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lunes, 13 de enero de 2020

Silves Bajo, Silves Alto (Santadañola) y Seso desde Boltaña

Santa Eulalia de Silves Bajo
Hace unos días nos acercamos hasta Boltaña para conocer los cercanos lugares de Silves Bajo, Silves Alto y Seso.

Todos ellos se pueden enlazar en un agradable recorrido dividido en una parte lineal y otra circular con inicio y final en el camping La Gorga, punto donde da comienzo además la ruta ornitológica que conecta Boltaña con Aínsa.

Para llegar hasta el camping hemos de cruzar el puente sobre la famosa zona de baño del río Ara, situada en la entrada de Boltaña si se viene desde Fiscal.

Boltaña y su castillo desde la orilla del Ara
Poco queda ya del antiguo puente que unía sus dos riberas, tan sólo su primer arco y el arranque del segundo. Antaño a todo aquel que lo atravesaba con mercancías se le cobraba un impuesto.

Se dice que en este puente todos debían pagar excepto los del valle de Broto cuando pasaban con sus ganados, pues tenían ese privilegio de paso otorgado por el rey.

Nabaín y río Ara
Una vez cruzado el puente, dejaremos el coche junto a la ermita de San Sebastián (s. XVI), a la que en la actualidad se acude en romería cada 20 de enero. 

Se cuenta que aquí, durante una de las epidemias de cólera del s. XIX, se ejerció el control de afectados para que no accedieran a Boltaña personas que pudieran contagiar la enfermedad. San Sebastián es, en ese sentido, un santo con una larga tradición en la protección contra la peste y otros males.

Puente románico de Moscarales
Es junto al puente donde comienza nuestro camino (595 metros). Ya desde esta posición podemos otear el núcleo de Silves Bajo en lo alto de un cerro.

En esta primera parte del recorrido seguiremos el PR-HU-40 en dirección a Jánovas y Fiscal, así como las indicaciones hacia Campodarbe y la Cueva de la Sierra, dejando en la dirección opuesta el PR-HU-186 hacia Margudgued y Aínsa

Ganando altura sobre el Ara
El sendero llanea paralelo a la margen derecha del Ara, dejando a los pocos metros el desvío hacia Campodarbe y la Cueva de la Sierra, donde se encontraron restos cerámicos de la Edad de Bronce.

Tras ello la senda discurre por un terreno de margas bastante deteriorado por las crecidas del río. En este tramo las vistas hacia el casco urbano, el castillo de Boltaña y el anticlinal de Nabaín son de primer orden.

Curva del Ara y despoblado de Santa María
En 15 minutos llegaremos una zona de descanso con mesas de piedra y una fuente junto al bonito puente románico de Moscarales sobre el barranco de Ferrera.

Un corto ascenso entre robles por un camino empedrado y saldremos a la carretera de la Guarguera (620 metros). Nosotros la seguiremos en descenso (derecha) hasta encontrar la pista que se dirige a Seso (605 metros), junto al puente sobre el Ara.

Seso. Al fondo, Nabaín y Santa María
Continuamos guiándonos por las marcas amarillas y blancas del PR-HU-40, pasando por debajo de una línea de alta tensión y obviando un desvío a la izquierda que asciende a Silves Bajo (635 metros).

Si agudizamos la vista divisaremos Ascaso y el despoblado de Santa María en la falta de Nabaín mientras que a nuestra espalda otearemos la torre de Guaso vigilando el valle desde lo más alto del pueblo.

La Peña Montañesa, la proa del Sobrarbe
Sin dejar la pista principal llegaríamos al pequeño núcleo de Seso, que veremos más adelante. Unos metros antes hallaremos una bifurcación, donde dejaremos el PR para tomar una pista que por la izquierda asciende serpenteando hasta Silves Bajo (680 metros). Aquí comienza la parte circular de la ruta.

Por el interior de un pinar, iremos ganando altura por un firme en precario estado, con vistas hacia la sierra Ferrera coronada por la querida Peña Montañesa.

