jueves, 23 de marzo de 2017

Circular por el Biello Sobrarbe: Olsón, Mondot y Javierre

Peña Montañesa y Cotiella
Aprovechando la llegada de la primavera nos acercamos al Biello Sobrarbe para disfrutar de una agradable y sencilla circular uniendo los núcleos de Olsón, Mondot y Javierre.

Comenzamos el paseo en Olsón (685 metros), al que llegaremos por una estrecha carretera de 9 kilómetros que pasa por La Mata y Javierre que se coge metros antes de llegar al Mesón de Ligüerre.

Olsón está organizado alrededor de un promontorio en el cual se hallaba, a finales del siglo X, una fortaleza defensiva que adquirió gran importancia en la Reconquista por encontrarse en la línea fronteriza con los dominios musulmanes.

Olsón y la Catedral del Sobrarbe
En este montículo se asienta hoy la iglesia parroquial de Santa Eulalia (s. XVI) declarada Monumento Nacional, Bien de Interés Cultural y conocida popularmente como la Catedral del Sobrarbe, en cuyo interior destaca un espectacular retablo de piedra.

Nos ponemos a caminar buscando una pista ubicada en la entrada del pueblo que desciende entre olivos, campos de labor, matorral y robles hacia la carretera que se dirige a Mondot.

En el breve callejeo encontramos una señal de madera indicando el PR-HU-159 hacia la ermita de San Benito, ubicada en la sierra de Olsón

Las Treserols, las Tres Marías y los Sestrales
El verde de los campos y el comienzo de la floración de determinadas especies llenan de color el camino. Y como no, las vistas de la Peña Montañesa, del macizo de Cotiella, del Turbón, MondotoSestrales, Castillo Mayor, de las Treserols y de las Tres Marías son de primer orden.

En 15 minutos llegaremos a la carretera, junto a un pequeño puente sobre el barranco de la Isola (570 metros) distinguiendo, al oeste sobre un altozano, el pueblo de Eripol. Caminaremos unos minutos por ella, dejando a la izquierda una pista por la que sólo pueden transitar vehículos autorizados. 

Mondot. Iglesia de San Joaquín
Apenas 500 metros después tomaremos una pista a la derecha que nos acercará entre extensos campos de olivos, almendros, trigo y alfalfa a la aldea de Mondot (645 metros), a la que llegamos tras 45 minutos de camino.

Mondot fue despoblado en los años 70, poco después de que la luz llegara a sus casas. Pero, a diferencia con lo sucedido con otros muchos pueblos sobrarbenses, no cayó en un estado definitivo de abandono. 

Fue en los años 90 cuando algunos vecinos se propusieron recuperar la aldea aprovechando la construcción de una pista que unía Olsón y Arcusa

Mondot. Torre de Casa Vilellas
En 2003 la pista se asfaltó, lo que supuso un paso más para que esta pequeña aldea recobrase de nuevo la vida perdida años atrás.

En Mondot destaca la rehabilitada iglesia de San Joaquín (s. XVIII), las ruinas de la torre defensiva de Casa Vilellas, los restos de un horno de pan y una antigua prensa para el vino. Incluso una casa rural donde disfrutar del silencio y de la tranquilidad de una zona prácticamente virgen.

Tras visitar su conjunto, continuaremos por la pista por la que hemos venido, divisando el Turbón y el pueblo de Samitier, con su castillo vigilando el río Cinca a su paso por el Congosto del Entremón.

Paseando por Mondot
Media hora después enlazaremos con la ruta 8 de la BTT Sobrarbe que recorre el abrupto valle del río Susía. Pasaremos por el Molino de López (530 metros), donde este río forma unos bonitos saltos de agua. También tenemos posibilidad de visitar el cercano Molino de Villacampa.

A partir de aquí la pista bordea el río, teniendo que cruzarlo en dos ocasiones, y se encuentra balizada con estacas de madera con pintura azul.

Rodeados de campos de cultivo nos iremos acercando al Molino d’O Suelo (510 metros). Una breve parada y continuaremos por la margen izquierda del Susía hasta tener que vadearlo para pasar a su margen contraria (500 metros).

El Turbón y el Castillo de Samitier
Tras ello, dejaremos a la izquierda la ruta 8 hacia Ligüerre de Cinca para seguir por su variante 8.2 hacia la cercana población de Javierre de Olsón con vistas hacia el ahora lejano pueblo de Olsón.

