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lunes, 30 de marzo de 2020

Plan d'Usabas y barranco del Puerto desde Santa Elena

Plan d'Usabas, Retona de Zarrambucho y Peña Parda
Hacía ya tiempo que no pisábamos alguno de los numerosos y variados senderos de la Tierra de Biescas

Alejados de la masificación invernal del valle, la idea era remontar el barranco de Merdazero o del Puerto para llegar al bucólico Plan d’Usabas, en las faldas de la sierra de la Partacua

Para ello nos dirigimos hasta la explanada de Santa Elena (980 metros), bajo el fuerte y la ermita del mismo nombre. A este punto llegaremos siguiendo unos 4 kilómetros la carretera que se adentra en el valle de Tena desde Biescas.

Plan d'Isús o Semulustré
El recorrido comienza al otro lado del asfalto. Allí veremos unas señales de madera con indicaciones “A puerto” y hacia Yosa de Sobremonte.

Desde el inicio, la senda asciende decidida por la margen derecha del barranco del Puerto siguiendo el GR-15 por el interior de un bosque de pinos y boj, en el que también veremos ejemplares de acebo, hayas, álamos, abedules, avellanos y fresnos.

Refugio de Furcunfiecho
Los campos de San Martín se esconden tras una caseta junto al camino (1060 metros), que va separándose del barranco principal. La umbría del bosque hace rebosar de musgo la linde del sendero. Cruzaremos un barranco secundario (1150 metros) y lo remontaremos por su margen izquierda.

El pinar nos va a ir acercando al Plan d’Isús o Semulustré (1275 metros), donde la vista se abre hacia la Peña Rápita y la sierra de Tendeñera

Cordal de Burrambalo a las Peñas de Aso
Minutos antes de la hora de camino enlazaremos con una pista (1280 metros), junto a la que veremos un poste direccional. A la izquierda dejamos el GR-15 que se va hacia Yosa, continuando por la derecha “A puerto”.

Caminando por la misma encontraremos varios tramos de senda marcados con hitos que se adentran en el bosque acortando las lazadas del firme rodado en repetidas ocasiones.

Valle del barranco del Puerto
Tras el último atajo la pista vuelve a discurrir paralela al barranco del Puerto, que vadearemos más arriba (1410 metros) para seguir por su izquierda orográfica. 

La pista se retuerce ganando de nuevo altura sobre el barranco. La nieve nos impedía ver con claridad los continuos atajos, así que seguiremos por la pista. 

Una valla ganadera nos sirve de referencia de la cercanía del refugio del barranco del Puerto o de Furcunfiecho (1530 metros), al que llegamos en poco menos de 2 horas. 

Peñas Gabacha y Retona de Zarrambucho
Desde aquí el valle va ganando amplitud divisando al S-SW la sierra de Limes, compuesta por las puntas Facera, Burrambalo, Sarrataclau y las peñas de Aso.

Hacia el E divisaremos el barranco de l'Asieso, protegido por la falda sur de la sierra de Tendeñera y el cordal de Punta Puñero, el monte Sarasé hasta el collado de la Loba o puerto de Gavín

Pilón de Acumuer, Peña Gabacha y Retona
Continuamos la pista hasta que vuelve a cruzar el barranco (1570 metros). En este punto, a la derecha, encontraremos un hito que acorta por sendero una gran lazada de la misma, en esta ocasión oculto bajo la nieve.

Abriendo huella por el blanco elemento trazaremos una diagonal a media ladera hasta volver a enlazar con la pista (1650 metros). Bajo la nieve se esconden praderas herbosas donde pasta plácidamente el ganado en época estival.

Pilón de Acumuer y Peña Gabacha
Iremos ganando más panorámica hacia el fondo del valle, por donde irán apareciendo las peñas Gabacha y Petruso o Balposata escoltando el Pilón de Acumuer, por delante de la zona del Balcón de Pilatos y Peña Retona.

