Mostrando entradas con la etiqueta San Mamés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Mamés. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de diciembre de 2019

Collado de Sahún desde Plan. Circular por San Mamés

Collado de Sahún
Otro recorrido que teníamos pendiente por la Bal de Chistau era llegar al collado o puerto de Sahún, antigua comunicación con la vecina Bal de Benás y divisoria de las comarcas del Sobrarbe y la Ribagorza.

Se trata de un itinerario circular con inicio y final en el pueblo de Plan, en el que ascenderemos casi íntegramente por pista para regresar pasando por la ermita de San Mamés.

Plan, San Juan y Chistén desde el mirador de la Riba
A la entrada de la localidad, junto a la oficina de turismo (1095 metros) aparcamos el coche y comenzaremos a caminar por asfalto siguiendo las indicaciones hacia el ibón de Plan, San Juan de Plan y la escultura Per Kirkeby.

En ligero descenso cruzaremos el río Cinqueta por un puente, obviando la estrecha carretera que recorre su margen derecha hasta el cercano núcleo de San Juan.

Montó, Peña Blanca y Culfredas
Nada más cruzarlo encontraremos un poste direccional en el que dejaremos a la izquierda el PR-HU-87 hacia San Juan y la ermita de San Mamés, camino por el que regresaremos para cerrar la circular.

Metros después llegaremos a las piscinas y a una bifurcación, siguiendo nosotros el PR-HU-87 hacia el collado de la Cruz y el mirador de la Riba. A la derecha se queda el camino de Lisé y el que asciende al ibón de Plan.

San Mamés, sierra de Fubillons y Suelza
En este punto se inicia una larga pista que irá ganando altura a base de lazadas. El PR acorta por senda el firme rodado hasta salir al mirador de la Riba (1250 metros), pudiendo llegar también al mismo continuando por la pista.

Sea cual sea nuestra decisión, en una media hora de camino llegaremos al mirador. Un panel panorámico y un banco de madera invitan a detenerse y contemplar el valle.

De izq a dcha: Peña Lisa, el Yerri y la Estibeta
Veremos los núcleos de Plan, San Juan y Chistén, el mirador de la Cruz de Puyadase y cumbres como el Turno, el Montó, el Cuezo, el Pegueras, las puntas l’Orbar y Cabalera, los Culfredas, las peñas Blanca y San Martín y la sierra de Fubillons.

Continuando nuestro camino, seguiremos la pista en ascenso por el interior del denso pinar de Simierre. Al sur oteamos la cresta de las peñas del reloj, así como El Yerri y la ermita de San Mamés al norte.

Peñas del reloj desde el collado de Sahún
Cruzaremos varias torrenteras y, tras una curva cerrada, veremos una estaca de madera indicando un sendero que acorta un pequeño tramo de pista (1390 metros).

En unos minutos volveremos a salir al firme rodado, aunque por poco tiempo, puesto que a escasos metros tomaremos un nuevo atajo (1435 metros).

Lleras de Cecilia, Bocs y Tuca de Cambra
Ya de forma definitiva en la pista (1460 metros), la nieve comenzaba a aparecer poco antes de llegar al visible repetidor, el cual dejaremos atrás para continuar hacia la escondida cabaña del Suel de la Baixada (1550 metros), que alcanzamos en hora y media de camino.

Una zona de prados nos abre la panorámica hacia el collado de la Cruz de Guardia, Punta Suelza, Maristás, l’Orbar, las bordas de La Poma y la sierra de Fubillons.

Los Eristes desde el collado de Sahún
Cruzaremos el barranco de la Cruz (1580 metros), junto al que dejaremos un ramal del PR-HU-87 hacia el collado homónimo, siguiendo nosotros hacia San Juan de Plan y Chía.

Nos calzaremos las raquetas metros antes de llegar a la bifurcación hacia el puerto de Sahún, en la cual dejamos a la derecha la pista que se dirige al collado de la Cruz (1635 metros).