Pasaremos por una exploración ganadera antes de llegar a su reducido núcleo urbano (580 metros). Destacan la iglesia parroquial (s. XIX) y las casas Coronas, Sánchez y Périz pero, sobre todo, la panorámica hacia las Treserols.

De Javierre cogeremos momentáneamente la carretera en dirección oeste siguiendo la ruta 8 hacia Olsón para tomar, unos metros más adelante, una pista a la izquierda (560 metros) que asciende a la toma de agua del pueblo bordeando un barranco.

El Biello Sobrarbe y Jabierre desde Los Planos
Con una suave pendiente iremos ganando altura hasta llegar al vértice geodésico que marca el punto más elevado dela zona conocida como Los Planos (664 metros), desde donde tendremos una gran panorámica de las cumbres sobrarbenses, de núcleos como Latorre, Castejón de Sobrarbe, Mondot e, incluso, de Muro de Roda.

Tras unos minutos de ligero descenso pasaremos por una pequeña balsa de agua (625 metros). Poco después la pista se pierde, adentrándonos en un campo hasta volver a salir a la misma unos 400 metros más adelante.

De regreso hacia Olsón
Entre coloridos campos y almendros en flor iremos acercándonos a Olsón. Cruzaremos el barranco de La Ruba (635 metros) y otro torrente secundario para finalizar un interesante y sencillo paseo por el corazón del Biello Sobrarbe.

Ruta circular de 16 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de 500 metros realizada en 3 horas y media sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

La Catedral del Sobrarbe
Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.



jueves, 2 de marzo de 2017

Sierra de Bonés por la Raya d'as Tiñas

Ordesa y Treserols desde la sierra de Bonés
La desconocida sierra de Bonés, como el resto de las sierras exteriores pirenaicas, se localiza en una zona de transición entre la depresión del Ebro y los Pirineos.

Se encuentra en la Zona periférica de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Sierra y los Cañones de Guara pero fuera de los límites del Parque Natural. A pesar de ello este itinerario está incluido dentro de la red de senderos del Parque.

Sierra del Águila y embalse de Arguis
Se trata de un singular itinerario en el que existe un fuerte contraste entre las vertientes sur y norte de la sierra. La solana se halla poblada por un quejigar y la umbría por un bosque mixto de hayas y pinos rodeado por las magníficas praderas de la cabecera del río Flumen

El punto de inicio se encuentra a un kilómetro del pueblo Arguis siguiendo la antigua carretera del puerto de Monrepós que se adentra en Guara por Belsué, dejando a la izquierda el desvío hacia Bentué de Rasal, de donde viene el sendero histórico GR-1.

Una de las tiñas que encontramos
Veremos un pequeño poste de madera indicando nuestra ruta y, a escasos metros, un pequeño ensanche para 3 o 4 vehículos donde podemos dejar el coche (1110 metros).

Parte del recorrido coincide con el PR-HU-169 y con el sendero S-10 del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, aunque apenas veamos indicaciones de los mismos.

Comenzamos a ascender entre boj y matorral, llegando en pocos minutos a una bifurcación (1150 metros), donde dejaremos a la derecha el antiguo sendero que asciende al collado de la Manzanera, por donde descenderemos más adelante para cerrar la circular. 

Raya d'as Tiñas
Esta nueva senda, perfectamente marcada con hitos, asciende a la sierra de Bonés por la Raya d’as Tiñas, un sendero que discurre junto a una sencilla pero aérea cornisa rocosa por encima del valle del río Isuela

Ascenderemos por la solana entre quejigos, robles, enebro, erizón y boj, pasando junto a una gran piedra por debajo de la cual discurre una pequeña barranquera.

Tras 45 minutos de camino llegaremos a unas ruinosas tiñas (1315 metros), construcciones utilizadas antaño para encerrar y guardar el ganado. Es aquí donde comienza la Raya propiamente dicha e iremos alternando durante un buen rato zonas de llaneo con tramos de ascenso por el borde de su faja rocosa. 

Aparece el Gratal por detrás de Sarramiana
Disfrutaremos de las vistas hacia el sur, con el embalse y el pueblo de Arguis, los montes de San Antón y Sarramiana y los picos Gratal, Peiró y Las Calmas. Al este, se alza el pico Tiacuto y la sierra del Águila, bien reconocible por sus visibles antenas, comenzando a otear el macizo de Cotiella y el Turbón.