La pista finaliza tras vadear nuevamente el barranco (1735 metros) y por sendero se asciende hasta el Plan d’Usabas y su refugio (1825 metros).

Monte Sarasé, puerto de Gavín y Pelopín
Lugar solitario y escondido bajo las grandes moles de la sierra de la Partacua al que llegamos en poco más de 3 horas. Junto al barranco encontramos una fuente.

Detrás del refugio se alzan el pico Retona de Zarrambucho (no la mencionada Peña Retona, ubicada más al NW) y las peñas Parda y Blanca por encima de zona conocida como las Espedregueras.

Peñas Blanca y Rápita
El regreso se realiza por el mismo camino de ida oteando los picos Erata, ManchoyaPelopín y el macizo de Argualas que no habíamos podido observar horas antes.

Ruta lineal de 15 kilómetros de distancia con un desnivel positivo de 850 metros realizada en 5 horas y media sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

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jueves, 8 de septiembre de 2016

Circular por Santa Elena y Polituara

Calle única de Polituara
Un sencillo y entretenido paseo a caballo entre la Tierra de Biescas y el valle de Tena es el que nos lleva desde el parking de Santa Elena hasta el despoblado de Polituara

Podemos decir que este camino se trata de la continuación a la ruta que ya os describimos que iba desde Biescas hasta la ermita de Santa Elena. Ambas por separado son rutas cortas, ideales para realizar en una mañana o en una tarde. Si lo preferís, las podéis unir, teniendo en cuenta que es una ruta lineal que requiere de combinación de vehículos si no queremos volver por el mismo camino.

Línea P. Batería de San Martín
Unos 4 kilómetros al norte de Biescas encontramos el conjunto de Santa Elena, formado por el Fuerte, la ermita y el dolmen. A pie de carretera tenemos un parking donde dejar el coche (990 metros).

Comenzamos a caminar por asfalto cruzando el río Gállego por un puente. A los pocos metros, nos encontraremos una bifurcación que seguiremos hacia la izquierda enlazando con el PR-HU-78 procedente de Biescas. A la derecha, el camino se va hacia el dolmen y el Sendero Adaptado.

Búnker de la Línea P
Siguiendo las indicaciones hacia el Fuerte de Santa Elena y Hoz de Jaca, llegaremos a una barrera que impide el paso a vehículos no autorizados. Aquí se halla un pequeño aparcamiento y el desvío del PR hacia Hoz de Jaca que debemos seguir (1000 metros). Este PR es un ramal del Camino de Santiago como así nos indica un panel informativo.

Por este sendero vamos a encontrar numerosos restos de la organización defensiva de los Pirineos, conocida como Línea P, una barrera defensiva que se construyó entre 1939 y 1948 formada por unos 6.000 búnkeres. Mediante un trazado estratégicamente dispuesto se levantaron espacios para evitar que la Alemania nazi o los aliados entrasen a España por la cordillera pirenaica.

Mortero de la Línea P
Junto al desvío del PR tenemos la Batería de San Martín, un muro aspillerado ubicado debajo del Fuerte de Santa Elena. Tras un breve descenso, nos encontramos con la vía ferrata de Santa Elena, donde comienza un espacio natural de multiaventura con paneles sobre la flora que nos vamos a ir encontrando.

Entramos en un agradable, sombrío y fresco bosque mixto donde podemos observar algunas especies como fresnos, acebos, pinos, boj, coronas de rey, abedules, sauces, grasillas, orejas de oso y avellanos.

Barranco Espumoso
A la media hora de comenzar, llegamos a un espectacular búnker de mortero que consta de dos zonas, una exterior y otra cubierta. Construido en 1946, es una de las obras más grandes que se conservan en el entorno de Biescas. Para disimular la construcción y evitar que fuese reconocida por el enemigo, se mimetizó con el terreno, por lo que puede llegar a pasar desapercibida.