La pista sigue ganando altura entre el pinar retorciéndose a base de lazadas por la margen izquierda del barranco de los Espuzos hasta llegar, en poco menos de 3 horas, a un abrevadero y a un cruce de pistas (1810 metros). 

Cerro Marradetas y collado de Sahún
Siguiendo ésta en dirección N (izquierda) tendremos vista de la sierra d’as Zucas y sus Tres Marías, las Treserols, el Balcón de Pineta y los Astazous, el Castillo Mayor, los Sestrales, sierra Custodia, las peñas de Sin y Artiés, Cotiella y la imponente cara norte de las peñas del reloj.

Tras otra hora abriendo huella y habiendo ya pasado a la margen derecha del barranco de los Espuzos estaremos ante el refugio de Marradetas (2020 metros), ubicado a escasos metros de la pista.

Sector Aneto-Maladetas, sierra Negra...
Ya vemos cercano el collado de Sahún. Sólo nos queda flanquear la ladera por donde la pista cementada se pierde bajo la nieve. Nos ha costado llegar poco más de 4 horas pero el esfuerzo en la montaña siempre tiene recompensa.

Desde el puerto (2000 metros) veremos, además de gran parte de lo mencionado anteriormente, el valle de Barbarisa, la cresta de la Estibeta, los Eristes, el Tusal de Bocs y el de las Lleras de Cecilia y la sierra de Cambra.

Cabaña del Puerto y cresta de Estibeta
También la cara norte de las peñas del reloj, Picollosa, Cotiella, Punta Lierga, el mirador de La Truesa, La Munia y Robiñera.

Hacia el E la pista desciende hacia Chía y el valle de Benasque divisando además el núcleo de Cerler y su pico homónimo, las sierras Negra y del Portiello, el Gallinero, los picos Castanesa, Aragüells y Vallibierna y el sector Malditos-Aneto-Maladetas, entre otros.

Descendiendo del collado de Sahún
Tras una larga parada iniciaremos el regreso. Sin la referencia de las ocultas marcas amarillas y blancas del PR aprovecharemos el alomado relieve nivoso para ir perdiendo altura entre pinos por la margen izquierda del barranco del Puerto.

Poco a poco la nieve iba desapareciendo, lo que facilitó el poder enlazar con el PR-HU-87, hasta finalmente quitarnos las raquetas momentos antes de cruzar el mencionado barranco (1650 metros).

Suelza, Cruz de Guardia, Maristás, Cuezo...
Una vez vadeado seguiremos por su margen derecha, caminando por los verdes prados de La Sentina y cruzando su pequeño barranco.

Minutos después cruzaremos el barranco d’Estigues (1630 metros) y nos adentraremos en una pequeña masa de pinar y boj.

Los tres barrancos mencionados (del Puerto, de la Sentina y d’Estigues) unen sus aguas para formar el barranco de la Simierre, que vierte sus aguas al Cinqueta a la altura de Plan.

Prados y bordas de La Sentina
Tras salir del bosque la senda discurre por la zona conocida como Fené Mayor, terreno abierto de campos de labor bien limitados por muros, avellanos y boj. 

Este tramo, en ocasiones con su empedrado original, coincide con el de una pequeña torrentera, por lo que es frecuente encontrarnos agua y barro.

El sendero cruza una pista que se dirige hacia el refugio de Viadós (1450 metros) y continúa descendiendo hasta encontrar un nuevo desvío hacia el collado de la Cruz (1435 metros), que dejaremos a la izquierda.

Bordas y ermita de San Mamés
Ahora por pista de buen firme nos iremos acercando al conjunto que forman las bordas y la ermita de San Mamés (1400 metros), un rincón con encanto donde descansar y contemplar el valle del Cinqueta y Plandescún, al que llegamos tras 2 horas desde el puerto de Sahún.

Esta ermita fue una de las más importantes existentes en la Bal de Chistau. A ella acudían en romería personas de este valle y también del vecino valle de Benasque.

Dintel de la ermita de San Mamés
La edificación actual es más moderna y tiene grabada en el dintel de una ventana el año 1768. La ermita original se hallaba dentro de una cavidad rocosa frente a la actual y aún se pueden observar algunos de sus restos.