Siguiendo los hitos recorreremos sin complicaciones la bonita cresta de arenisca. Encontramos algún tramo más expuesto por lo que habrá que extremar la precaución, sobre todo con terreno mojado o viento fuerte.

La solana de la sierra de Bonés
En poco más de hora y media llegaremos a su punto más elevado, el pico O’Pozo (1508 metros), desde donde podremos observar la sierra de San Juan de la Peña y la cresta de la sierra de Javierre.

Descenderemos hasta el collado Morallón (1480 metros) donde se encontraba la paridera de la Hoya del Reguero, de la que sólo quedan vestigios de las piedras perfectamente dispuestas que delimitaban su cercado.

Collarada y la Partacua imponentes
Siguiendo los abundantes mojones, la rodearemos por su derecha y comenzaremos a ganar altura en dirección noreste entre un mar de erizones y boj.

Un visible tronco apoyado en un hito nos servirá de referencia y, tras poco más de media hora, llegaremos al collado de la sierra de Bonés (1580 metros), en cuyas inmediaciones hay algunos restos de antiguos cercados.

La panorámica se abre al norte, observando la inmensidad del Pirineo. Aparecen, de oeste a este, la Peña Forca, Lenito y la sierra de los Alanos

El Peiró y las sierras Caballera y Javierre
Le siguen el Agüerri, el Bisaurín, el macizo de la Bernera, la Llena de la Garganta y la Llena del Bozo, el Aspe y los Lecherines. Más cerca, la sierra de San Juan de la Peña y la Peña Oroel.

Continúa Collarada, Collaradeta, los Bacún, las sierras de la Partacua y Tendeñera, el pico Otal, Bachesango, Toronzué, Tozal de Comas, Mondiniero, Litro, Erata, Pelopín y Manchoya, Oturia y Peña Canciás.

Sierra de Tendeñera desde Bonés
Aparece el Vignemale y en la zona ordesana vemos el Mondarruego, los Gabietos, el Taillón, el Dedo, la Falsa Brecha, Bazillac, la Brecha de Rolando, el Gallinero y el Tobacor, los circos de Carriata y Cotatuero, Punta Acuta, el Casco, los picos de Marboré, las Treserols, la Punta de las Olas, Mondicieto y sierra Custodia.

Al otro lado del collado de Añisclo tenemos La Suca y las Tres Marías, Montinier y Puntas Verdes, el Portillón de Tella y la Peña Altura. Observamos también las puntas Fulsa y Suelza, los macizos de Cotiella y Posets, la Peña Montañesa, el Turbón y las zonas del Aneto y las Maladetas.

Peña Forca, Bisaurín, Llenas, Aspe, Oroel...
Más cerca, en la zona de la sierra de Guara destacan las moles del Tozal y del Cabezo de Guara, apareciendo por detrás de la sierra de Gabardiella junto con el vértice de Fragineto.

Desde este collado podríamos descender por la cara norte de la sierra por la llamada Raya del Pozo hasta enlazar con una pista en las proximidades de la ermita de Santa Magdalena.

Pero nosotros alargaremos la ruta unos 4 kilómetros caminando por el cordal para enlazar una serie de elevaciones entre las que destaca la de mayor altura y que da nombre a la sierra, el pico de Bonés (1608 metros), que alcanzamos tras 3 horas de marcha.

Caminando entre erizones
El cordal es incómodo y el sendero tan difuso que se pierde con facilidad dada la infinidad de erizones que pueblan estas modestas cimas.

Las vistas hacia el valle del río Garona, donde se asientan los pueblos de Bentué y Rasal son espectaculares. Divisamos también la sierra Caballera, que sobresale por encima del monte Peiró. 

Finalizaremos el cordal al conectar con una pista por la que comenzaremos a descender (1550 metros), aunque es posible continuar recorriendo el cordal de la sierra de Javierre hasta su cercano pico Presín. Más adelante, esta pista enlaza con otra que seguiremos en dirección sur pasando por la Fuente Latar, lugar de nacimiento del río Flumen (1450 metros).

Peña Canciás, Posets, Peña Montañesa, Cotiella...
Seguiremos esta cómoda pista recorriendo la falda norte de la sierra de Bonés hasta conectar con el camino que desciende del collado por la Raya del Pozo (1435 metros).