Boltaña y ribera del Ara desde Silves Bajo
La pista alcanza una amplia campa con un difuso cruce (920 metros) bajo una muralla natural, en cuya parte alta se asienta el barrio bajo de Silves (955 metros). Siguiendo la pista que lo rodea por el norte (izquierda) arribaremos al caserío tras una hora y 45 minutos de camino.

Se trata de un despoblado de origen defensivo que tuvo su origen durante la reconquista de Sobrarbe. Es posible que en lo alto de su espolón rocoso hubiese alguna fortaleza de la que ya no queda ningún vestigio.

Casa Peña de Silves Bajo
El pueblo está formado por dos ruinosas casas, algunas bordas y la iglesia románica de Santa Eulalia, construida en el s. XI pero con reformas posteriores. Destaca Casa Peña, que resiste junto al borde del precipicio.

Desde su privilegiada posición se distingue el macizo de Cotiella con sus Mobisones por detrás de la sierra Ferrera, la Peña del Solano, Punta Lierga y el Turbón.

Casa Peña de Silves Bajo
También se reconocen el Castillo Mayor, los Sestrales, la Pala de Montinier y la sierra d’as Zucas, el Portillón de Tella, Peña Altura y el Puntal de Bachaco, así como las puntas Fulsa y Suelza.

Divisaremos además las localidades de Aínsa, Banastón, Usana, Boltaña y Margudgued, la sierra de Campanué y la fortaleza de Muro de Roda.

Casa Villacampa de Silves Bajo
De vuelta en el cruce de pistas de la campa bajo el caserío, seguiremos ahora la pista de la derecha en dirección NW hasta el cercano barrio de Silves Alto, también conocido como Casas de Santadañola.

Antes de llegar, dejaremos a la derecha dos desvíos balizados por la BTT Zona Zero que descienden a Seso. Por el segundo, marcado con una placa como ruta 15, descenderemos más adelante. En unos 15 minutos desde Silves Bajo llegamos a Silves Alto (995 metros).

Casa Sanvicente en Silves Alto o Santadañola
Este fue un pueblo muy pequeño que mantuvo sólo tres grandes casas abiertas el pasado siglo. Una de ellas, la de Sanvicente, nos sorprenderá por su fachada de piedra y su bonita chaminera.

Por suerte, el núcleo vuelve a recuperar parte del movimiento que tuvo. Veremos alguna casa rehabilitada e incluso charlamos con sus propietarios, que regentan un camping situado a escasos metros del pueblo.

Casa Sanvicente en Silves Alto o Santadañola
La sencilla ermita de San Bartolomé, románica en origen pero reformada por los propios vecinos en 1881, es otro de sus puntos de interés y se halla escondida entre la vegetación a unos metros del mencionado camping.

Un paseo por su conjunto antes de poner rumbo a Seso por la mencionada ruta 15 de Zona Zero (980 metros). El sendero va perdiendo altura entre pinos, boj y aliagas por la margen izquierda del barranco de Seso con vistas hacia el anticlinal de Nabaín, Peña Montañesa y Cotiella.

Borda en Silves Alto o Santadañola
Cuando llevamos una hora de descenso, nos volveremos a juntar con el PR-HU-40 que viene de Jánovas y Fiscal (720 metros) y que ya no abandonaremos en lo que resta de camino.

Empezarán a aparecer los robles y las carrascas en las proximidades de Seso mientras disfrutamos del atardecer en las laderas de Ascaso y la ribera del Ara.

Vivienda habitada en Silves Alto
Unos 15 minutos después llegamos a su diminuto caserío (675 metros), que se resume en una casa bien conservada y varios edificios de apoyo rodeados de grandes praderas.

En esta pedanía enlazaremos con la pista por la que nos habíamos aproximado al inicio, dejando a la derecha un sendero que se dirige a la Cueva de Seso (680 metros). Se trata de una galería subterránea de corto desarrollo debido a los hundimientos del terreno. 

Caserío de Seso
Dejaremos también a la derecha la pista por la que hemos ascendido a Silves Bajo, donde se finaliza la parte circular del recorrido. Ya sólo queda regresar a Boltaña desandando el camino pasando de nuevo por el puente de Moscarales.