Un descanso antes de seguir perdiendo altura por un camino tradicional con tramos de bello empedrado, hasta enlazar con una pista a la altura del barranco de Mañán y su fuente-abrevadero (1290 metros).

Escasos metros después, el PR deja la pista para descender por la zona de campos del Fabar por un sendero limitado por avellanos, boj y trabajados muros de piedra hasta llegar a San Juan de Plan en poco más de media hora desde San Mamés.

Plandescún, Plan y peñas de Artiés y San Martín 
Junto a la zona recreativa del Regancho (1100 metros) dejaremos a la derecha el desvío hacia el Tozal de la Mosquera y, sin cruzar el puente sobre el Cinqueta, seguiremos la pista que por su margen izquierda nos devuelve a Plan.

Una pequeña pasarela nos hará cruzar a su margen opuesta para adentrarnos en su caserío, donde pondremos punto y final a este precioso recorrido.

Ruta circular de 20’5 kilómetros de distancia y un desnivel positivo acumulado de unos 1000 metros realizada en 7 horas sin contar paradas.

El Cinqueta a su paso por San Juan de Plan
Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Track de Wikiloc aquí.

jueves, 10 de noviembre de 2016

La sierra Coronas, el olvidado mirador de Ordesa

Ordesa desde la sierra Coronas
Siempre decimos que no hace falta ascender a grandes picos para disfrutar de unas vistas espectaculares. Basta con conocer lugares más solitarios, aislados y desconocidos, apartados de las grandes cumbres, desde donde poder admirar la belleza que nos rodea.

Es el caso de la sierra Coronas, un agradecido cordal herboso que conecta modestas cimas desde las que se disfruta, en absoluta soledad, de los murallones de Ordesa y de gran parte del Sobrarbe.

Asín de Broto. Borda de Casa Alastrué
Esta sierra se encuentra sobre el bonito pueblo de Asín de Broto (1090 metros), separando el valle de Broto del deshabitado valle de La Solana, en la margen izquierda del río Ara. Para llegar a este pintoresco núcleo hemos de coger en Fiscal la carretera que se dirige a Broto y al valle de Ordesa.

Tras 5 kilómetros nos encontraremos un desvío a la derecha que asciende hasta Asín con continuas lazadas. Aparcaremos a la entrada porque hay poco sitio por el interior del pueblo.

Iglesia de la Virgen de la Asunción
Cogemos la calle principal y llegaremos a la plaza. Para ser un pueblo pequeño, se aprecian muchas muestras de arquitectura popular. Antiguos escudos en las fachadas, numerosas bordas, casas fuertes y otras en proceso de rehabilitación.

Pasada la plaza, metros más adelante, nos encontraremos una bifurcación del PR-HU-118 indicada con señales de madera. A la derecha en descenso hacia Fiscal. A la izquierda hacia la ermita de San Mamés

Seguiremos las marcas amarillas y blancas en dirección a la ermita por un corto tramo de sendero que, en un par de minutos, nos deja frente a la iglesia de la Virgen de la Asunción (s. XII), a la que se accede por el interior del famoso esconjuradero (1110 metros). 

Esconjuradero de Asín de Broto
El conjunto se compone, además, de la casa de la abadía y el cementerio, que junto con la iglesia y el esconjuradero forman un bonito y singular rincón.

Los esconjuraderos son edificios relacionados con antiguas creencias populares en las que se temía del cielo como consecuencia de los actos humanos y que despertaban la ira de los dioses.

En muchos pueblos, cuando las nubes amenazaban con descargar y arruinar cosechas, rebaños y casas, se subía al campanario y se tocaban las campanas para ahuyentar los rayos o el pedrisco y esperar a que escampara. Pero en Sobrarbe no siempre se creía que esto fuese suficiente y por ello, pueblos como Asín tienen su propio esconjurador. 