Unos centenares de metros después, enlazaremos con el sendero S-10 y nos desviaremos para visitar la ermita de Santa Magdalena (1400 metros) ubicada junto a una balsa de agua, a la que llegamos en una hora desde el pico de Bonés.

Data de los siglos XVI-XVIII aunque en la actualidad ha perdido su carácter religioso y solo se utiliza como refugio de pastores y senderistas a pesar de su precario estado, ya que su tejado ha comenzado a hundirse.

Fuente Latar, nacimiento del Flumen
Volveremos a la pista y caminaremos por ella hasta encontrar un panel direccional, siguiendo hacia Arguis por el interior de un precioso bosque mixto de hayas y pinos que accede al collado de la Manzanera (1410 metros), desde el que tenemos visión del pueblo de Belsué y el Mesón Nuevo.

Veremos por última vez la panorámica pirenaica para regresar de nuevo a la vertiente sur, por la que comenzaremos a descender trazando una larga diagonal en dirección suroeste.

Ermita o refugio de Santa Magdalena
Desde el solano sendero, en ocasiones muy bien empedrado, volveremos a tener buena perspectiva del entorno de Arguis y de las sierras del Águila y Gratal, que nos acompañará hasta poner fin a esta interesante circular.

Ruta circular de 14 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de 600 metros realizada en 5 horas y media sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest y nuestros vídeos en el Canal de Youtube.

jueves, 23 de febrero de 2017

Circular por la Foz de Salinas y el collado de La Osqueta

Atardecer sobre la Foz de Salinas
Regresamos a la Hoya de Huesca para realizar una atractiva ruta circular en la que disfrutaremos de una gran variedad paisajística, botánica y geológica. 

Vamos a ascender al collado de La Osqueta, paso natural que comunicaba las poblaciones de uno y otro lado de la sierra de Santo Domingo, pasando por la espectacular Foz de Salinas y el despoblado de Salinas Viejo.

Nos desplazamos hasta Villalangua (635 metros), un pequeño núcleo perteneciente al municipio de Las Peñas de Riglos y ubicado a 9 kilómetros del embalse de La Peña, a mitad de camino entre Murillo de Gállego y Puente la Reina de Jaca.

Foz de Salinas y collado de La Osqueta
Desde su casco urbano ya podemos observar parte de nuestro recorrido, divisando las estrechas paredes de la Foz de Salinas y el Portillo d’a Osqueta que, con su característica y caprichosa forma de W, rompe el homogéneo relieve de la sierra de Santo Domingo.

Comenzamos a caminar junto a la iglesia de San Miguel Arcángel, siguiendo el PR-HU-97 hacia Agüero y el pueblo viejo de Salinas. Cruzaremos el río Asabón por una pasarela y seguiremos un sendero por su margen derecha en el que veremos un buen ejemplar de avellano.

Entrada a la Foz de Salinas
Unos metros más adelante este sendero enlaza con una pista (620 metros), por la que caminaremos en suave ascenso durante unos minutos, dejando a la izquierda otra pista sin señalizar (660 metros).

Poco después nos toparemos con un desvío (670 metros), junto a un gran roble marcescente, donde dejaremos la pista para tomar un bonito sendero en dirección a Agüero que nos adentrará en la Foz de Salinas.

Caminaremos entre boj, robles y esbeltos muros de piedra que delimitan antiguos campos de labor con la sonora compañía de una acequia a la derecha y del barranco de Salinas a la izquierda. 

Fuente de la Rata
Este camino cuenta con un conjunto de mesas interpretativas que nos van a dar las claves para descubrir este singular paraje desde el punto de vista de la formación del paisaje, su geología, la fauna y la vegetación que nos vamos a ir encontrando.

Nos iremos acercando a los impresionantes cortados rocosos de la foz. En lo alto de los mismos, vigilando nuestros movimientos, podemos observar una gran cantidad de buitres leonados que anidan en estas paredes.

Las afiladas agujas de la Foz
Antes de atravesar la imponente brecha, cruzaremos el barranco de Salinas por un pequeño puente (745 metros) para continuar ascendiendo por su margen derecha y nos encontraremos un desvío señalizado que se dirige al pueblo nuevo de Salinas.

