta llegar al puente Sangons (945 metros), donde cruzamos a la margen derecha del río para introducirnos en la frondosidad del bosque. 

Acompañados por el sonido del agua, seguimos disfrutando de cualquier rincón cuando la espesura del bosque nos lo permite. A los 40 minutos de comenzar, el GR-15 se desvía a la izquierda hacia Sercué, Nerín y Mallarguero, continuando nosotros en dirección a Cumaz y La Ripareta para, poco después, cruzar una pasarela que salva el barranco de la Escaliella (990 metros).

Remansos de agua cristalina
El río es un auténtico espectáculo. Pozas, cascadas, aguas remansadas… escondidos senderos nos acercan a su orilla para contemplar rincones de belleza superlativa.

En hora y media llegamos a la Fuente d’o Cumaz (1050 metros). Un buen lugar para finalizar un paseo con niños y donde podemos coger agua para encarar el tramo más exigente de la ruta. 

El Bellós a su paso por Cumaz
Poco a poco nos iremos alejando de la orilla del río. Cruzaremos los barrancos de Ficharol (1130 metros) y Las Espluquetas (éste último tres veces) salvando el fuerte desnivel que nos llevará a la zona conocida como Selba Plana (1365 metros) en una hora desde Cumaz. 

El mirador ubicado unos metros más adelante es un buen lugar para reponer fuerzas y contemplar la cascada que forma el barranco Mallo Sasé y los paredones más orientales del cañón.

El Bellós a su paso por La Ripareta
Desde la Selba Plana llegaremos a La Ripareta (1420 metros) en media hora. Un lugar bellísimo y muy fotogénico donde el barranco de la Pardina se une al Bellós. Merece la pena descansar en silencio escuchando el poderío del agua.

En este punto finalizamos la ruta la última vez que vinimos y esta vez no iba a ser así. ¿Qué había a partir de este punto? Un territorio inexplorado que pronto íbamos a descubrir a pesar de la lluvia, que comenzaba a hacer acto de presencia.

El imponente y estrecho cañón
Minutos después de volver a ponernos en marcha, dejamos a la izquierda el desvío hacia el Llano Tripals por el barranco de la Pardina y continuamos hacia la Fuenblanca. Nos esperaban un sinfín de cascadas y un magnífico hayedo vestido de verde primaveral.

Tras una hora desde La Ripareta, llegamos a la zona conocida como El Estrecho, donde el río se encajona y las paredes del cañón se juntan. Por una pasarela, cruzaremos a la margen izquierda del Bellós (1540 metros). En este lugar hay una nueva desviación hacia el Llano Tripals y el barranco de Capradiza con unas clavijas un tanto comprometidas.

Barranco de Capradiza
Cruzada la pasarela, el sendero gana altura rápidamente, mejorando la panorámica. Las paredes del cañón nos empequeñecen. El ambiente de alta montaña comenzaba a notarse y algún que otro sarrio nos miraba preguntándose qué estábamos haciendo por allí...

En 15 minutos dejaremos a la derecha el desvío que asciende hacia Cuello Viceto, Montaña de Sesa y San Vicenda y continuaremos hacia nuestro destino. Tendremos imponentes vistas de la cascada que forma el barranco de Capradiza intuyendo el empinado camino que asciende al Llano Tripals.

Primeras vistas del collado de Añisclo
Dos muy sencillos pasos con cadenas nos facilitarán el avance. Poco a poco el cañón se va abriendo, la lluvia amainaba y el sol comenzaba a salir tímidamente. Ya teníamos las primeras vistas del collado de Añisclo (2453 metros), rodeado por las cornisas de la Punta de las Olas (3002 metros) y por La Suca (2802 metros).

Y, tras 5 horas, llegamos a la Fuenblanca (1680 metros). Si quisiésemos continuar la travesía, tenemos dos opciones: tomar el GR-11 en dirección al Refugio de Góriz por el collado Superior de Góriz o Collata de Arrablo (2343 metros) o seguirlo en dirección al collado de Añisclo y descender los 1200 metros de desnivel que lo separan del Refugio de Pineta.

Barranco de Arrablo
La Fuenblanca es el lugar de nacimiento del río Bellós. Una surgencia que emerge de la pared del Mallo Oscuro de la Punta de las Olas y que forma una preciosa cascada. Es sorprendente observar cómo, de la nada, aparece semejante cantidad de agua subterránea. En sus proximidades se halla un pequeño refugio de pastores.

El lugar, en las entrañas del cañón de Añisclo, es asombroso y espectacular. Junto a la surgencia, el rugir estruendoso del barranco de Arrablo pone la guinda a un paisaje mágico. Estamos solos en la zona menos transitada del cañón y hay que disfrutar el momento.

Atardecer sobre las paredes del cañón
El regreso se realiza por el mismo camino en 4 horas. Nos limitamos a captar momentos y detalles que antes no habíamos percibido. Disfrutando del poder del agua, de la primavera y de las luces del atardecer en los impresionantes cortados que forma el cañón. Por algo Añisclo fue declarado Parque Nacional.

Ruta lineal de 24 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de unos 850 metros realizada en 9 horas. La ida en 5 horas y la vuelta en 4, contando paradas.


Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.