Entrada al interior del conjunto
Por sus ventanales s´esconchuraba, es decir, se invocaba a las alturas, y no sólo para ahuyentar tormentas, sino también para hacer retroceder otro tipo de males como, por ejemplo, plagas de langosta o, incluso, demonios.

Continuamos el camino siguiendo las indicaciones hacia la ermita de San Mamés. Poco después, tomaremos un sendero rodeado muros de piedra y boj que, en 15 minutos, enlazará con una pista que ya no abandonaremos (1210 metros), ganando altura de forma constante, aunque en algunos pequeños tramos aumenta su pendiente.

Asín de Broto con Manchoya, Gábalo y Ayerbe de Broto
Vamos dejando Asín de Broto abajo. Cada vez con mejor panorámica vemos, al noroeste, el techo de Sobrepuerto, la Manchoya (2033 metros), acompañada del Gábalo (1958 metros) y el despoblado de Ayerbe de Broto.

Se diferencia perfectamente el curso del barranco Forcos, una de las principales arterias de Sobrepuerto, el pico Oturia (1921 metros) y la plana de Santa Orosia al fondo.

Poco a poco nos iremos acercando a la ermita, cuya silueta distinguiremos al borde de una privilegiada atalaya que cae al río Ara. 

Ermita de San Mamés
Veremos, a la derecha de la pista, una estaca de madera que marca el desvío del PR-HU-118 que nos lleva hasta ella (1350 metros). Hemos tardado casi una hora contando el callejeo y la vista al esconjuradero.

Desde este balcón se divisa la ribera y el pueblo de Fiscal, Borrastre y la cara norte de la Peña Canciás (1928 metros). También la sierra de Galardón, la sierra y el despoblado de Berroy y la Pardina de Asué. La ermita se encuentra cerrada con el año 1874 tallado en piedra, aunque su construcción quizá sea del siglo XVII.

Ribera y pueblo de Fiscal y Peña Canciás
Reanudaremos la marcha volviendo a la pista, ya sin marcas de PR que seguir puesto que este sendero finalizaba en la emita.

La pista se podría acortar pero nos meteríamos en extensas zonas de erizones. Aunque monótona en esta parte, la pista es la forma más cómoda (y más larga) de acceder a la sierra Coronas.

Dejaremos a la izquierda un repetidor situado en un alto. Metros más adelante, a nuestra izquierda y prácticamente seguidas, salen dos pistas que obviaremos (1395 metros), siguiendo siempre por la pista principal.

Cordal de sierra Coronas. Fobions, Corona y Suerio
En 20 minutos desde la ermita llegaremos a una bifurcación (1490 metros), donde tomamos el ramal de la izquierda. El de la derecha se dirige al valle de La Solana

Y, en otros 20 minutos, llegaremos a un collado divisorio, donde la vista se abre hacia el este, apareciendo emblemas sobrarbenses como la Peña Montañesa (2291 metros), el macizo de Cotiella, Nabaín (1796 metros) y los Sestrales

Peña Montañesa, Punta Lierga, Cotiella, Bramapán...
En el collado, la pista vira decididamente al norte. En ese momento, nos saldremos de la misma para alcanzar la primera cima del día, la modesta Punta Aguilar (1642 metros), que se halla a escasos metros de la pista rodeada de erizones. 

Al norte, ya vemos el cordal al que nos dirigimos y, mirando a Sobrepuerto con buena vista, se distinguen el resurgido núcleo de Bergua y los despoblados de Sasa, Cillas, Cortillas, Escartín y Basarán

Las Treserols
Tras una breve parada descendemos de nuevo a la pista y la continuaremos rodeados de erizones. Al oeste, tras el Oturia, vemos aparecer la inconfundible silueta de la Peña Oroel (1769 metros). 

En torno a los 1760 metros aparecen unas praderas, donde la pista hace una amplia lazada para salvar un tramo de moderada pendiente. Un esfuerzo que muy pronto se verá recompensado con las vistas al norte, donde se abre la zona de Ordesa. Estamos a los pies de la Punta Fobions, a 1880 metros.