Merece la pena detenernos para contemplar y disfrutar de la verticalidad de este enclave geológico y de las afiladas, escarpadas y estrechas crestas de estos paredones de roca caliza.

Junto a un bonito puente medieval hallaremos la Fuente de la Rata (800 metros), que forma una cascada que cae sobre piedra tosca o toba, fruto de la acción del agua sobre los musgos, tallos y raíces presentes en este salto. Dada su ligereza, era utilizada para la construcción de arcos, ventanas o chimeneas. 

Salinas Viejo. Iglesia de Santa María Magdalena
Iremos dejando atrás el desfiladero para adentrarnos en el pequeño valle donde se asienta el pueblo de Salinas Viejo. Ascenderemos con moderada pendiente hasta llegar, tras una hora de camino, a este despoblado (915 metros).

Salinas Viejo es un asentamiento cuyo origen se remonta al siglo XII ubicado en un difícil entorno debido a la existencia de una explotación de sal. La sal provenía de un pozo de agua salada que desde hace mil años abastecía al Monasterio de Ruesta.

Interior de la iglesia de Santa María Magdalena
Tan sólo se mantiene en pie la ruinosa iglesia de Santa María Magdalena (s. XVI), donde podemos observar que el arco de su entrada está construido con piedra tosca.

En 1950, este núcleo sufrió un deslizamiento del terreno que motivó el traslado de la población al denominado Salinas Nuevo, ubicado junto a la actual carretera.

El sendero continúa rodeando los antiguos y trabajados bancales de los alrededores de Salinas. Con el tiempo, la vegetación ha recuperado lo que fue suyo y van apareciendo, dispersos y semiocultos entre la maleza, otros vestigios del pueblo. 

La W del collado de La Osqueta
Comenzaremos a ascender entre pinos y boj hacia el collado de La Osqueta por un sendero empedrado, utilizado por aquellas gentes cuando subían al alto a pasar largas temporadas. La abrupta orografía de este terreno no permitía cultivar demasiado y era necesario buscar zonas más llanas para poder trabajarlo.

Cada vez las lazadas son más cortas y ganan más desnivel, llegando al collado (1180 metros) en 45 minutos desde Salinas Viejo. Incrustados en la piedra caliza, podemos apreciar a simple vista gran cantidad de fósiles. 

Collado de La Osqueta. Vista este
Se observa un gran contraste de paisaje a uno y otro lado de la sierra. Al norte, destacan la sierra de San Juan de la Peña y la Peña Oroel con el Pirineo de fondo cubierto por las nubes y, a nuestros pies, la Foz de Salinas y Villalangua.

Al sur, el curso del barranco de Artaso y las grandes extensiones de bosque que dividen las comarcas de las Cinco Villas y la Hoya de Huesca.

En el collado nos despedimos del PR-HU-97, que desciende hasta el collado Rasiello para finalizar su recorrido en los cercanos Corrales de la Rabosera (1130 metros). Siguiendo el camino que desde allí parte, podríamos llegar hasta la localidad de Agüero por un marcado sendero.

Collado de La Osqueta. Vista oeste
Nosotros continuaremos por la derecha, en dirección oeste, por una amplia y bonita faja que llanea por la base de la pared sur de la sierra de Santo Domingo hacia los pueblos de Biel y Fuencalderas.

Si queremos alargar la ruta un par de kilómetros, podemos seguir el PR hasta los Corrales de la Rabosera y enlazar allí con una pista que discurre paralela a la faja que estamos recorriendo pero unos metros por debajo, que conectará más adelante con nuestro itinerario.

Recorriendo la cara sur de la sierra de Santo Domingo
Continuando por la faja descenderemos a una zona más abierta, con abundante matorral, donde nos separaremos de la pared para seguir por un sendero marcado con pintura amarilla hasta llegar a unos prados y conectar con la pista anterior (1250 metros).

La seguiremos en ascenso hasta alcanzar el paso por donde regresaremos a la cara norte de la sierra (1285 metros) para comenzar a descender por un denso pinar.

Tras algo más de una hora de larga pista veremos un hito de piedras a los pies de una gran encina (1000 metros), por donde sale un antiguo sendero que desciende de nuevo a Salinas Viejo entre boj, aliagas y matorral.