Ruta parte lineal y parte circular de 13’5 kilómetros con un desnivel positivo de unos 450 metros realizada en 4 horas y cuarto sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

martes, 24 de mayo de 2016

Circular por L'Aínsa: Cerro Cotón y Sierra de la Partara

Panorámica de L'Aínsa
Esta semana viajamos hasta la preciosa villa medieval de L’Aínsa, capital de la comarca del Sobrarbe, para realizar una ruta circular muy frecuentada por los amantes de la BTT. 

La meteo iba a depararnos algo de lluvia pero la previsión mejoraba conforme pasaban las horas así que nos animamos a pesar de lo cerradas que estaban las vistas al norte.

Con el día nuboso y gris nos dirigimos al Hotel Mesón de L’Aínsa (530 metros). Éste se halla en una rotonda entrando al núcleo, antes de cruzar el puente sobre el río Ara. En una explanada frente al hotel podemos aparcar los vehículos.

Ermita Virgen de los Palacios
Junto al hotel, cogeremos el PR-HU-70 en dirección a Morillo de Tou y Santa María de Buil. También hay señalización del centro de BTT Zona Zero en dirección a la sierra de la Partara y a la Cruceta de Bruello, por donde regresaremos.

Los primeros compases son por terreno asfaltado pero pronto cambiará el firme. A los pocos metros de comenzar, obviaremos una pista a la izquierda y seguiremos las marcas amarillas y blancas del PR, momento en el que comenzaba a llover.

Embalse de Mediano y Muro de Roda
En 10 minutos saldremos momentáneamente de nuestro camino para visitar la ermita de la Virgen de los Palacios (s. XVII – 615 metros), a la que llegamos en pocos minutos. Tras un breve paseo a su exterior, volvemos al trazado principal para pasar por delante de un comedero de buitres.

A escasos metros de la puerta de entrada al comedero cambiamos el cemento por una pista de tierra y, poco después, abandonaremos el PR-HU-70 para coger un desvío a la izquierda señalizado como 'Morillo por sendero' (630 metros). El PR continúa por la pista siguiendo el desvío de 'Morillo por pista'. ¡No confundir!

Peña Montañesa y núcleos de Usana y Banastón
Vamos dejando atrás L’Aínsa ganando lentamente altura y disfrutando de las vistas. Las nubes bajas y la lluvia no fueron impedimento. El intenso verdor de los campos daba color a una mañana gris y tristona, con la sierra Ferrera coronada por la Peña Montañesa (2291 metros) como telón de fondo.

El camino se adentra en un bosque de pinos de repoblación y pronto encontraremos el desvío (680 metros) balizado por Zona Zero que asciende hacia el Cerro Cotón. Al ser sendero ciclable tenemos que respetar y saber convivir con aquellos que realicen la ruta sobre dos ruedas.

Coscojuela de Sobrarbe y Castillo de Samitier
Tras un corto pero moderado ascenso habremos llegado al Cerro Cotón (730 metros – 1 hora y 15 minutos). A partir de ahora nos espera un precioso tramo por lo alto de la sierra de Morillo, con las azules aguas del río Cinca remansadas en el embalse de Mediano a nuestros pies. 

Localizamos también los pueblos de Usana, Banastón, Las Cambras y Gerbe, todos frente a nosotros en la margen izquierda del pantano. Al norte, distinguimos L’Aínsa, Labuerda y El Pueyo de Araguás con un esconjuradero en lo alto de su campanario.

Torre Cotón o Campanal de la Virgen
El sendero llanea por la sierra en dirección sur y resulta muy agradable su recorrido. En todo momento tenemos la mirada puesta en contemplar la panorámica y el vuelo silencioso de algún que otro buitre. 

Conforme lo vamos recorriendo, van apareciendo otros puntos de interés como la fortaleza de Muro de Roda, el Castillo de Samitier, el núcleo de Coscojuela de Sobrarbe y las minúsculas aldeas de Pelegrín y Sarrato.