Ordesa y la sierra de las Mentiras desde Suerio
La Punta Fobions (1934 metros) la coronaremos en 45 minutos desde la Punta Aguilar. Nos saldremos de nuevo de la pista y ascenderemos sus últimos metros campo a través en dirección este hasta su visible hito.

Toca descender levemente hasta un pequeño collado (1878 metros) que separa las Puntas Fobions y Corona donde volveremos a enlazar con la pista, pero esta vez de forma momentánea, ya que ésta continúa en dirección norte. 

Broto, Oto, sierra de Tendeñera...
Abandonaremos entonces la pista y faldearemos la cara sur de la Punta Corona hacia la evidente cima de Suerio (1954 metros), punto más alto de la sierra Coronas. Un vértice geodésico bien visible desde la lejanía nos guiará hasta ella. Tres horas y cuarto de camino, pero el lugar bien lo merece.

Desde aquí dominamos un gran territorio. Además de lo ya mencionado podemos ver, al noroeste, los picos Pelopín (2005 metros) y Erata (2003 metros). Frente a ellos, encima de Cotefablo, se alzan el Basechango (2256 metros), Toronzué (2263 metros), el Tozal de Comas (2342 metros) y Mondeniero (2295 metros) con la sierra de Tendeñera y el pico Otal (2701 metros) al norte.

Nabaín y el valle de la Solana
Al este, el despoblado valle deLa Solana, los ya mencionados Nabaín, Peña Montañesa y Cotiella, la sierra de Bolave y Comiello (1890 metros), Punta Lierga (2267 metros), el Mondoto (1965 metros) y los Sestrales, el Turbón (2492 metros), el Congosto de Jánovas y el embalse de Mediano. Los macizos del Aneto, las Maladetas y el Posets estaban escondidos entre la bruma y las nubes.

Al sur, la abrupta cara norte de la sierra Canciás y su Punta Gradatiello (1927 metros), la sierra de Galardón, la ribera de Fiscal y hasta el Tozal de Guara (2077 metros) en la lejanía. 

Ermita de San Mamés de regreso
Al norte, entre amenazantes nubes, Ordesa y toda la grandeza que atesora. El Mondarruego (2847 metros) marca la entrada al valle desde Torla, el Tozal del Mallo (2254 metros), los circos de Carriata y Cotatuero, las murallas del Gallinero y de la Fraucata, el Tobacor (2779 metros) y Punta Acuta (2242 metros).

Tras ellos, el coloso Vignemale (3299 metros), los Gabietos, el Taillón (3144 metros), el DedoBazillac, la Brecha de Rolando, el Casco (3006 metros), las Treserols, el collado de AñiscloLa Suca (2802 metros) y las Tres Marías.

El despoblado de Sasé
Más cerca de nosotros el barranco del Chate, paralelo a la carretera Sarvisé-Fanlo y al bosque de la Pardina del Señor, y la sierra de las Mentiras coronada por la Punta Trallata o Pueyo de Ballarín (2027 metros). Diminuta, podemos apreciar la ermita de la Virgen de Bun.

Siguiendo el río Ara hacia arriba, observamos los pueblos de FragénOto y Broto, el Serrato de Yosa y Buesa.

Al este del Suerio se encuentra la Punta Pardina (1904 metros), una cima de menor altura y donde finaliza el cordal.

Ya estamos cerca de Asín de Broto
El regreso se realiza por el mismo camino, pero antes nos acercaremos a la Punta Corona (1942 metros) que no hemos ascendido antes. En su cima, daremos por finalizada esta sencilla sucesión de pequeñas cimas, desde donde se disfruta del silencio de la montaña.

Descenderemos a la pista y faldearemos la cara noroeste de la Punta Fobions. A partir de aquí, el mismo camino de ida pero diferente luz, apreciando detalles que no habíamos visto antes e intuyendo los despoblados de Sasé, Castellar, SemoluéCampol, Burgasé, Giral y San Felices de la Solana.

Amiguetes que nos saludan
En dos horas y media estaremos de nuevo en Asín de Broto, donde finalizamos una ruta desconocida de gran belleza paisajística.