La Foz cortada por el barranco de Salinas
Pero, de momento, continuaremos unos 300 metros por la pista para contemplar la Foz de Salinas desde un mirador más aéreo (995 metros).

Vista esta bonita panorámica, volveremos al desvío anterior para descender hasta Salinas Viejo, al que llegamos en pocos minutos. 

A partir de aquí hasta Villalangua, desharemos el camino por el que habíamos venido, disfrutando de la cálida luz sobre las agujas de la Foz de Salinas y del silencioso vuelo de las rapaces.

Villalangua, inicio y fin de la ruta
Ruta parte lineal y parte circular de 13’5 kilómetros de distancia y un desnivel positivo acumulado de 700 metros realizada en 4 horas y media sin contar paradas.

Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestros vídeos en nuestro Canal de Youtube.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest. Todas las fotos de nuestras rutas se encuentran aquí.

miércoles, 15 de febrero de 2017

De Riglos al embalse de La Peña por la Foz de Escalete

Atardecer sobre los Mallos de Riglos
Regresamos al Reino de los Mallos con una ruta circular que desde el pueblo de Riglos nos llevará hasta el embalse de La Peña por la Foz de Escalete, un estrecho congosto por donde el barranco del Forcallo se abre paso para unirse al río Gállego.

La población de Riglos es la capital del extenso municipio que integra las umbrías de las sierras de Santo Domingo y Loarre, así como un amplio territorio situado al sur de la sierra de San Juan de la Peña.

Niebla matutina en Riglos
Destaca su casco urbano adaptado al terreno generando un trazado irregular de calles, bien custodiadas por los conglomerados de los Mallos de Riglos, todo un paraíso para los amantes de la escalada.

La ruta se puede dividir en dos partes. Por un lado, el Camino del Cielo o sendero circular de los Mallos, un agradable y sencillo recorrido con fuerte desnivel que rodea estas paredes. 

Mallos de Riglos y Peña Rueba
Por el otro, el camino hasta el embalse de La Peña pasando por la pardina y la Foz de Escalete siguiendo el PR-HU-98, que comparte un pequeño tramo con el GR-95.

Nuestro punto de partida es el parking ubicado a la entrada del pueblo (635 metros). Frente al bar El Puro, veremos un poste de madera que señaliza la ruta circular a los Mallos. 

Callejearemos brevemente siguiendo esta indicación hasta conectar con el Camino Natural de la Hoya de Huesca y con el GR-1 que se dirige a Linás de Marcuello.

Mirador del Ventuso. Mallo Firé y Peña Rueba
Saldremos del pueblo en dirección sureste para, metros después, continuar por la izquierda en un cruce de caminos señalizado con marcas de GR (670 metros). En unos minutos, dejaremos el GR-1 para comenzar a ascender por el Camino del Cielo (700 metros), bien marcado con puntura azul.

Rodeado de boj, el sendero va ganando altura entre los mallos Colorado y Chichín mediante amplias lazadas, con vistas de la ermita de Santa Cruz y el Centro de Interpretación de Aves.

Mallos Firé y Pisón. Al fondo, Murillo de Gállego
Comenzaremos entonces a rodear el macizo de los Mallos. Dejaremos a la derecha el Camino del Solano, indicado con pintura amarilla, y llegaremos al mirador del Ventuso (1030 metros) tras una hora de camino, en cuyas proximidades se encuentra una cabaña de pastores. 

Excepcionales vistas de la Hoya de Huesca, del río Gállego y del pueblo de Murillo pero, sobre todo, de la cara norte de los mallos y de Peña Rueba, por detrás de la cual asoma la conocida Punta Común.

Río Gállego, Peña Rueba y Punta Común
Siguiendo nuestro camino en fuerte descenso llegaremos al collado del Mallo Firé (860 metros), donde enlazaremos con el PR-HU-98 hacia el embalse de La Peña dejando a la izquierda el Camino del Cielo, que regresa a Riglos zeteando por el circo que forman los mallos Pisón y Firé.

Inicialmente, el sendero se dirige hacia La Peña contorneando escarpes rocosos para después ascender entre boj, coscoja y matorral hasta un collado (1005 metros) donde dejaremos a la derecha el desvío que regresa a Riglos por Santo Román y el que se dirige a La Peña por Las Articas.