Mirador de la Partara
En 45 minutos desde el Cerro Cotón llegaremos al despoblado medieval de Tou (735 metros), donde sólo algunas paredes del Campanal románico de la Virgen (s. XII) se mantienen en pie. El resto, montones de piedra que han sucumbido al paso del tiempo. 

Tras un rato de descanso comenzamos a descender con visión directa del rehabilitado Morillo de Tou hasta encontrarnos con una bifurcación (620 metros – 15 minutos). A la izquierda continuaríamos descendiendo hasta Morillo pero nosotros tomamos el camino de la derecha para regresar en dirección L’Aínsa.

L'Aínsa desde la Partara
El sendero es paralelo al que nos ha llevado por lo alto de la sierra de Morillo pero ahora caminamos en dirección norte y unos cuantos metros más abajo por el interior de un pinar de repoblación hasta enlazar nuevamente con el desvío que asciende al Cerro Cotón.

En lugar de tomar la pista por la que habíamos venido, nos aventuramos y nos adentramos por un frondoso bosque en dirección oeste sin seguir ninguna traza ni sendero, sabiendo que encontraríamos el PR-HU-70 que habíamos dejado anteriormente en las cercanías del comedero de buitres.

El Turbón entre nubes
El PR-HU-70 con el que conectamos es el que se dirige a Morillo por pista. Nosotros lo seguiremos pero en dirección L’Aínsa hasta llegar al desvío hacia la Cruceta de Bruello y Santa María de Buil (720 metros), al que llegamos en una hora y cuarto desde la torre del despoblado de Tou.

En 5 minutos de fuerte ascenso llegaremos a la Cruceta de Bruello (770 metros). Dejaremos el PR en su camino hacia Santa María de Buil y nos desviaremos a la derecha para introducirnos en la sierra de la Partara.

L'Aínsa y la sierra Ferrera
En 20 minutos llegaremos al mirador de la Partara (859 metros), punto más alto de la sierra y uno de los mejores miradores de L’Aínsa y de la unión de los ríos Ara y Cinca. Lugar de parada obligada y disfrutar sentado en su banco de las enormes vistas.

L'Aínsa, con su castillo y su casco antiguo, la Cruz Cubierta, la confluencia de los ríos Ara y Cinca, la Peña Montañesa, el Castillo Mayor (2014 metros), el macizo del Turbón (2492 metros), Muro de Roda y las poblaciones de El Pueyo de Araguás, Labuerda, Laspuña, Usana, Banastón, Las Cambras y Gerbe.

Descendiendo por A Selba
Una larga parada y continuamos el sendero por la sierra de la Partara hasta llegar, en pocos minutos, a la Osqueta d’a Calura donde nos encontramos una bifurcación. A la izquierda dejamos el desvío hacia las peñas de Cinglás y tomamos el camino de la derecha marcado como A Selba.

Este sendero desciende pegado a los paredores de la sierra hasta llegar a otra bifurcación (730 metros - 15 minutos). Ambos descienden a L’Aínsa, el de la derecha por el Camino del Fobón, mientras que el de la izquierda cruzará el río Ena.

Caminando por la carretera de Guaso
Optamos por tomar el camino que desciende por el río Ena. Un agradable sendero rodeado de pinos nos dejará en la margen derecha del río en media hora. Unos metros más arriba, en la margen opuesta, se alza el pequeño núcleo de El Grado

Cruzaremos el río saltando entre las piedras para enlazar con una pista que nos acercará a la carretera de Guaso (15 minutos – 560 metros) por la que caminaremos durante poco más de un kilómetro en dirección L'Aínsa.

LÁínsa desde la escollera
En un puente sobre el río Ena enlazaremos con el PR-HU-186 que nos llevará de vuelta a L’Aínsa por la escollera paralelos, en un primero momento, a la margen derecha del Ena y posteriormente a la margen derecha del Ara, para poner fin a la ruta en 5 horas y media.

Ruta circular de 16 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de unos 700 metros. 


Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.

lunes, 17 de marzo de 2014

L'Aínsa medieval

Aínsa desde el Castillo
En la unión de los ríos Ara y Cinca, a 560 metros de altitud, se alza la villa medieval de Aínsa, situada en una encrucijada de caminos entre el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el valle de Benasque y el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Capital de la comarca del Sobrarbe, posee un núcleo urbano declarado Conjunto Histórico Artístico en 1965 digno de visitar. Se pueden observar dos núcleos bien diferenciados, la parte moderna y comercial, y el casco histórico, donde nos encontramos todo su patrimonio histórico.

Castillo de Aínsa
El Castillo se comenzó a construir en el siglo XI como defensa contra la invasión musulmana y se amplió en el XVII. Declarado Bien de Interés Cultural, es utilizado para albergar el Festival Musical del Castillo de Aínsa y diversas ferias. Actualmente, alberga un museo sobre la fauna y la naturaleza del Pirineo en la Torre del Homenaje, su parte más antigua, que se puede visitar por 4 euros. También encontramos en el castillo el Centro de Interpretación del Geoparque del Sobrarbe y la Oficina de Turismo, situados en las torres sureste y noreste respectivamente.

Panorámica desde el Casco antiguo
La Iglesia de Santa María es de estilo románico y se comenzó a construir en el siglo XI terminándose en el XII. Su aspecto actual se debe a la restauración llevada a cabo en el siglo XVII. También declarada Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional, está formada por la iglesia, la cripta, el claustro y la torre, desde donde se tiene una excelente panorámica de los alrededores.

La Plaza Mayor, en la que se encuentra el Ayuntamiento, es muy amplia y se caracteriza por sus porches laterales con múltiples arcos, todos ellos diferentes entre sí.

Plaza Mayor
El pueblo alberga el museo de Artes y Oficios Tradicionales, localizado en Casa Latorre, en el que se recogen instrumentos utilizados en trabajos que hoy, debido a la industrialización, ya se han perdido.

Cada dos años se celebra la fiesta de la Morisma, recreación popular de la conquista de la villa por parte de los cristianos en el año 724, ayudados por la aparición de una cruz de fuego sobre una carrasca que les dio coraje para ganar la batalla a los musulmanes y recuperarla. Este año se celebrará la noche del 30 de agosto.

Cruz Cubierta
A pocos minutos del casco histórico se encuentra la Cruz Cubierta, construida en 1655, y que alberga un altar con una carrasca encima que conmemora la reconquista de Aínsa. Cuenta la leyenda que fue en este punto donde apareció la cruz de fuego. Esta cruz es el símbolo del Sobrarbe y se puede observar en el escudo de Aragón.

Otra de las tradiciones que se realizan de forma anual desde 1983 es el 'Descenso de Navatas' por el río Cinca, antiguo medio de transporte de madera a tierras bajas. Los troncos se unían con palos remojados y retorcidos formando balsas. Los navateros hacían llegar río abajo la madera desde el pueblo de Laspuña hasta Tortosa. Acontecimiento turístico de un oficio ya perdido que se realiza en el mes de mayo con el descenso desde Laspuña hasta Aínsa. Este año se realizará el 18 de mayo.

Iglesia de Mediano
A mediados del siglo pasado, el Sobrarbe sufre la construcción de presas, embalses y otras obras hidráulicas destinadas a la producción de luz y al suministro de agua para zonas bajas. El resultado fue la inundación de pueblos, expropiaciones forzosas y, en consecuencia, la emigración de mucha de su población. Historias tristes como las de los pueblos de Mediano, bajo las aguas del embalse desde 1969, y la expropiación de Jánovas para la realización de un pantano que jamás se llegó a construir, entre otras, así lo reflejan.

Aínsa es visita obligada para volver al pasado, conocer sus alrededores y las tristes historias que la acompañan. Hoy, el comercio y el turismo hacen de Aínsa un lugar muy frecuentado. ¡Os esperamos!

Agradecer al Ayuntamiento de Aínsa la cesión de algunas de las fotos.