Ruta lineal de 17 kilómetros con un desnivel positivo de 950 metros realizada en menos de 6 horas.

Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

El ibón del Sen, un paraíso escondido

Ibón y Agujas del Sen
En la zona más occidental del Parque Natural Posets-Maladeta, a más de 2300 metros de altitud, se encuentra uno de los ibones más bonitos y menos conocidos del Pirineo Aragonés: el ibón del Sen

Se trata de un itinerario poco frecuentado ideal para los que buscan la tranquilidad de un entorno idílico. Salvando su desnivel positivo, que asciende a unos 1150 metros, la ruta no entraña ninguna dificultad salvo el estar atentos para seguir las marcas amarillas y blancas del PR-HU-115.

Nos desplazamos hasta la localidad de San Juan de Plan y sobrepasamos el pueblo en dirección Chistén. Apenas un kilómetro y medio después, antes de llegar al inicio de la pista que va hacia las bordas y el refugio de Viadós, nos encontramos con un pequeño parking donde dejar el coche.

Puen Pecadó
En este punto veremos unos paneles informativos indicando la dirección a seguir y una pista que, casi de inmediato, se convierte en un sendero que nos conduce en breve descenso al Puen Pecadó (1210 metros). 

Ubicado a 50 metros de altura sobre un estrechamiento del río Cinqueta, cuentan que por este puente arrojaban a los pecadores y condenados cuando la justicia se dirimía así entre las gentes del valle.  

Es difícil saber de cuándo data este puente. Desde muy antiguo fue el único paso estable entre las dos orillas del río. Se utilizaba para ir a los campos de la otra ribera cuando las riadas destruían las pasarelas cerca de los pueblos.

Peña de San Martín, Punta Lierga y macizo de Cotiella
Hablar del Puen Pecadó es hablar de sus impresionantes telleras, que destacan por su altura y corpulencia. El grupo consta de unos 10 ejemplares de tilos, el mayor de los cuales mide 25 metros, y están catalogados dentro de la Guía de árboles monumentales y singulares de Aragón.

Seguiremos el PR compartiendo trayecto con el sendero S-7 del Parque Natural que se dirige al Puen d'El Molín o de la Fondería, paralelos a la margen izquierda del Cinqueta. 

Cruz de Puyadase y bordas de La Poma
A pocos metros encontramos una bifurcación. Dejaremos este sendero a la izquierda para comenzar a ascender en moderada pendiente en dirección al ibón del Sen por un bosque mixto donde podemos ver, entre otros, ejemplares de fresno, cerezo, avellano, serbal, roble, álamo, arce y boj. A medida que ganamos altura, el valle nos va abriendo su inmensa panorámica.

Frente a nosotros podemos ver el mirador de la Cruz de Puyadase, las bordas y el barranco de La Poma y las lomas del Tozal de Igüerra (1956 metros) y de la Peña Cuezo (1921 metros). Siguiendo río arriba el Cinqueta, podemos distinguir el pico Montó (2462 metros) y la cresta fronteriza de los Culfredas al fondo.

Rodeados de campos nos vamos acercando a la pista
Tras 25 minutos saldremos a una zona más despejada con una espectacular vista hacia el macizo de Cotiella, viendo las peñas de Las Diez (2568 metros), Las Once (2658 metros) y Mediodía (2468 metros), la Punta Es Litás (2623 metros), los Mobisones y La Truesa, así como las poblaciones de San Juan de Plan, Plan y Chistén. Encontraremos una nueva bifurcación donde dejaremos a la derecha el desvío que desciende hacia San Juan de Plan.

El sendero, en ocasiones perfectamente empedrado, discurre ahora entre muros de piedra delimitando las bordas, prados y campos de Puyarruego para llegar a la fuente-abrevadero de San Martín tras 45 minutos de camino.