Pocos metros más adelante, cruzaremos por un puente de madera el barranco Espumoso (990 metros), punto donde finaliza la Tierra de Biescas y comienza el valle de Tena.

Puente tibetano sobre el Gállego
Junto al camino tenemos un nido de ametralladora desde donde se tenía acceso y alcance directo hacia la carretera. También podemos ver los restos de una pequeña central hidroeléctrica que aprovechaba las aguas del barranco que acabamos de cruzar.

Seguimos el PR para llegar, en un cuarto de hora, a un puente tibetano (990 metros), donde finaliza este circuito multiaventura.

Antiguamente este puente era de piedra y formó parte de las comunicaciones obligatorias entre Biescas y Polituara. Tras muchos años de uso y con la construcción del primer camino carretero en el valle de Tena, fue cayendo poco a poco en desuso.

Pozas de Polituara
Tras caminar por la orilla del Gállego y ver unas tranquilas y cristalinas pozas, ganaremos algo de altura pasando por un pequeño bosque de hayas para llegar a la losera de Polituara (1060 metros), una cantera de la que se extraían lajas de pizarra para construir los tejados de las casas. 

En sus alrededores pueden verse dos zonas de extracción, una escombrera y restos de las casetas de los loseros donde se cobijaban mientras realizaban este trabajo.

En media hora desde el puente tibetano, enlazaremos con el asfalto de la carretera de acceso restringido que va a la ya visible presa del embalse de Búbal. Dejaremos a la derecha el PR en dirección a la presa y Hoz de Jaca y giraremos a la izquierda (sur) para cruzar un puente y llegar al despoblado de Polituara (1015 metros).

El sendero es muy sombrío y fresco
Documentado por primera vez en el año 1295, su origen está ligado a la existencia de una antigua ermita románica conocida como Nuestra Señora de Polituara, que servía de albergue a peregrinos y viajeros.

Polituara era el primer pueblo del valle de Tena en la ruta hacia Francia y el Balneario de Panticosa. Estaba junto al Camino Real que recorría de norte a sur este valle. Como paso obligado de personas y mercancías era un lugar propicio para el cambio de caballerías, el paso del ganado en trashumancia y para el establecimiento de comercios.

Restos de una caseta de loseros
Para hacernos una idea del trasiego de gentes que pasaban por aquí, este pequeño pueblo llegó a tener dos comercios de ultramarinos, panadería, herrería, zapatero, losero y parada de la ruta de autobuses. Llegó a tener seis casas, destacando sobre el resto Casa Domec, que era panadería, comercio de ultramarinos, mesón y carnicería.

La primitiva ermita románica fue construida antes del siglo XIII y sobre ella se edificó la actual en el XVIII.

La expropiación de sus casas y tierras por la construcción del embalse de Búbal en la década de los años 60-70, apenas a un kilómetro del pueblo, y la modificación del trazado de la carretera provocó su abandono.

Ermita de Polituara
Una buena noticia. Una persona vecina del pueblo, lo ha comprado entero y lo está rehabilitando. Encontramos mucho material de construcción en su única calle. Ni resto de la maleza que se apoderaba de sus ruinas. El tejado de la iglesia es de nueva construcción y su perímetro lo encontramos rodeado de andamios. El tejado de otra de las casas, que debía ser la panadería, también estaba nuevo.

Tras la visita, seguiremos por la carretera en dirección sur hasta encontrar un búnker y una barrera. A los pocos metros, encontramos a la izquierda un desvío marcado con un hito y un panel en mal estado que desciende de nuevo al puente tibetano. Un panel nos informa de su obligada normativa. 

Calle única de Polituara
Lo cruzaremos con cuidado y desandaremos el sendero que nos había traído hasta aquí hasta regresar al Fuerte de Santa Elena y al parking en 40 minutos desde Polituara.

Sencilla ruta, en su mayoría circular, con una distancia de 6 kilómetros y un desnivel positivo acumulado de 250 metros realizada en 2 horas y media contando las paradas.

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