Zona desolada. Al fondo, Peña Oroel
Zona con gran amplitud de vistas al norte, destacando la sierra de San Juan de la PeñaSan Salvador y la Peña Oroel. Deberíamos de ver el Pirineo pero se encuentra oculto por las nubes.

Iniciaremos un cómodo descenso pasando por una zona arrasada por un incendio sucedido allá por el año 2000 y nos adentraremos en un precioso bosque de pinos y carrascas que, afortunadamente, se libró de las llamas.

Al salir del bosque llegaremos a una zona despejada, repleta de matorral, donde atravesaremos una pista (910 metros) siguiendo las balizas de madera.

Descendiendo por el interior del bosque
Continuaremos avanzando hasta volver a encontrarnos con esta pista (805 metros), por la que descenderemos hasta llegar a la Pardina de Escalete (645 metros) en poco más de 3 horas de marcha.

Las pardinas son pequeñas explotaciones de uso agrícola, forestal o ganadero que se construían con materiales propios de la zona como madera, caliza o adobe. Solían estar ocupadas por una o más familias que trabajaban las tierras y el ganado.

Pardina de Escalete
Su origen se remonta al siglo XIII, cuando la ganadería comenzó a tener gran importancia. Eran utilizadas como refugio temporal de pastores y ganado vinculado a la trashumancia para, con los años, pasar a convertirse en vivienda permanente.

La actual pérdida de importancia del ganado ovino ha llevado al abandono de algunas de ellas, aunque mantienen gran importancia como refugio y lugar de nidificación para la fauna silvestre.

A escasos metros conectaremos con el GR-95, dejando el desvío hacia Sarsamarcuello a la derecha. Durante un par de kilómetros este sendero coincide con el PR-HU-98, recorriendo la margen izquierda del profundo barranco del Forcallo a su paso por los verticales paredones calizos de la Foz de Escalete (620 metros).

Foz de Escalete
Después de contemplar esta enorme brecha en la roca continuaremos por la larga y monótona pista rodeados de boj y robles, ya con visión del río Gállego, de los pueblos de La Peña y Yeste y de la sierra de Santa Isabel

En media hora desde la pardina llegaremos a la vía del Canfranero (540 metros), punto donde nos despedimos del GR-95 que pone rumbo al núcleo de La Peña, para continuar en dirección oeste paralelos a la vía y al embalse siguiendo el PR-HU-98.

Este tramo se ve amenizado por las vistas hacia los pueblos de Triste y Santa María de la Peña, en la margen opuesta del embalse. Media hora después, ya en las proximidades de la presa del embalse (545 metros), el PR continúa bien marcado hacia Riglos pasando por Carcavilla.

Presa y embalse de La Peña
En corto pero moderado ascenso ganaremos altura por encima de la vía del Canfranero observando la cresta de la Punta de la Ralla, el curso del Gállego, los aliviaderos de la presa y las cálidas luces del sol reflejadas en las tranquilas aguas del embalse.

Tras esta subida, el sendero pierde altura para cruzar la vía junto a una antigua caseta ferroviaria en ruinas (540 metros). El sendero se rodea de boj y matorral, volviendo a tener visión de los Mallos de Riglos y de Peña Rueba, conectando con una pista que nos acerca al núcleo de Carcavilla (530 metros). 

Reflejos en el embalse rumbo a Carcavilla
Metros después, pasaremos por debajo de la tubería de la central hidroeléctrica y, siguiendo las marcas y estacas de PR, la pista se volverá a tornar sendero.

A partir de aquí, un sube y baja constante de suaves pendientes. Saldremos de nuevo a la vía del Canfranero a la altura de otra caseta ferroviaria (545 metros) y seguiremos unos metros por ella hasta encontrar un visible hito a la izquierda. 

El PR asciende a media ladera para volver a descender por debajo de la altura de la vía. Tuvimos la suerte de ver circulando a este mítico tren, tan utilizado años atrás.

Río Gállego y central de Carcavilla
Con la vista puesta en el atardecer sobre las paredes de los Mallos de Riglos afrontaremos el último repecho, pasando junto a un viaducto y caminando pegados a la base los imponentes mallos Firé y Pisón, estando de vuelta en el pueblo tras 6 horas de camino.

Ruta circular de 17 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de unos 850 metros.

Track de Wikiloc aquí.

Sigue nuestra amplia galería fotográfica en Pinterest y nuestros vídeos en el Canal de Youtube.