Barranco del Sen
Van apareciendo más siluetas conocidas como Punta Lierga (2267 metros), la peñas de San Martín (1792 metros) y Artiés (1642 metros), La Planota o Peña de Sin (1643 metros), el pico Pegueras (2045 metros), El Yerri (2672 metros), la cresta de Maristás (2419 metros) y Punta l’Orbar (2420 metros), la sierra de Fubillons y Punta Suelza (2972 metros). 

Cuando llevamos una hora de camino, el PR enlaza con una cómoda pista (1600 metros) que asciende desde San Juan de Plan por las bordas y la ermita de San Mamés y que discurre por un pinar de pino silvestre. 

Un cartel nos indicará que entramos en los dominios del Parque Natural Posets-Maladeta. Esta pista nos lleva a las proximidades de una pequeña presa de hormigón (1695 metros) que regula el caudal y controla la erosión del barranco del Sen.

Aquí, abandonamos la pista siguiendo las indicaciones hacia el ibón. Ascendemos a media ladera, rodeando un prado con una cabaña derruida y llegaremos a un bonito puente de madera que cruza el barranco (1865 metros). Un rincón muy fotogénico donde hacemos una breve parada.

Cascadas del barranco del Sen
Pocos minutos después, pasaremos por delante de la cabaña de Las Pardas (1890 metros), un cobijo que nos puede servir en caso de tormenta pero que se encuentra bastante descuidado y sucio.

Por medio de lazadas y rodeados de pastos de alta montaña, iremos poco a poco remontando el barranco del Sen por su margen izquierda hasta ya ver al fondo las poderosas Agujas del Sen, que cierran la amplia cubeta donde se ubica el ibón.

Tras poco más de dos horas sin contar paradas, llegaremos a las cascadas del barranco del Sen. Remontaremos la última parte del ascenso cruzando a su margen derecha hasta llegar a los restos de una presa de piedra destruida por alguna crecida (2310 metros) que remansa las aguas del pequeño ibón inferior del Sen. 

Las Agujas del Sen y los restos de la presa
El sendero desaparece y se convierte en un incómodo caos de rocas que nos dejará en la orilla del ibón (2340 metros) en dos horas y 45 minutos contando las paradas.

En un entorno alpino, ubicado en una cubeta excavada en un circo glaciar de roca granítica, rodeado de las impresionantes paredes de las Agujas del Sen y de los picos Barbarisa (2708 metros) y Turmo (2753 metros) se encuentra este paradisíaco rincón.

Sus aguas turquesas inspiran paz y merece la pena disfrutar del silencio unos minutos, sólo perturbado por el sonido de alguna marmota curiosa que nos vigila.

Ibón inferior del Sen
Desde la orilla del ibón no se tiene una perspectiva ideal del mismo. Recomendamos no quedarse aquí y ganar altura por la falda del pico Barbarisa. La panorámica mejora considerablemente aumentando la belleza de este solitario rincón.

Otra opción es ascender la loma aislada que queda delante del ibón (2422 metros), a los pies del caos de roca que hemos atravesado para llegar a la orilla, pasando por los restos de un sistema de canalizaciones que desaguan del ibón. Este pequeño esfuerzo extra será recompensado. Además, veréis un pequeño ibón (sin nombre) que no es apreciable ni desde la orilla del ibón del Sen ni ascendiendo por la falda del pico Barbarisa.

Ibón del Sen
La vuelta la realizamos por el mismo camino, costándonos el mismo tiempo, por lo que los datos totales de la ruta hasta el ibón son unos 13 kilómetros de distancia con un desnivel de 1150 metros realizados en 5 horas y media.

Si añadimos los ascensos mencionados para aumentar la panorámica, hay que añadir 200 metros de desnivel y unos 45 minutos de duración aproximada, por lo que el total asciende a unos 1350 metros positivos y 6 horas y cuarto de duración.

Atardece en el curso del Cinqueta. Al fondo, el pico Montó
Junto con los de Anayet, Bernatuara y su vecina Basa la Mora, el ibón del Sen es uno de los ibones con más encanto que hemos tenido el placer de conocer. Un mundo de sensaciones escondido en un recóndito lugar de la Bal de Chistau.

Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.